
El dolor mamario, es una afección frecuente por la que las pacientes acuden al médico. Cuando se estudia su prevalencia en la población femenina, se le atribuye una cifra cuantificada en un 70 a 80%; esto en términos sencillos lo que quiere decir es que de cada 100 mujeres, entre 70 y 80 padecen esta sintomatología (1).
Sin embargo, el dolor o la sensibilidad mamarios rara vez se debe a un cáncer cuando no están asociados a una masa palpable u otro hallazgo clínico sospechoso.
Diversos análisis muestran que la incidencia de cáncer de mama en pacientes con dolor mamario como único síntoma es menor a un 3%, lo que significa que en este grupo de pacientes, el cáncer de mama es poco frecuente cuando el único síntoma experimentado es el dolor mamario (1).
En términos prácticos el dolor mamario puede ser clasificado en una de las dos categorías siguientes:
1.- Dolor que no es sospechoso de malignidad asociada:
Este tiene como características:
• Suele ser cíclico -asociado temporalmente al ciclo menstrual-
• Difuso
• Puede ser unilateral o bilateral
2.- Dolor que puede ser clínicamente significativo:
Este tipo se le ha encontrado ocasionalmente
asociado a malignidad. Cuando esto sucede,
• El dolor suele estar bien localizado, también podría denominarsele focal, definido así cuando afecta a menos del 25% del tejido mamario y axilar (1).
• Persistente, el cual no desaparece y se mantiene constante a lo largo del tiempo.
No obstante, es importante recordar que estos síntomas también pueden ser causados por otras afecciones distintas al cáncer de mama.
Si experimenta alguno de estos síntomas, es importante consultar a un profesional médico para obtener una evaluación adecuada.

