
El dolor mamario es uno de los síntomas más frecuentes que padece la mujer durante su vida adulta, se dice que más de la mitad de las mujeres lo padece en algún momento.
Este síntoma es causa de preocupación para quien se ve afectada, debido a que esta frecuentemente lo asocia con la posibilidad de padecer cáncer y por ende representa un motivo de consulta habitual en especialidades dedicadas al tratamiento de la patología mamaria.
La causa básica del dolor mamario es de naturaleza endocrina, dada por la alteración en la relación entre los estrógenos y la progesterona.
Sin embargo existen otras causas que lo pudiesen ocasionar no necesariamente relacionadas a las hormonas.
A continuación se mencionan tres de estas que ocurren frecuentemente:
• Traumatismos mamarios:
Como cualquier otra parte del cuerpo, las mamas pueden lesionarse. Esto puede ocurrir por un accidente, practicando deporte o por una cirugía en las mamas.
Usualmente ocurre en mujeres que practican deportes de contacto y también en los cuales se utilizan raquetas.
Dentro de estos traumatismos hay varios tipos, siendo los mas frecuentes laceraciones, contusiones y hematomas. La mayoría de estos no son peligrosos.
Las contusiones y hematomas son producto de un traumatismo cerrado a la glándula mamaria.
Puede sentir un dolor agudo y punzante en el momento de la lesión. La sensibilidad puede persistir desde unos días hasta varias semanas después del traumatismo (1).
• Uso de un sostén inapropiado:
Los sostenes, también conocidos como sujetadores en algunos paises, pueden contribuir a exacerbar el dolor mamario si se usan en una talla inapropiada.
Sin una sujeción adecuada, los ligamentos que unen los senos a la pared torácica pueden estirarse en exceso y provocar dolor, el cual tiende a incrementarse al final del día.
Esto puede notarse especialmente al hacer ejercicio.
Asegúrate de que tu sujetador es de la talla adecuada y proporciona una buena sujeción (2).
• El dolor mamario procede en realidad de la pared torácica:
Aunque inicialmente puede parecer que proviene de la mama, en realidad procede de otro lugar.
Se trata de la zona de músculo, tejido y hueso que rodea y protege el corazón y los pulmones. A este también se le conoce como dolor extramamario (3).
El dolor de la pared torácica puede tener varias causas, entre ellas:
– Un pequeño desgarro de un músculo de la pared torácica.
– Inflamación alrededor de las costillas, causada por la enfermedad denominada costocondritis.
– La neuralgia intercostal, producida por una neuropatía por compresión de un nervio intercostal.
Aunque la mayoría de los casos de dolor mamario son problemas menores, es importante que busques una evaluación médica, sobre todo si este ocurre de forma persistente.

