El Quimiocerebro: Navegando por la Niebla Mental tras el Cáncer de Mama

Mujer de edad avanzada con una imagen de una nube sobre su cabeza que simboliza la niebla mental que resulta como secuela del tratamiento del cáncer de mama

¿Qué es el Quimiocerebro?

Este término – traducción del utilizado en inglés de «chemo brain»- se ha vuelto cada vez más común entre las pacientes que padecen de cáncer de mama y otros tipos de cáncer.
El quimiocerebro hace referencia a los problemas de pensamiento y memoria que sufren los pacientes de cáncer durante y después de la quimioterapia (1).

La quimioterapia, aunque va dirigida a las células malignas afecta también a las sanas, lo que provoca muchos efectos secundarios indeseables en los pacientes con cáncer.

¿Cuales son los síntomas más frecuentes?

Los síntomas pueden incluir afecciones en:

La memoria: Olvidar nombres, fechas o dónde pusiste las llaves.

La concentración: Dificultad para seguir conversaciones o leer durante largos períodos.

La multitarea: Sentirse abrumada al tratar de hacer varias cosas a la vez.

El aprendizaje: Tardar más en aprender cosas nuevas.

¿Ocurre con frecuencia el Quimiocerebro?

El quimiocerebro puede llegar a afectar hasta a tres de cada cuatro de las mujeres que reciben quimioterapia contra el cáncer de mama. Los investigadores no están seguros de por qué algunas personas tienen más problemas con el quimiocerebro que otras, pero la comprensión de estas diferencias podría conducir a nuevas formas de tratar estos síntomas (2).

¿Por qué se produce el Quimiocerebro?

Se postula que existen varios mecanismos por los que se produce el quimiocerebro en pacientes posquimioterapia, entre ellos la inflamación de las neuronas, el estrés debido a la generación de radicales libres y las alteraciones del proceso celular neuronal normal debidas a cambios bioquímicos (1).

Estos agentes neurotóxicos inflamatorios pueden representar los mediadores primarios del quimiocerebro e incluyen las citocinas proinflamatorias como las interleucinas 1 y 6 y el factor de necrosis tumoral (1).

Aunque se debe también mencionar que actualmente se están llevando a cabo estudios donde pacientes tratados con quimioterapia que mostraban una disminución del rendimiento cognitivo -quimiocerebro- también presentaban reducciones en la diversidad de su microbioma intestinal. Así que probablemente las intervenciones centradas en el microbioma intestinal, podrían mejorar los efectos secundarios conductuales de la quimioterapia (3).

¿Cómo lidiar con el quimiocerebro?

Es importante recordar que el quimiocerebro es un efecto secundario temporal y que muchas mujeres experimentan una mejora significativa con el tiempo.

Aquí te dejamos algunos consejos:

• Descansa lo suficiente: El sueño es esencial para la recuperación cognitiva.

• Haz ejercicio regularmente: La actividad física puede mejorar la circulación y la función cerebral.

• Practica técnicas de relajación: La meditación, el yoga o la respiración profunda pueden ayudarte a reducir el estrés.

• Organízate: Utiliza agendas, listas y recordatorios para mantenerte organizada.

• Busca apoyo: Habla con otros sobrevivientes, familiares, amigos o un terapeuta.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Si sientes que el quimiocerebro está interfiriendo significativamente en tu vida diaria, no dudes en consultar a tu médico. Existen terapias cognitivas y otros tratamientos que pueden ayudar a mejorar la función cognitiva.

Publicado por José Antonio Muñoz Escriba

Cirujano General. Cirujano Oncólogo. Mastólogo

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