
Cuando se le pregunta a personas acerca de los principales síntomas del cáncer de mama, nueve de cada diez sabe que la presencia de un tumor o masa en un seno es una señal que podría advertir la presencia de un cáncer; no obstante, cuando se trata de cambios en la piel o apariencia de la mama, estas no están tan informadas como deberían, según sugiere un estudio reciente realizado por la Universidad Estatal de Ohio en el Wexner Medical Centre a través de la plataforma SSRS Opinion Omnibus, una encuesta probabilística de ámbito nacional estadounidense. (1).
Los datos se recopilaron entre una muestra de 1,004 encuestados y se ponderaron para representar a la población objetivo de adultos estadounidenses mayores de 18 años.
De acuerdo a los resultados obtenidos en este estudio la mayoría de los adultos no pueden reconocer los síntomas menos conocidos del cáncer de mama, a pesar de que podrían manifestarse antes de que se pueda sentir una masa o tumor,
Estos síntomas incluyen la presencia de un pezón retraido, retracciones en la piel, pérdida de sensibilidad en parte del seno, piel de naranja y secreción en el pezón.
Los expertos señalan que esto es muy preocupante, ya que una buena proporción de las lesiones malignas de la mama no se presentan con un tumor que se pueda detectar al tacto, y si lo hacen, a menudo indica un cáncer de crecimiento rápido o avanzado que es menos tratable.
Cerca de un tercio de los encuestados reconocieron que un pezón retraído, invertido o que apunta hacia abajo, como un síntoma de cáncer de mama.
Esto, como se sabe, lo puede causar un tumor de localización intramamario el cual al presentar un crecimiento progresivo tracciona al tejido mamario en su dirección, ocasionando que el pezón se retraiga.
Las retracciones en la piel de la mama fueron reconocidas como un síntoma en poco más de un tercio de las personas encuestadas.
Estas retracciones en la piel de la mama pueden ser sugestivas de la presencia de un tumor que produce un acortamiento los ligamentos de la mama, traccionando el tejido mamario y la piel hacia adentro.
La pérdida de sensibilidad en el seno fue identificada correctamente como un síntoma por el 41% de los encuestados.
Casi la mitad (45%) de las personas reconocieron la piel con hoyuelos o engrosada, como un posible síntoma de cáncer.
En algunos casos, la piel se asemeja a la cáscara de una naranja, lo que puede indicar cáncer de mama inflamatorio, una forma rara y agresiva de cáncer.
La mitad de los encuestados reconocieron la secreción del pezón como un síntoma.
Algunas mujeres pueden tener una secreción lechosa que no es motivo de preocupación, pero una secreción espontánea en el pezón puede ser un síntoma de cáncer de mama. Si el líquido es claro o sanguinolento, es especialmente preocupante.
Por esta razón es importante que las mujeres conozcan un poco más acerca de estos tipos de presentación del cáncer de mama, que podría ayudar a detectar precozmente esta enfermedad y a que acudan a su médico en cuanto noten un cambio en sus senos, idealmente incluso antes de que lo vean.

