
La decisión de omitir la radioterapia después de una cirugía conservadora en pacientes con cáncer de mama es un tema de gran relevancia en la oncología actual.
En este contexto, es fundamental comprender los posibles riesgos y beneficios asociados con esta elección terapéutica.
En este post, exploraremos las implicaciones de no recibir radioterapia después de la cirugía conservadora en pacientes con cáncer de mama, considerando tanto los aspectos positivos como las posibles consecuencias negativas en términos de control local de la enfermedad y la mortalidad.
¿A qué pacientes se les podría omitir este tratamiento con radioterapia?
La omisión de la radioterapia después de una cirugía conservadora en pacientes con cáncer de mama puede considerarse en ciertos subgrupos de pacientes con características específicas.
Algunos de los pacientes que podrían ser considerados candidatos para omitir este tratamiento incluyen (1):
• Pacientes de edad avanzada: En particular, mujeres mayores de 70 años con tumores pequeños, receptores hormonales positivos y ganglios linfáticos negativos.
• Pacientes con tumores de bajo riesgo: Aquellos con tumores de bajo grado, tamaño pequeño, receptores hormonales positivos y sin factores de riesgo adicionales.
• Pacientes con expectativa de vida limitada: Aquellos con comorbilidades significativas o una esperanza de vida reducida.
¿Cuáles son los posibles riesgos y beneficios de omitir la radioterapia tras la cirugía conservadora de la mama?
Omitir la radioterapia (RT) después de la cirugía conservadora de la mama en pacientes con cáncer de mama precoz puede tener tanto riesgos como beneficios (1).
Riesgos:
• Mayor riesgo de recidiva local: Omitir la RT puede resultar en un mayor riesgo de recurrencia local en algunos pacientes.
• Impacto potencial en la sobrevida a largo plazo: Aunque algunos estudios no han mostrado un impacto adverso significativo en la supervivencia al omitir la RT en pacientes de bajo riesgo, las implicaciones en la supervivencia a largo plazo deben ser consideradas cuidadosamente.
• Falta de estudios con alto nivel de evidencia: El impacto clínico de las firmas genómicas en las decisiones terapéuticas locales, como la omisión de la RT, para el cáncer de mama precoz ha sido modesto debido a la falta de pruebas con alto nivel de evidencia que respalden su validez clínica para evaluar el riesgo de recurrencia local.
Beneficios:
• Mejores resultados cosméticos: Omitir la RT puede conducir a mejores resultados cosméticos y menor incidencia de dolor, fibrosis y edema mamario.
• Aunque las técnicas modernas pueden reducir la irradiación cardiaca, se demostró que la RT se asociaba a un aumento de la mortalidad cardiaca que anulaba la disminución de las muertes por cáncer de mama.
• Reducción en el costo que implica la administración de este tipo de tratamiento.
Conclusión:
Es importante destacar que la decisión de omitir la radioterapia debe basarse en una evaluación integral de cada caso individual, considerando cuidadosamente estos riesgos y beneficios así como factores como la edad, características tumorales, comorbilidades y preferencias del paciente.
La discusión con un equipo multidisciplinario de especialistas en cáncer de mama es fundamental para tomar la mejor decisión terapéutica para cada paciente.

