
La inversión del pezón es una condición relativamente frecuente que ocurre durante el desarrollo del tejido mamario y se caracteriza por su falta completa de eversión.
La prevalencia de esta condición está alrededor de un 10%, siendo esta menor en mujeres quienes previamente han brindado lactancia materna. En muchas ocasiones estos cambios suelen ser bilaterales.
Esto puede ser causante de problemas funcionales, como irritación e inflamación así como prevenir la administración adecuada de la lactancia.
Desde el punto de vista estético en ocasiones origina angustia y ansiedad en quien lo padece debido a su apariencia, por lo que es motivo de consulta para una resolución quirúrgica.
En el año 1999 se estableció una clasificación basada en la severidad de la inversión (1), la cual está constituida por 3 grados.
Grado 1:
El pezón es facilmente manualmente protruido y mantiene su proyección bien, sin que exista tracción. La eversión del pezón se logra con un pellizco suave en su piel o una gentil presión digital alrededor de la areola.
Grado 2:
El pezón puede ser evertido manualmente pero no tan facilmente como en el grado 1. En este caso el pezón tiene dificultad para mantener su posición y tiende a retraerse.
Grado 3:
En este caso el pezón está severamente invertido. Su eversión manual es muy dificil de llevar a cabo. A pesar de que se aplique presión en el pezón para forzarlo a protruir, este rapidamente se retrae.
Se le atribuye a los grados 2 y 3 a un incremento en la fibrosis.
El tratamiento quirúrgico a realizar para corregir esta condición va a depender del grado de inversión, de acuerdo a la clasificación previamente mencionada. Cuando se trata quirúrgicamente la recurrencia es menor a un 5%.


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