
• La Organización Mundial de la Salud define a los ancianos como individuos mayores de 65 años. Aunque la esperanza de vida media de las mujeres mayores de 65 años es de 86,6 años, una de cada cuatro vivirá más de 90 años y una de cada diez más de 95 años (1).
• Debido a una falta de concientización en este grupo de pacientes, son más propensas a retrasar la búsqueda de ayuda tras descubrir síntomas mamarios. Por este motivo el cáncer de mama se presenta en estadios avanzados (2).
• En general, mientras mayor sea la edad de la paciente, es más probable que su presentación inicial de cáncer de mama sea una masa palpable (1).
• Aunque la edad avanzada en el momento del diagnóstico se asocia con una biología tumoral más favorable, las tasas de mortalidad son comparativamente más altas, posiblemente debido al estadio avanzado en el momento de la presentación (3).
• En la actualidad, la pesquisa para el cáncer de mama en pacientes mayores de 74 años es controvertido. Algunos abogan por realizar exploraciones clínicas periódicas de las mamas en lugar de mamografías en este grupo de edad (1).
• El tratamiento de las personas mayores de 80 años es complejo, razón por la cual es necesario definir claramente los objetivos y el valor del tratamiento. Para esto es preciso sopesar los riesgos con los posibles efectos del tratamiento en la pérdida funcional y la calidad de vida (4).
• En esta población la morbilidad y la mortalidad asociadas a la cirugía aumenta. Incluso en pacientes con estadio precoz el aumento de la edad es un importante factor de riesgo de muerte (1).
• El tratamiento quirúrgico óptimo no está claramente definido. Entre las dificultades para determinar este tratamiento se incluyen las comorbilidades, la preocupación por los efectos del tratamiento en la calidad de vida, la menor esperanza de vida, la menor capacidad mental y física, las preferencias de las pacientes y la progresión más lenta de la enfermedad (1).
• Cuando se les ofrece la posibilidad de elegir, la mayoría de las pacientes optan por el tratamiento no quirúrgico. Las pacientes que se someten a un tratamiento no quirúrgico tienen una media de siete años más y un número significativamente mayor de comorbilidades que las que se someten a cirugía (5).
• Se han realizado múltiples estudios para evaluar el tratamiento solo con terapia hormonal en pacientes que no son candidatos quirúrgicos.
• Una revisión de Cochrane, una organización benéfica internacional británica creada para organizar los resultados de la investigación médica con el fin de facilitar la toma de decisiones basadas en pruebas sobre intervenciones sanitarias (6), de siete estudios aleatorizados que comparaban la cirugía con la terapia endocrina sola no mostró diferencias significativas en la sobrevida global, pero sí en la sobrevida libre de progresión (7).
• Las pacientes de edad avanzada con cáncer de mama tienen menos probabilidades de recibir quimioterapia que sus homólogas más jóvenes, por motivos como la presencia de comorbilidades, la esperanza de vida y la preocupación por la quimiotoxicidad en estas pacientes (1).

