
La presencia de una masa tumoral indolora representa la forma de presentación más frecuente del cáncer de mama y por esta razón ha sido el foco de múltiples campañas educativas con el propósito de crear conciencia y promover la prevención de esta entidad.
Sin embargo esta afección no siempre se presenta como un tumor.
El cáncer de mama en sus primeras etapas generalmente no presenta ningún síntoma y cuando se manifiesta con una sintomatología distinta a la de un tumor, la paciente las puede atribuir erroneamente a causas variables como podrían ser cambios hormonales, producto de algún tipo de actividad física deportiva, traumatismos ó alergias, entre otros.
Estas formas de presentación atípicas, por llamarlas de alguna manera, ocasionan retrasos en el diagnóstico y tratamiento oportuno del cáncer de mama.
Por esta razón preste atención a cualquiera de los signos que a continuación se mencionan y si presenta alguno de ellos infórmeselo a su médico de inmediato.
• Tumor o nódulo en el seno. Por ser el más frecuente y a pesar de no ser considerado atípico, debe siempre ser considerado prioritario en su mención.
• Aumento de volumen en o alrededor de su seno, clavícula o axila.
• Engrosamiento o enrojecimiento de la piel en o alrededor de su seno.
• Presencia en la piel de la mama o axila de una lesión ulcerada.
• Sensación de calor y prurito en los senos.
• Cambios en el pezón o secreción.
• Dolor en los senos o axilas que dura más de tres o cuatro semanas.
Para finalizar es importante reiterar la importancia de la mamografía como principal estudio de pesquisa para la detección precoz del cáncer de mama. La edad a partir de la cual debe ser realizada puede variar por estar sujeta a las politicas de pesquisa de cada país.

