
El cáncer de mama es un importante problema de salud para las mujeres de todo el mundo. Con numerosos factores que contribuyen al riesgo de desarrollar esta enfermedad, es esencial comprender el papel de la dieta en la prevención del cáncer de mama.
Durante las dos últimas décadas, ha surgido la creencia en la que las intervenciones dietéticas pueden reducir significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de mama y la tasa de mortalidad de la enfermedad (1).
Un alimento que ha sido objeto de mucho debate es la soya, por esta razón abordaremos preguntas comunes así como conceptos erróneos sobre la relación entre el consumo de soya y el cáncer de mama en las mujeres, utilizando para esto un formato de preguntas y respuestas fácil de entender.
¿Qué es la soya y por qué es un tema de preocupación en relación con el cáncer de mama?
La soya, es una planta herbácea, familia de las leguminosas que contiene una proteína vegetal. Este tipo de prótido es considerado una proteína completa debido a que contiene los nueve aminoácidos esenciales. La soya ha sido un tema de preocupación en relación con el cáncer de mama porque contiene isoflavonas, que son compuestos vegetales que tienen una estructura similar al estrógeno, una hormona que puede promover el crecimiento de algunas células de cáncer de mama (2).
¿Aumentan las isoflavonas de la soya el riesgo de cáncer de mama?
Contrariamente a la creencia popular, numerosos estudios han demostrado que el consumo moderado de soya no aumenta el riesgo de cáncer de mama. De hecho, algunas investigaciones sugieren que su ingesta puede incluso tener un efecto protector contra el cáncer de mama (1) (3). Las isoflavonas de la soya pueden unirse a los receptores de estrógeno, bloqueando potencialmente los efectos del estrógeno natural del cuerpo y reduciendo el riesgo de lesiones malignas de la mama sensibles a las hormonas (2).
¿Qué cantidad de soya se considera segura para el consumo femenino?
Las palabras claves en relación a esta interrogante son consumo moderado. En lo que respecta al consumo de isoflavonas 20 a 30 mg diarios, es considerado un consumo moderado (1). Un consumo moderado significa incluir en la dieta alimentos a base de soya como el tofu, el tempeh o la leche de soya, sin que sean la principal fuente de proteínas.
El American Institute for Cancer Research (AICR) recomienda que los adultos consuman de 1 a 2 raciones de alimentos integrales de soya al día (4).
Una ración de alimentos integrales de soya equivale a:
• 1 taza de leche de soya
• 1/2 taza de tofu
• 1/4 taza de edamame
• 2 cucharadas de nueces de soya
• 2 onzas de tempeh
Es importante señalar que esta recomendación se refiere a los alimentos de soya enteros, no a los suplementos de soya concentrada ni a los suplementos de isoflavonas.
La American Cancer Society no recomienda tomar estos suplementos de soya -que contienen concentraciones de isoflavonas mucho más elevadas que los alimentos- hasta que se realicen más investigaciones (5).
¿Puede ser beneficioso el consumo de soya para quienes padecieron de cáncer de mama?
Sí, el consumo de soya puede ser beneficioso para quienes padecieron cáncer de mama. Varios estudios han demostrado que el consumo moderado de proteína de soya no aumenta el riesgo de recurrencia del cáncer de mama e incluso puede mejorar las tasas de supervivencia (6). Sin embargo, es esencial que las supervivientes de cáncer de mama consulten con su equipo médico tratante antes de realizar cualquier cambio dietético significativo.
¿Existen otros beneficios de la soya para la salud de la mujer?
Además de sus posibles efectos protectores contra el cáncer de mama, la soya ofrece otros beneficios para la salud de la mujer.
Entre ellos se incluyen:
1.- Salud cardiaca: Se ha demostrado que la soya reduce el riesgo de enfermedades del corazón, cuando se incluye en una dieta baja en grasas saturadas y colesterol (7).
2.- Salud ósea: La soya contiene nutrientes esenciales, que pueden ayudar a mantener la densidad ósea y prevenir la osteoporosis (8).
3.- Alivio de la menopausia: Las isoflavonas de la soya pueden ayudar a aliviar los síntomas de la menopausia, como los sofocos y los sudores nocturnos, actuando como una terapia hormonal sustitutiva natural (9).
En conclusión, la relación entre el consumo de soya y el riesgo de cáncer de mama en las mujeres ha sido un tema muy debatido. Sin embargo, las investigaciones actuales sugieren que el consumo moderado de soya no aumenta el riesgo de cáncer de mama e incluso puede ofrecer efectos protectores. Es esencial que las mujeres mantengan una dieta equilibrada, que incluya una variedad de proteínas vegetales como la soya, para promover la salud y el bienestar general. Como siempre, es fundamental consultar a un profesional de la salud antes de hacer cambios importantes en la dieta, especialmente en el caso de las mujeres que han padecido cáncer de mama.

