
La reconstrucción mamaria inmediata y los procedimientos oncoplásticos durante el tratamiento del cáncer indiscutiblemente aportan una serie de beneficios para la paciente, entre los que destaca como uno de los más importantes la mejoría en la percepción de la imagen corporal lo que a su vez se traduce en óptima calidad de vida y satisfacción de las pacientes.
La pandemia que actualmente afecta a nuestro planeta ha motivado que existan cambios en cuanto a las pautas habituales de tratamiento para el cáncer de mama, en gran parte de los paises afectados tanto en América como en Europa.
Muchos de los hospitales en Estados Unidos, Europa y el Reino Unido restringieron sus quirófanos solo para cirugías de emergencia motivado al deficit de equipos de ventilación asistida, obligando a destinar los recursos de los ambientes quirúrgicos hacia áreas de mayor necesidad para asistir a pacientes afectos de COVID-19 (1).
Por estas razones a las pacientes con cáncer de mama se le han ofrecido distintas alternativas de tratamiento basadas de acuerdo a cada tipo de tumor.
Para lesiones como el Carcinoma Ductal In Situ (CDIS) y de bajo grado se retrasa cualquier tratamiento quirúrgico administrándose hormonoterapia basado en su estado de receptores hormonales. La cirugía estaría restringida solo para aquellas pacientes con posible compromiso de su sobrevida, si esta no es realizada dentro de los siguientes tres meses. Aquí se incluyen a las pacientes que han completado el tratamiento neoadyuvante, pacientes en estadio cliníco IIB, con tumores T2 o estado ganglionar N1 receptores de estrógenos (RE) y progesterona (RP) positivos asociado a receptor del factor de crecimiento epidérmico (HER-2) negativo, pacientes triple negativos para receptores o tumores HER-2 positivos, cuando existen biopsias discordantes con estudios radiológicos probablemente malignas y lesiones recurrentes (2).
Las cirugías reductoras de riesgo para mutaciones genéticas y mastectomías profilacticas no están recomendadas, indicando a estas pacientes terapia endocrina si son susceptibles de recibirla.
Esto ha causado en esta situación que la reconstrucción mamaria inmediata, especialmente los colgajos autólogos de tejidos y procedimientos de simetrización no estén siendo considerados prioritarios en el tratamiento de estas pacientes, debido a que requieren hospitalizaciones prolongadas y pudieran estar sujetas a mayores complicaciones post-operatorias (1).
En algunos paises, como Italia y Latinoamérica, se está recomendando el uso de implantes o expansores como alternativa reconstructiva inmediata, así como la realización de procedimientos oncoplásticos simples, sin embargo es muy importante para la paciente estar informada acerca de los riesgos y beneficios de estos procedimientos, tomando en consideración el riesgo de infección adquirida en el centro de salud de COVID-19.
En lineas generales actualmente existen discrepancias y controversias en las recomendaciones oficiales sobre este tratamiento, no obstante pareciera que la recomendación más prudente en estos tiempos de pandemia de COVID-19, es mantener los procedimientos quirúrgicos para el cáncer de mama lo más simple y expedito posible, evitando de esta manera tiempos prolongados de cirugías y hospitalizaciones.

