
Si se le realizó una biopsia a una lesión mamaria con resultado benigno, asumiendo que fué llevada a cabo en el sitio donde se visualizó en la mamografía y en el ultrasonido la anormalidad, este resultado no es realmente lo que preocuparía, lo que esto quiere decir es que en los estudios de imagen hubo algo significativo que atrajo la atención del especialista que ameritó la realización de este procedimiento.
Como ya se mencionó en un artículo previo (1) en donde se trató diversos aspectos referentes al riesgo de cáncer de mama, en el modelo estadístico de determinación de riesgo para cáncer de mama de Gail, uno de los parámetros utilizados para su cálculo incluye establecer si previamente en las mamas se han realizado biopsias, obteniéndose un riesgo mayor de cáncer mientras más elevado sea este número. Visto de esta manera se podría argumentar que el solo hecho de realizar una biopsia en la mama confiere un mayor riesgo de cáncer, sin embargo la interpretación es distinta, el riesgo establecido no lo produce el acto de la realización de la biopsia como tal, sino la presencia de un mayor número de alteraciones visibles en los estudios de imagen, como asimetrías, nódulos o calcificaciones, que motivan a que se realice este procedimiento.
Se podría concluir entonces, en respuesta a la interrogante que da título a este artículo, afirmativamente, en efecto existe un incremento en el riesgo para cáncer de mama posterior a una biopsia benigna pero de una forma indirecta.

