
Ante un diagnóstico de cáncer de mama, una de las tantas preocupaciones que afectan a las pacientes ante la incertidumbre referente al tratamiento es la relativa a la parte cosmética y el posible compromiso en la imagen corporal. A lo largo del siglo pasado la tendencia en el tratamiento del cáncer de mama es a ser cada vez más conservadores, significando esto que los tratamientos instaurados actualmente son mucho menos radicales en relación a lo que anteriormente se realizaba.
Los estudios realizados en la segunda mitad del siglo pasado demostraron que no había mayor diferencia en cuanto a sobrevida se refiere, entre un tratamiento radical, que implica la extirpación total de la glándula mamaria afecta y uno conservador en donde se extirpa solo el tumor con un pequeño margen de tejido sano alrededor del mismo, seguida posteriormente de radioterapia (1).
Así como el tratamiento ha ido progresivamente cambiando a lo largo del tiempo, las exigencias y expectativas de las pacientes también lo han hecho. Anteriormente la única preocupación y solicitud de las pacientes al médico era preservar la vida, hoy en día, posiblemente motivado al advenimiento de internet, donde el acceso a la información es sencillo, expedito y abundante, además de la solicitud relativa a la preservación de la vida, esta viene acompañada de peticiones estéticas en donde la simetría de la imagen corporal se vea afectada lo menos posible.
Como mencionaba en un artículo anterior (2) actualmente las decisiones en cuanto al tratamiento tienden a ser concertadas, en donde la paciente ejerce una parte activa, sin embargo estas tienen un límite debido a que existen situaciones que contraindican la realización de un tratamiento preservador por más deseos que tenga la paciente.
A continuación se señalan las cinco situaciones en las que la preservación de la mama con cáncer está contraindicada de manera absoluta.
1.- Enfermedad multicéntrica:
En esta condición existen varios focos de la enfermedad en distintos cuadrantes de la mama, por lo que se hace muy dificil su extirpación completa con un resultado cosmético aceptable.
2.- Microcalcificaciones de apariencia maligna extensas:
Estas son depósitos pequeños de calcio, que pueden indicar o acompañar la presencia de un cáncer (3). Si estas ocupan una gran extensión en la glándula mamaria, se incumple una de las premisas fundamentales de la cirugía conservadora como lo es la extirpación completa del tumor, con márgenes adecuados y una cosmesis óptima.
3.- Radioterapia previa al área torácica y de la mama:
La radioterapia es parte del tratamiento para la mayoría de las personas con linfoma de Hodgkin. En la actualidad, es un tratamiento que se emplea en pocas ocasiones, pero en el pasado se administraba la radioterapia a las áreas principales de ganglios linfáticos que contenían linfoma, así como a las áreas de ganglios linfáticos normales circundantes. Esto se hacía en caso de que el linfoma se hubiese extendido, a pesar de que los médicos en realidad no podían detectarlo en estas áreas. A esto se le llama radiación de campo extendido (4).
Como ya se mencionó anteriormente, el término cirugía conservadora implica que la paciente debe recibir radioterapia posterior a la extirpación de la lesión, por lo que si ya la recibió, no se le puede volver a administrar. De forma similar, es necesario enfatizar que ante la imposibilidad de recibir radioterapia, cualquiera sea la causa, está contraindicada la cirugía conservadora.
4.- Embarazo:
En la paciente embarazada está contraindicada la radioterapia, por lo que la cirugía preservadora en los primeros dos trimestres no puede ser llevada a cabo. Es discutible en una paciente en el tercer trimestre en donde se pudiera realizar la cirugía y recibir la radioterapia posterior al parto.
5.- Márgenes positivos posterior a la cirugía:
En una paciente a la que se le realizó una mastectomía parcial con fines de preservación y en cuyo resultado en el tejido extirpado alrededor de la lesión, hay enfermedad, se podria plantear una nueva intervención con el propósito de ampliar los márgenes, no obstante si posterior a este tratamiento persiste enfermedad en la biopsia postoperatoria y no se puede garantizar un resultado cosmético adecuado, se debe extirpar completamente la mama.
Como se señaló previamente, estas circunstancias especiales imposibilitan ofrecer a la paciente un tratamiento conservador de la mama, y lo más recomendable es la extirpación total de la glándula independientemente de los deseos de la paciente.


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