
La obesidad y el cáncer de mama son dos problemas de salud global que están en aumento. De acuerdo a un artículo reciente publicado en Cancer Medicine (2025), el 44% de las mujeres tienen sobrepeso y el 18% son obesas, lo que se asocia con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama y peores resultados en quienes ya lo padecen [1]. La obesidad empeora el pronóstico debido a que produce un mayor riesgo de recurrencia, mortalidad específica por cáncer y mortalidad general.
Los agonistas del receptor GLP-1, como la semaglutida y la tirzepatida, han surgido como tratamientos prometedores para la pérdida de peso. Estos fármacos, originalmente desarrollados para la diabetes tipo 2, han demostrado una reducción significativa del peso corporal en pacientes no oncológicos. Sin embargo, su seguridad y eficacia en pacientes con cáncer de mama aún no están completamente establecidas.
¿Qué efectos tienen los GLP-1 en modelos preclínicos de cáncer de mama?
Estudios de laboratorio llevados a cabo en ratones muestran efectos contradictorios. Algunos sugieren inhibición del crecimiento tumoral, como sucede cuando se estimula las zonas del organismo diseñadas para responder a estos fármacos, mientras que otros sugieren que en algunos tipos de cáncer un poco más agresivos (como el triple negativo), este medicamento podría, en ciertas condiciones, hacer que las células cancerosas crezcan más rápido.
¿Qué resultados se han observado con GLP-1 en pacientes con cáncer de mama?
Cuando se realizan estudios clínicos en pacientes con cáncer de mama a quienes se les administran estos fármacos, surgen otras interrogantes, que es necesario tratarlas por separado.
- ¿Funcionan para bajar de peso?
- Sí, pero parece que no tan bien como en otras personas. En mujeres con cáncer de mama, la pérdida de peso es más modesta (un 3-5% del peso en un año, en lugar del 10-15% que se ve en otros pacientes).
- ¿Por qué? Posiblemente porque las terapias hormonales (como los inhibidores de aromatasa) pueden hacer más lento el efecto.
- ¿Son seguros?
- Por lo que sabemos hasta ahora, no aumentan el riesgo de que el cáncer regrese. De hecho, en un estudio grande, las pacientes que los usaron vivieron incluso un poco más (aunque esto necesita más investigación).
- La parte complicada:
- Hay un tipo de cáncer de mama muy agresivo (el
triple negativo
) donde algunos estudios de laboratorio sugieren que, en teoría, podrían no ser tan beneficiosos. Pero ojo: esto solo se ha visto en células en un tubo de ensayo, no en pacientes reales.
- Hay un tipo de cáncer de mama muy agresivo (el
¿Estos medicamentos para bajar de peso pueden aumentar el riesgo de cáncer de mama?
La buena noticia:
– En todos los estudios grandes que se han hecho (incluyendo uno con más de un millón de personas con diabetes), no se ha encontrado que estos medicamentos aumenten el riesgo de cáncer de mama. Es más, en algunas investigaciones parece que incluso podrían tener un efecto protector, aunque esto todavía está en estudio.
¿Cuáles son los efectos adversos más comunes de los GLP-1?
- Gastrointestinales: Náuseas (20–30%), vómitos, diarrea.
- Otros: Pancreatitis (riesgo no confirmado), colelitiasis, fatiga.
- Contraindicaciones:
- Cáncer medular de tiroides o MEN-2 (por estudios en roedores)
Conclusión:
Los GLP-1 son una herramienta prometedora para el manejo de la obesidad en cáncer de mama, pero su uso debe ser individualizado.
Aunque no hay evidencia de daño, se necesitan más estudios para confirmar beneficios en supervivencia y seguridad en subtipos agresivos.

