
La cirugía realizada para tratar el cáncer de mama puede influir significativamente en la calidad de vida de las pacientes. Los dos tipos principales de cirugía son la mastectomía, que implica la eliminación de toda la mama y la mastectomía parcial oncológica o lumpectomía, que es una cirugía en la que la glándula mamaria es conservada, extirpándose solo el tumor y una pequeña cantidad de tejido mamario sano circundante.
La elección entre estos dos tipos de cirugía puede tener un impacto en la calidad de vida de las pacientes en términos de salud física, salud mental y bienestar emocional.
En términos de salud física, la mastectomía amerita una recuperación más larga siendo esta susceptible de un mayor número de complicaciones postoperatorias que las que presenta la lumpectomía. Además, la mastectomía podría requerir adicionalmente una cirugía de reconstrucción de la mama, que conlleva sus propios riesgos y complicaciones (1).
En términos de salud mental y bienestar emocional, la elección del tipo de cirugía también puede tener un impacto significativo. La mastectomía podría ser causante de una mayor angustia psicológica debido a que la pérdida de la mama, ocasiona una sensación de mutilación que afecta la imagen corporal, la autoestima y la sexualidad (2). Por otro lado, la lumpectomía, aunque es menos invasiva, puede causar una mayor sensación de miedo a la recurrencia del cáncer, ya que se conserva más tejido mamario.
Además, la elección del tipo de cirugía puede influir en la calidad de vida en términos de la capacidad de la paciente para continuar con sus actividades diarias y su vida social. La recuperación de una mastectomía puede requerir más tiempo fuera del trabajo o de las actividades diarias que la lumpectomía. Además, la mastectomía podría tener un impacto en las relaciones sociales y personales de la paciente debido a los cambios en la imagen corporal y la autoestima (3).
En resumen, el tipo de cirugía realizada para tratar el cáncer de mama puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de las pacientes. Es importante que todos estos aspectos se discutan con su médico tratante antes de tomar una decisión sobre el tipo de cirugía a realizar. Sin embargo, es importante enfatizar que aunque actualmente las decisiones en cuanto al tratamiento tienden a ser concertadas, en donde la paciente ejerce una parte activa, esta tiene un límite debido a que existen situaciones que contraindican la realización de un tratamiento conservador por más deseos que tenga la paciente (4).

