Conducta ante nódulos mamarios sólidos

Silueta de una mujer realizando un autoexamen mamario en la que se superpone la imagen de una mamografía con un nódulo radiodenso
El fibroadenoma representa la lesión nodular sólida más común en las glándulas mamarias

La presencia de nódulos mamarios representa uno de los motivos de consulta más frecuentes de cualquier institución especializada en la evaluación de glándulas mamarias, por lo general es una paciente joven, usualmente en un rango de entre 16 a 25 años. Detectada, mientras se baña o se viste y la distinguen estas 3 características, la primera es el tamaño, el cual en la mayoria de los casos oscila entre 1 a 2 cm, la segunda es su consistencia, generalmente firme, recuerda a la consistencia de la borra de un lapiz y la tercera es su movilidad aumentada, pero limitada al sitio donde se palpa.
Cuando estamos en presencia, de un caso con estas características, muy probablemente su causa se deba a la presencia de un Fibrodenoma.

El Fibroadenoma aunque es una de las lesiones sólidas benignas mas frecuentes de la mama, amerita evaluación especializada, debido a que siempre es necesario descartar otras patologías y tener evidencia, de que en efecto se trata de esta lesión.

¿Que hacer ante su presencia?

Lo primero, es necesario la evaluación por un médico especialista, quien en la consulta luego de hacer el interrogatorio pertinente, realizará un examen físico con énfasis en ambas glándulas mamarias, ambas axilas y de las regiones por encima y debajo de las clavículas.
Una vez realizado esto, siempre es conveniente complementar el examen físico, con estudios de imagen que nos permitan confirmar la posibilidad de que se trata de esta patología. El ultrasonido mamario es el estudio de elección para su evaluación y en sus imágenes se evaluarán las características físicas que caracterizan a esta lesión y nos ayuda a diferenciarla de otras que pudieran tener síntomas parecidos.

Una vez realizado estos procedimientos necesarios, se nos presentan 3 tipos de conducta a seguir:
La primera, usualmente la más recomendada debido a que tiene el aval de estudios realizados por el Colegio Americano de Radiólogos (CAR), es la observación, la cual amerita evaluaciones en consulta y realización de ultrasonido mamario cada seis meses, por un periodo de 2 años, con el fín de evaluar que la lesión no tenga cambios en cuanto a tamaño. De acuerdo a lo señalado por los estudios del CAR esta conducta no necesita de realización de biopsia, debido a que la posibilidad de ser algo no benigno es menor a un 2%.
La mamografía, si bien es el estudio de elección para el diagnóstico del cáncer de mama, en estos rangos de edad, no estaria indicada, aunque en casos especiales, que en este momento no se discute, si habría de ser realizada.

La segunda conducta, considerándose aquí otros aspectos como son los deseos de la paciente, el miedo a padecer de cáncer, la presencia de dolor o que la lesión tenga un tamaño mayor a 2 cm, sería la extirpación quirúrgica de la lesión. Si se va a tomar esta conducta, siempre se debe biopsiar a la lesión antes de ser intervenida quirúrgicamente, para ir al quirófano con un diagnóstico establecido.

La tercera conducta implica la realización de una biopsia, preferiblemente guiada por ultrasonido e implica al igual que en la primera conducta, observar por un periodo de tiempo similar a lo establecido en el primer punto.

En conclusión la presencia de cualquier nódulo mamario amerita ser evaluada por su médico especialista de confianza, con el fín de establecer de forma concertada la conducta a seguir.

Publicado por José Antonio Muñoz Escriba

Cirujano General. Cirujano Oncólogo. Mastólogo