
1.- El dolor mamario es hoy en día reconocido como una causa común de morbilidad, ocasionalmente tan severa como para comprometer la calidad de vida, por lo que amerita ser investigado cuidadosamente e instaurar tratamiento apropiado de ser necesario.
2.- La causa básica del dolor mamario cíclico es de naturaleza endocrina, pero el mecanismo preciso por el cual se produce todavía es desconocido para los investigadores.
3.- La mayoría de los casos leves a moderados lo que buscan es que se descarte como su origen a algún proceso maligno y con el solo hecho de realizar esto, se produce mejoría del dolor.
4.- El aceite de Onagra estaría teoricamente justificado en los casos leves a moderados porque ayudaría en la restauración de los niveles de las prostanglandinas, sin embargo estudios recientes han demostrado que tiene una efectividad limitada.
5.- Los casos más severos de dolor se clasifican en cíclicos y no cíclicos, siendo estos últimos subclasificados en verdaderos no cíclicos y dolor de origen musculo-esquelético.
6.- Para los casos severos el tratamiento de elección usualmente es hormonal, donde el danazol y tamoxifen son los principalmente utilizados. Los análogos de la LHRH (Goserelin) se utilizan para los casos resistentes o recurrentes.
7.- Los casos refractarios al tratamiento ameritan una cuidadosa evaluación individual, beneficiándose algunas pacientes de terapia psicológica.
8.- El dolor mamario en el periodo post-menopáusico usualmente se observa en mujeres bajo terapia de remplazo hormonal, por lo general es autolimitado y no muy severo.
Bibliografía:
Hughes, Mansel & Webster’s Benign Disorders and Diseases of the Breast. Third Edition. Page 107.


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