¿Como es la recuperación posterior a una cirugía para tratar un cáncer de mama?

Imagen de un postoperatorio inmediato de una mastectomía en la que se observa la herida operatoria con puntos de sutura y la salida de un dren aspirativo cerrado debajo de la incisión
Las características del postoperatorio son una causa frecuente de inquietud en las pacientes con diagnóstico de cáncer de mama.

Una de las interrogantes frecuentemente consultadas por las pacientes durante el periodo previo a un tratamiento quirúrgico para un diagnóstico de un cáncer de mama, es el relativo a las características del postoperatorio en cuanto a aspectos como lo son el dolor en el sitio quirúrgico, cuidados de la herida, manejo del drenaje, en caso de requerirlo y el periodo de reposo necesario antes de incorporarse a sus actividades cotidianas.

El dolor en el sitio operatorio a las 24 horas posterior a una cirugía por cáncer de mama no es considerado uno de los más intensos cuando se han realizado comparaciones a otros tipos de procedimientos quirúrgicos, como por ejemplo abdominales o traumatológicos (1).

El tipo de procedimiento quirúrgico influye en la severidad del dolor postoperatorio, de esta manera mientras más complejo es el tratamiento mayor será la intensidad del dolor (2), sin embargo cuando se ha comparado el dolor entre los procedimientos en los que se extirpa la totalidad de la glándula mamaria en relación los conservadores de la mama, no hay diferencias estadísticamente significativas (3). Este dolor es susceptible de ser tratado por via oral con analgésicos como el acetaminofen o anti-inflamatorios no esteroideos (AINES) como el ibuprofeno o ketoprofeno a dosis habituales.
Una de cada cuatro pacientes puede experimentar dolor moderado a severo posterior al mes del tratamiento quirúrgico, siendo esto más frecuentemente observado en pacientes con obesidad (2).
Por lo general el dolor mejora entre los cinco a siete dias postoperatorios.

Una molestia frecuentemente reportada por las pacientes a quienes se les realizó una mastectomía total sobretodo si va asociada a una extirpación de ganglios axilares, es la sensación de piel dormida en el sitio operatorio y en el hombro del lado de la cirugía. La causa de esta afección se atribuye a la sección durante el procedimiento quirúrgico de estructuras neurológicas que brindan inervación sensitiva a la piel del torax y al hombro ipsilateral. Para esta afección no existe tratamiento y persiste durante periodos prolongados de tiempo, en muchos casos sin mejoría.

Durante el periodo postoperatorio inmediato y mediato se recomienda la realización de ejercicios de movilización del miembro superior del lado donde se realizó la cirugía, supervisados por un especialista en medicina física y rehabilitación, así como cuidados específicos destinados a la prevención de un linfedema, ya mencionados en un post anterior (4).

Los cuidados postoperatorios de la herida operatoria van a variar de acuerdo lo practicado por cada especialista tratante. Existen quienes dejan el apósito postoperatorio impermeable in situ hasta el día del retiro de la sutura quirúrgica, siete a diez días posteriores a la cirugía, como aquellos que levantan la cura al día siguiente y ordenan realizar curas diarias hasta el retiro de puntos. 

Si se realiza una extirpación completa de la mama y/o una disección de ganglios axilares, por lo general se utilizan drenajes, cuyo fín es el evitar que se acumule líquido sero-hemático normalmente producido como consecuencia del procedimiento quirúrgico realizado. La paciente usualmente egresa con este adminículo y es instruida a cuantificar diariamente la cantidad y las características del líquido obtenido del reservorio. Esto se realiza con el fín de evaluar si la cantidad producida diariamente ha disminuido progresivamente lo suficiente como para permitir el retiro del drenaje entre los siete a diez posteriores a la cirugía y de esta manera evitar que se suscite una complicación postoperatoria frecuente como lo es el seroma.

En cuanto al reposo médico necesario antes de incorporarse a sus actividades cotidianas, usualmente va a depender del tipo de tratamiento quirúrgico realizado, por lo general entre catorce a veintiún días son suficientes, siempre con la advertencia a la paciente de que estas sean realizadas con moderación.

Publicado por José Antonio Muñoz Escriba

Cirujano General. Cirujano Oncólogo. Mastólogo

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