Seguimiento en cáncer de mama: ¿Se justifica la realización de múltiples estudios de imagen y de laboratorio?

Imagen en blanco y negro del lazo rosa, símbolo de la lucha contra el cáncer de mama, sobre una tabla de madera

Luego de haber cumplido con todos los tipos de tratamientos necesarios para el cáncer de mama, individualizado según el estadio y las características del caso de cada paciente, bien sea este quirúrgico, médico o radiante, se programa un cronograma de seguimiento necesario para evaluar y diagnosticar precozmente cualquier posible recidiva que pudiera acontecer en estas pacientes ya tratadas.

Anteriormente se solía solicitar durante los controles sucesivos, diversos estudios de imagen y de laboratorio que complementaban la evaluación física de las pacientes. Esta práctica, algunos de los especialistas que integran cualquiera de los diferentes equipos de terapia multimodal que tratan al cáncer de mama, la siguen manteniendo hoy en día, independientemente que el paciente presente algún tipo de sintomatología que amerite o no la realización del estudio.

Como discutimos en un post previo (1), la realización de estos estudios son causantes de un discomfort en el paciente, que hoy en día se le conoce con un término especial denominado scansiedad. Todos los pacientes tienen una relación complicada con sus estudios de imagen de seguimiento, por un lado el odio al ya referido stress asociado a la realización de los estudios y por otro el amor a la tranquilidad que brinda la evaluación si estos son negativos para una recurrencia. Para el paciente que tiene una recurrencia, la ansiedad viene relacionada a una posible progresión de la enfermedad o que el tratamiento no sea efectivo.

Hay que tomar en cuenta tambien, en estos tiempos de crisis económica, que asociado a esta posible alteración psicologica, está tambien el de los costos que se generan por la realización de estos estudios que en muchas oportunidades es el paciente quien debe sufragar estos gastos.

En el año 2015, la Sociedad Americana del Cáncer y la Sociedad Americana Oncología Clínica (ASCO), establecieron una serie de lineamientos en relación al seguimiento de las pacientes tratadas por cáncer de mama (2). Dentro de los puntos más relevantes se destaca que el único examen obligatorio es el interrogatorio y examen físico 2 o 3 veces al año durante los primeros cinco años, complementados con una mamografía anual con el fín de diagnosticar una posible recaida local o un nuevo cáncer primario, posterior a este periodo solo una evaluación clínica anual con la mamografía. Los datos evaluados no mostraron ningún beneficio en realizar tests de laboratorio o de imagen en pacientes asintomáticos para evaluar una posible recurrencia del cáncer.

En conclusión, es importante la evaluación clínica de la paciente tratada por cáncer de mama periodicamente complementada con una mamografía y estudios de laboratorio o imagen adicionales en caso que la paciente presente sintomatología específica relacionada con el órgano a evaluar por el estudio de imagen.

Publicado por José Antonio Muñoz Escriba

Cirujano General. Cirujano Oncólogo. Mastólogo

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