
• El papiloma intraductal es una lesión benigna que se caracteriza por el crecimiento anormal de células en los conductos mamarios. Puede presentarse como una masa única o múltiple en la mama (1)
• Los síntomas más comunes del papiloma intraductal incluyen secreción del pezón, que puede ser sanguinolenta o de color claro, así como una masa palpable en la mama (1).
• La secreción por el pezón suele ser espontánea, unilateral y uniorificial (2)
• El diagnóstico del papiloma intraductal se realiza mediante una combinación de mamografía, ecografía mamaria y biopsia. La biopsia permite examinar las células del papiloma y descartar la presencia de células cancerosas.
• Aunque el papiloma intraductal es una lesión benigna, se asocia a un mayor riesgo de desarrollar carcinoma ductal in situ (CDIS) y carcinoma ductal invasivo, siendo el factor de riesgo más significativo la presencia de atipia en la biopsia. Por lo tanto, es importante realizar una evaluación completa para descartar la presencia de cáncer (3).
• En algunos casos, el papiloma intraductal puede estar asociado con cambios proliferativos atípicos en los tejidos mamarios circundantes. Estos cambios pueden aumentar ligeramente el riesgo de desarrollar cáncer de mama en el futuro.
• Los papilomas de acuerdo a su localización se dividen en: centrales o periféricos.
• Los centrales suelen encontrarse en los grandes conductos de la región subareolar y como una masa única. Estas lesiones tienen más probabilidades de causar secreción espontánea del pezón en contraste con las masas periféricas.
• Los papilomas que surgen en los conductos periféricos suelen ser lesiones múltiples y rara vez causan secreción del pezón.
• Puede presentarse en mujeres de todas las edades, pero es más frecuente en mujeres de 30 a 50 años de edad (1).
• Esta lesión puede detectarse en la mamografía, ecografía, galactografía/ductografía y/o resonancia magnética, pero no todas las modalidades de imagen son necesarias. Sin embargo, el diagnóstico definitivo de un papiloma intraductal sólo puede hacerse mediante patología.
• El tratamiento del papiloma intraductal depende de la presencia de síntomas y de la posibilidad de coexistencia con un cáncer de mama. En algunos casos, se puede optar por la observación y seguimiento regular, mientras que en otros casos puede ser necesaria la extirpación quirúrgica del papiloma. Sin embargo, cuando se discute la escisión frente a la observación, es crucial equilibrar los riesgos de un muestreo insuficiente con los riesgos de la cirugía (3).
• La extirpación quirúrgica del papiloma intraductal se puede realizar mediante una cirugía abierta para extirpar el papiloma y un segmento del conducto donde se encuentra.
• Después de la extirpación quirúrgica del papiloma intraductal, es importante realizar un seguimiento regular para detectar cualquier recurrencia o desarrollo de nuevas lesiones. Esto puede incluir mamografías y ecografías mamarias periódicas.
• La mayoría de los casos de papiloma intraductal tienen un buen pronóstico y no afectan la esperanza de vida de las mujeres afectadas. Sin embargo, es importante recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados para descartar la presencia de cáncer y garantizar una atención médica adecuada.

