3 Razones por las que el cigarrillo incrementa las complicaciones en el tratamiento del cáncer de mama

Varios cigarrillos, uno de ellos encendido, sobre una superficie blanca. En el extremo inferior izquierdo se observa de tamaño pequeño, el símbolo de no fumar

El consumo de cigarrillos forma parte de los numerosos factores que conforman ese conjunto de comportamientos y conductas de los individuos de un grupo poblacional conocido como el estilo de vida.

Es bien sabido que el consumo de tabaco es una de las principales causas de cáncer en paises desarrollados. El riesgo de cáncer de un fumador es 2 a 10 veces mayor que el de una persona que nunca ha fumado, dependiendo esto de la duración y cantidad de tabaco consumido (1).

Cuando se hace referencia en particular al cáncer de mama, se sabe también que este hábito está asociado a un incremento en el riesgo de cáncer de mama en mujeres jóvenes y en mujeres postmenopáusicas.

Sí este consumo de tabaco sucede en pacientes con un diagnóstico de cáncer de mama, la posibilidad de complicaciones en el tratamiento de esta afección podrían verse incrementadas.

A continuación se mencionan tres de estas posibles razones:

1.- Incremento de complicaciones post-quirúrgicas:

Una de las complicaciones más temidas que podría ocurrir en pacientes sometidas a tratamiento con una mastectomía o una reconstrucción mamaria sobre todo cuando se utilizan colgajos musculo-cutáneos, es el de la necrosis en los colgajos. Esto usualmente sucede por el compromiso de la micro-vascularización ocasionado por la vasconstricción inducida por el hábito tabáquico (2, 3). Todo esto a su vez produce un retraso en el inicio de un eventual tratamiento adyuvante que podría ser requerido por la paciente.

2.- Mayor riesgo de recurrencia durante el tratamiento con hormonoterapia:

Posterior a la cirugía, a las pacientes con receptores hormonales positivos usualmente se les indica un tratamiento basado en hormonas con la finalidad de disminuir el riesgo de recurrencia. Existen desde el punto de vista práctico dos grandes grupos de terapia hormonal para el tratamiento del cáncer de mama, los moduladores selectivos de los receptores de estrógenos, donde el tamoxifen es su principal representante y los inhibidores de las aromatasas, estando constituido este grupo en gran proporción por el anastrozol y el letrozol.
Cuando se evalúa el riesgo de recurrencia de cáncer de mama en pacientes con hábitos tabáquicos recibiendo hormonoterapia, este es tres veces mayor en las que reciben tratamiento con inhibidores de aromatasas (4).

3.- Influye en el impacto de la radioterapia adyuvante:

Como cambios en la densidad pulmonar, reacciones a nivel de la piel posterior a procedimientos reconstructivos, que afectan el resultado cosmético final de estas pacientes y la posibilidad de mayor riesgo de eventos cardiovasculares entre otros (3).

Todo lo anteriormente expresado no es más que una pequeña muestra de los múltiples efectos nocivos que el tabaco puede producir en el organismo, es por esto que se hace necesario exhortarle a las pacientes fumadoras, el hacer un esfuerzo en tratar de suprimir este hábito con la finalidad de poder optimizar una evolución adecuada en el tratamiento de esta enfermedad.

Publicado por José Antonio Muñoz Escriba

Cirujano General. Cirujano Oncólogo. Mastólogo

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