
Las lesiones mamarias son una preocupación común en las mujeres de todas las edades.
Sin embargo, en el caso de las mujeres jóvenes, el diagnóstico puede ser particularmente desafiante, debido a que existe la posibilidad de confundir una lesión mamaria maligna con una benigna, lo que puede tener consecuencias significativas para la salud de la paciente.
Las razones que podrían estar detrás de esta confusión se podrían atribuir a aspectos como las características que presentan las lesiones mamarias malignas en mujeres jóvenes.
¿Qué características tienen estas lesiones?
Estas tienen la tendencia a tener una morfología parecida a la de una lesión benigna. Pueden ser bien delimitadas en casi todos sus bordes cuando son evaluadas en una ecografía mamaria. El tipo de crecimiento que presentan podría ser catalogado como expansivo, siendo este diferente al generalmente observado en mujeres con mayor edad, el cual es infiltrativo. Presentan también movilidad cuando se palpan al examen físico.
Todas estas características son muy parecidas a las de una lesión probablemente benigna, a la cual se les recomienda seguimiento semestral por un periodo de dos años.
¿Es útil la mamografía de pesquisa en mujeres jóvenes?
A las mujeres jóvenes no se les realiza mamografías de pesquisa. La densidad mamaria que se observa en este grupo etario, corresponde a una mama densa. En este tipo de densidad existe una mayor proporción de tejido glandular y conectivo, así como una baja proporción de tejido adiposo lo cual limita la sensibilidad de la mamografía de detectar algún tipo de lesión presente (1).
Lo anterior ocasiona dudas sobre su posible utilidad en el médico que evalúa a estas pacientes, por lo que pudiera no ser solicitado. A pesar de sus inconveniencias en este grupo poblacional, este estudio de imagen sigue siendo una herramienta importante en el diagnóstico de lesiones mamarias.
¿Existe algún otro factor que podría contribuir a esta dificultad diagnóstica?
Otro aspecto importante que pudiese contribuir a que existan dificultades en el diagnóstico de las lesiones malignas durante la evaluación de estas pacientes, lo constituye el hecho que, en ocasiones, el ultrasonido mamario realizado carece de una resolución óptima que permita evaluar con la definición adecuada las características morfológicas de sospecha presentes en la lesión.
Todos estos factores influyen en que este diagnóstico represente un desafío en el médico que hace la evaluación; sin embargo, y con el ánimo de brindar un poco de tranquilidad respecto a todo lo expresado antes, afortunadamente las lesiones mamarias malignas no son frecuentes en estas mujeres y que con el uso de métodos de diagnóstico adecuados, como la mamografía, el ultrasonido mamario y la biopsia en casos seleccionados, es posible diferenciar entre lesiones malignas y benignas.
Así que ante cualquier lesión o nódulo que presente acuda a su médico de confianza para una evaluación, no hay que bajar la guardia.

