5 cambios normales en la mama después de la radioterapia

Una naranja sobre un fondo blanco, en la que se lee el texto " 5 cambios normales en la mama después de la radioterapia"

Ya se discutió en posts previos acerca del tratamiento conservador de la glándula mamaria en pacientes con diagnóstico de cáncer de mama y la importancia de la radioterapia como complemento a este tratamiento (1),(2).

Una vez recibido este tratamiento, durante los controles regulares en la consulta, es frecuente escuchar a las pacientes expresar inquietudes y preocupación por los distintos cambios que podrían estar ocurriendo en la mama tratada.

Las pacientes con mamas preservadas posterior al tratamiento que desarrollan algunos de estos síntomas, representan en algunas oportunidades un reto diagnóstico para quien la evalúa, por la similitud que algunos de estos presentan con una recurrencia de la enfermedad primaria.

A continuación se mencionan cinco de estos cambios:

1.- Cambios de coloración en la piel de la mama. Posterior al tratamiento radiante la piel sufre una quemadura leve a moderada, que para efecto ilustrativo se podría decir que asemeja a la producida cuando ocurre exposición a la luz solar. Con el progresivo paso del tiempo esta adquiere un tono discretamente hipercrómico en relación al resto del organismo.

2.- La cicatriz del área tratada donde se encontraba la lesión pudiera sufrir una retracción de una severidad variable, que usualmente va a depender de la cantidad de tejido mamario extirpado y de la realización de algún procedimiento oncoplástico reconstructivo en el lecho tumoral.

3.- El edema de piel podría también ser visible tanto en el área tratada como en el resto de la piel de la mama. Su manifestación, producida por un engrosamiento en la piel, es parecida a las características que presenta la cáscara de la naranja.

4.- La mama a la palpación pudiese presentar un aumento difuso de su consistencia cuando se le compara a la contralateral. Esto hace que la paciente frecuentemente refiera que percibe a la mama tratada con mayor firmeza al tacto.

5.- Quizás uno de los cambios más dificiles de evaluar para el médico tratante, ocurre cuando estas pacientes presentan lesiones compatibles con necrosis grasa, debido a que estas tienen la capacidad de presentar características similares a las lesiones presentes cuando existe una recurrencia. Por lo general son áreas focales induradas, de tamaño variable, de forma irregular, no dolorosas. Esto por lo general amerita la realización de estudios de imagen adicionales y procedimientos percutáneos como toma de biopsia, con fín de descartar recidivas.

Posterior a la evaluación clínica y una vez descartada la posibilidad de una recaida de la enfermedad bien sea local o regionalmente, se procede a explicar a las pacientes que muchos de esos cambios que experimentan y que son motivo de preocupación para ellas, son producto del tratamiento recibido.

Esto permite disminuir los niveles de ansiedad de las pacientes y mejorar el conocimiento de estas de los distintos cambios que suceden en el área tratada.

Publicado por José Antonio Muñoz Escriba

Cirujano General. Cirujano Oncólogo. Mastólogo

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