
Continuando con nuestra sección de preguntas frecuentes que ocurren habitualmente en la consulta, en el presente post se tratará sobre una secuela que sucede en las pacientes sometidas a este tratamiento quirúrgico.
¿Qué es la Piel Dormida Post-Mastectomía?
La mastectomía, un procedimiento quirúrgico para extirpar tejido mamario, deja tras de sí no solo cambios físicos evidentes sino también sensaciones alteradas en la piel circundante. Entre estas alteraciones sensoriales, la piel dormida o entumecida representa una de las secuelas más comunes y menos discutidas. Este fenómeno, caracterizado por la disminución o ausencia de sensibilidad en áreas específicas, afecta significativamente la calidad de vida de muchas pacientes durante su proceso de recuperación. La pérdida sensorial puede extenderse desde la zona de la cicatriz hasta las áreas circundantes, incluyendo la axila y parte del brazo, creando una experiencia desconcertante para quienes la experimentan por primera vez.
¿Que origina la Piel Dormida Post-Mastectomía?
La sensación de entumecimiento o piel dormida después de una mastectomía tiene una clara explicación neurológica. Durante el procedimiento quirúrgico, inevitablemente se seccionan pequeños nervios sensoriales que transmiten sensaciones desde la piel hasta el cerebro. Las fibras nerviosas que anteriormente transmitían sensaciones desde la mama y el pezón permanecen en la zona de la herida tras la cirugía, pero sin sus terminaciones originales. Esta interrupción en la continuidad nerviosa provoca que dichos nervios envíen información anómala al cerebro o, en muchos casos, no transmitan ninguna señal sensorial.
El entumecimiento resulta particularmente notable en procedimientos como la mastectomía total, donde se extirpa toda la mama, la piel y el pezón, afectando redes nerviosas más extensas. Esta alteración sensorial puede manifestarse de distintas formas: algunas pacientes experimentan entumecimiento completo, mientras otras describen sensaciones parciales, hormigueo intermitente o incluso percepciones fantasma. Esta variabilidad depende de factores como la técnica quirúrgica empleada, la extensión de la cirugía y las características individuales de la paciente.
¿Es posible una recuperación completa de esta sensibilidad alterada?
La piel dormida post-mastectomía no sigue un patrón único de recuperación. Para muchas pacientes, la sensibilidad comienza a retornar gradualmente durante los primeros meses tras la cirugía, a medida que algunos nervios se regeneran y establecen nuevas conexiones. No obstante, este proceso de regeneración nerviosa es notablemente lento y puede extenderse durante períodos prolongados. Estudios clínicos sugieren que la recuperación sensorial puede continuar hasta 18 meses después de la intervención, coincidiendo con el tiempo que toma la evolución completa de la cicatriz.
Es importante destacar que, en algunos casos, ciertas áreas pueden permanecer permanentemente entumecidas. Particularmente en intervenciones donde se han extirpado ganglios linfáticos axilares, como en la mastectomía radical modificada, la recuperación sensorial completa puede resultar imposible debido al daño extenso en las vías nerviosas. Las pacientes deben comprender que esta pérdida sensorial parcial permanente constituye un resultado esperable en determinados tipos de procedimientos, y no una complicación quirúrgica.

