
Las microcalcificaciones representan un motivo de consulta frecuente a pesar que la mayoría de las veces no produce síntomas. Estas pequeñas estructuras no son más que depósitos de calcio que pueden estar dispersos en el tejido glandular mamario o formando pequeños acúmulos (1).
Se diagnostican posterior a la realización de una mamografía con fines de pesquisa para cáncer de mama.
Si en el reporte de dicho estudio se evidencia la presencia de microcalcificaciones que presentan características de sospecha, el radiólogo que interpreta estas imágenes podría recomendarle cualquiera de las siguientes conductas:
1.- Realizar una mamografía especial que permita evaluar las características de estas microcalcificaciones de una manera focalizada y magnificada.
2.- Revisar las imágenes de mamografías anteriores para buscar cambios en las características de estas estructuras.
3.- Referir el caso a su médico tratante.
Su médico la examinará y revisará las imágenes mamográficas así como el informe del imagenólogo. Esto va a servir para decidir si amerita:
• Realizar una biopsia especial que utiliza la mamografía para ayudar a determinar con precisión el sitio exacto de la mama que amerita la biopsia. A este procedimiento se le conoce como biopsia estereotáctica (2).
• Recomendar exámenes cada 6 meses para evaluar si ocurren cambios en las microcalcificaciones.
• Indicar que se realicen estudios adicionales como la resonancia magnética.

