Una recomendación sencilla ante el temor de una lesión mamaria

Visión del cielo estrellado

En Venezuela a diferencia de lo que ocurre en los paises desarrollados, una buena proporción de los tumores malignos de la mama se diagnostican en fases avanzadas. Esto pudiera ser atribuido a muchas causas, siendo una de las que podría destacar la ausencia de una politica de pesquisa adecuada.

En el tiempo que tengo dedicado al estudio y tratamiento de las enfermedades en las glándulas mamarias, he visto como en reiteradas ocasiones asisten a mi consulta pacientes que ante la presencia de una alteración en las mamas usualmente detectadas por la misma paciente, deciden no hacer nada al respecto.

Algunas piensan, que estas lesiones van a desaparecer espontáneamente, otras simplemente por ignorancia pudieran considerarlo un acontecimiento normal, esto último usualmente atribuido a algún traumatismo; sin embargo en otro grupo de pacientes, a pesar de tener sospechas que lo que les está ocurriendo pudiera no ser bueno, deciden por miedo a enfrentarse todo lo que implica el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad, no buscar ayuda médica y cuando lo hacen, en algunas instancias alentadas por familiares preocupados, el diagnóstico de una lesión neoplásica maligna se realiza en fases avanzadas.

El paciente está en todo su derecho a sentir temor, eso no lo discuto, es natural ante un acontecimiento de este tipo no obstante el mejor consejo que se le puede dar a una persona que esté experimentando una situación parecida a esta, es el de enfrentarse a este miedo y buscar ayuda médica tan pronto sea posible.

Esto va a permitir instaurar un tratamiento apropiado en una fase, que todavía podría ser precoz, con un buen pronóstico para la paciente y si la lesión resulta ser benigna, se sale de dudas y desaparece de inmediato esa preocupación.

Es importante señalar que el cáncer de mama diagnosticado durante exámenes regulares de pesquisa, a diferencia de aquellos detectados por la presencia de síntomas, tienen una mayor probabilidad de ser de tamaño pequeño y de estar confinado a la mama, así que lo ideal sería que su detección se realizara mediante estos métodos.

Entre las técnicas de detección precoz se incluyen modalidades tales como el autoexamen mamario, el examen clínico de las mamas y los estudios de imagen como la mamografía.

Para finalizar, ante alguna duda que presente no dude en consultar a su médico, recuerde al miedo hay que enfrentarlo.

Publicado por José Antonio Muñoz Escriba

Cirujano General. Cirujano Oncólogo. Mastólogo

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