​¿Es hora de abandonar el «one size fits all» en el tratamiento del cáncer de colon avanzado?

Imagen de una biopsia de un cáncer de colon examinada en el microscopio por un patólogo

Tradicionalmente, el tratamiento del cáncer de colon avanzado ha seguido un camino lineal: cirugía primero, quimioterapia después. Sin embargo, tres grandes ensayos clínicos (NeoCol, FOXTROT y OPTICAL) han arrojado resultados que nos obligan a detenernos y reflexionar. 

A pesar de que la quimioterapia neoadyuvante (antes de la cirugía) logra reducir el tamaño de los tumores y es bien tolerada, no ha demostrado una mejora significativa en la supervivencia libre de enfermedad (DFS) en comparación con la cirugía inmediata. El estudio NeoCol, el más reciente de esta serie y publicado apenas esta semana, mostró una DFS a 3 años del 83% para el grupo de neoadyuvancia frente al 87% en cirugía inicial (P=.36) [1]. 

¿Significa esto que la neoadyuvancia no funciona?

No necesariamente. Significa que necesitamos ser más precisos.

Puntos clave para el futuro:

La trampa de la imagen: Actualmente, la tomografía tiene limitaciones graves para la estadificación. En el estudio NeoCol, solo el 10% de los pacientes parecían tener ganglios positivos en imagen, pero tras la cirugía, el 51% resultaron ser histológicamente positivos. Esto subraya la dificultad de seleccionar pacientes para terapia preoperatoria basándonos solo en la TAC. 

Genética sobre Anatomía: El futuro no está solo en el tamaño del tumor, sino en su biología. Los tumores con deficiencia en la reparación de desajustes (dMMR) están mostrando respuestas espectaculares a la inmunoterapia (regímenes basados en PD-1), alcanzando tasas altas de respuesta patológica completa. Esto abre la puerta a la preservación de órganos sin cirugía, similar a lo que ya ocurre en cáncer de recto.
 
Excelencia Quirúrgica: Ninguna terapia sistémica sustituye una técnica depurada. La ligadura vascular alta, el margen libre y el muestreo ganglionar adecuado siguen siendo los determinantes fundamentales de la cura y deben ser el estándar en cualquier protocolo. 

Conclusión:
Debemos dejar de tratar al cáncer de colon como una sola enfermedad anatómica y empezar a gestionarlo como un conjunto de desafíos biológicos individuales. El éxito real vendrá de integrar biomarcadores (MMR, RAS/BRAF, ctDNA) con una revisión multidisciplinaria de imagen y patología de alta calidad.

Publicado por José Antonio Muñoz Escriba

Cirujano General. Cirujano Oncólogo. Mastólogo

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