Recurrencia local posterior a cirugía conservadora de la mama: 4 aspectos fundamentales a conocer

Mamografía en la que observa una masa irregular de bordes mal definidos de alta radiodensidad, asociada a microcalcificaciones pleomórficas
La mamografía permite diagnosticar a casi la mitad de las pacientes con recurrencia local.

En un post previo se escribió sobre los aspectos más importantes la cirugía conservadora de la mama en pacientes con diagnóstico de cáncer de mama (1).
Estudios prospectivos, aleatorizados han determinado que la recurrencia local en pacientes que no reciben radioterapia adyuvante es casi tres a cuatro veces más que en aquellas que si la reciben. La radioterapia representa un complemento del cual no se puede prescindir cuando se desea preservar la mama, no obstante en algunas pacientes, a pesar de haber cumplido con este tratamiento presentan una recaída en la mama.

Lo primero que hay que tratar de aclarar es que se entiende por recurrencia.
Definimos como verdadera recurrencia a aquella que sucede en el lecho tumoral.
Existen recurrencias, a quien podríamos definir como recurrencias marginales, como es el caso de aquellas que se suceden dentro del mismo cuadrante donde se encontraba la lesión.
Por último tendríamos a aquellas que se suceden en cualquier otro cuadrante de la mama.
Las recurrencias verdaderas y marginales tienden a ser las más frecuentes.
Mientras mayor es el tiempo que transcurrió del tratamiento primario, mayor es la probabilidad que la segunda lesión sea en realidad un segundo primario y no una recurrencia.

Lo segundo que es necesario determinar son los factores que pudiesen estar relacionados con la ocurrencia de esta afección.
El estudio EBCTCG (2) demostró que más del 75% de todas las recurrencias ocurren dentro de los primeros 5 años.
Dentro de los factores de riesgo para recurrencia local se mencionan:
1.- Presencia de márgenes positivos.
2.- Pacientes jóvenes.
3.- Receptores estrogénicos negativos.
4.- Tumores de gran tamaño.
5.- Presencia de ganglios axilares positivos.
6.- Invasión linfo-vascular.

El tercer aspecto importante a tomar cuando hablamos de recurrencia, es el relativo a su diagnóstico.
La mamografia identifica las recurrencias hasta en casi un 50% de las pacientes, mientras que el examen físico lo hace hasta en un 60%.
La mayoría de las recurrencias se detectan por una combinación de ambas.
Cuando se diagnostica una recurrencia es necesario la realización de estudios de estadiaje, con el fin de descartar la presencia de enfermedad a distancia.

Finalmente, una vez que se ha establecido su diagnóstico y estadiaje, se debe realizar el tratamiento que sea más apropiado.
En pacientes que recibieron previamente radioterapia, la mastectomía es el tratamiento de elección, debido a que una vez que se recibió radioterapia esta no puede ser administrada nuevamente en el área que la recibió previamente.

Publicado por José Antonio Muñoz Escriba

Cirujano General. Cirujano Oncólogo. Mastólogo