
La asimetría mamaria se produce cuando una glándula mamaria tiene un tamaño, un volumen, una posición o una forma diferentes a los de la otra.
La asimetría mamaria es muy común. Una investigación publicada en la revista Plastic and Reconstructive Surgery reveló que el 88% de las participantes en el estudio presentaban algún grado de desigualdad. La asimetría puede incluir diferentes tamaños de copa, posición del pezón, posición general o forma (1).
No existe una causa universal para la asimetría. Una ligera asimetría ocurre en algunas mujeres sin una base específica subyacente. Sin embargo, otras mujeres pueden presentar esta desigualdad debido a una razón determinada. Entre ellas se podrían mencionar los cambios relacionados con el embarazo, las lesiones quísticas, la fibrosis (mayor cantidad de tejido mamario fibroso), los cambios hormonales (incluido el uso de anticonceptivos hormonales), los traumatismos, las intervenciones quirúrgicas anteriores y, posiblemente, el cáncer de mama.
Uno de los aspectos fundamentales en la evaluación de esta asimetría se fundamenta en conocer las circunstancias en que se desarrolla este hallazgo, si sucedió de forma repentina o si siempre ha existido esta desigualdad.
Si sus senos siempre han tenido un aspecto simétrico y ahora no lo tienen, debería consultar a su médico. Aunque una nueva asimetría mamaria no siempre es un signo de cáncer, es una posible señal de alarma, sobre todo si se combina con otros síntomas, como una masa o tumor. Su médico puede solicitar una mamografía para buscar anomalías y evaluar la densidad del tejido mamario (2).


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