Patología mamaria en la práctica de deportes

Mamografía de una mama densa donde se observa la imagen de la silueta de una mujer jugando basket intentando encestar una balón de basketball
La glándula mamaria durante la práctica de distintas disciplinas deportivas puede estar sujeta, a distintos tipos de lesiones, que guardan relación con el tipo de actividad física realizada.

La glándula mamaria durante las actividades deportivas puede sufrir distintos tipos de lesiones, usualmente relacionadas con el tipo de disciplina realizada. A continuación se explican varias de estas afecciones y se establecen recomendaciones con el fín de prevenir que estas ocurran.

Pezón de la corredora:
Los corredores del sexo masculino probablemente fueron los primeros en notar la aparición de esta condición, la cual ocurre cuando la ropa utilizada para esta actividad roza los pezones, usualmente durante una carrera de larga distancia. La piel de los pezones sufre tal grado de fricción que produce escoriaciones que pudiesen sangrar y si ocurriese una infección secundaria, la areola pudiese estar comprometida también. Esta entidad usualmente está asociada a dolor (1).
Por lo general ocurre en mujeres que no usan brassiere durante la práctica de este deporte (2). En un estudio realizado en Brazil, en el año 2014, se evidenció que el 35.7% de las personas que corrían más de 64 km a la semana, sufrían de esta condición, mientras que ocurría solo en un 3.6% de los que corría 24 km o menos a la semana (3).
Este proceso generalmente es autolimitado, si se evita esta fricción continua.
Dentro de las recomendaciones realizadas para evitar la aparición de esta condición, se mencionan las siguientes (4):
1.- Uso de lubricantes en los pezones: Estos forman una barrera protectora y ayudan a reducir la fricción.
2.- Uso de la ropa adecuada: Se recomienda el uso de franelas de tela compuesta por material sintético, con capacidad para absorber la humedad, de esta manera la piel se mantiene seca y evita un mayor grado de fricción.
3.- Uso de talco en los pezones: El talco es un mineral en forma de polvo. La función de este es llevada a cabo al ejercer una acción protectora en el pezón, manteniéndolo seco.
4.- Aplicar una curita o apósito en los pezones: Actúa como barrera protectora.
5.- Uso de sostén deportivo: Ejerce la función de soporte y evita la fricción. Se recomienda de material semi-sintético, suave y ajustado apropiadamente sin compresión excesiva.
6.- Mantener los pezones limpios.
7.- Uso de cremas: Una crema con contenido esteroideo anti-inflamatorio y antibiotico ayuda a reducir pezones edematizados y los ayuda en su curación.

Pezón del ciclista:
Esta condición infrecuente, a diferencia del pezón del corredor, no la causa la fricción sino la exposición al frio. Usualmente sucede durante el manejo de bicicleta en climas frios, produciendose sudor con la consecuente humedad de las prendas de vestir. La evaporación del sudor combinada con el efecto térmico producido por un viento frio a una baja temperatura produce en los pezones frialdad y dolor. Esta condición puede durar varios días despues de la actividad. Para su tratamiento se recomienda mantener los pezones cálidos y el uso de varias capas de ropa para prevenir su reaparición al momento de reallizar nuevamente esta actividad deportiva (1).

Traumatismos:
Usualmente ocurre en mujeres que practican deportes de contacto y también en los cuales se utilizan raquetas. Dentro de estos traumatismos hay varios tipos siendo los mas frecuentes laceraciones, contusiones y hematomas (1). La mayoría de estos no son peligrosos. Las laceraciones pueden sangrar profusamente por la rica vascularidad de la glándula mamaria, sin embargo si aplica presión firme a la herida se controlará la hemorragia mientras se traslada al área de emergencia para sutura.
Las contusiones y hematomas son producto de un traumatismo cerrado a la glándula mamaria. Las secuelas de estos traumatismos son desconocidas, sin embargo existe una relación entre estos y la necrosis grasa, la cual en un momento dado se puede confundir con un carcinoma al examen físico y estudios de imagen. La necrosis grasa puede en ocasiones ser causante de masas dolorosas en la mama (5).
En un estudio realizado en Michigan en el año 2018, en 194 estudiantes universitarias participantes en disciplinas deportivas como el basketball, futbol, softball y volleyball, con el fín de medir la prevalencia, tipo e impacto de los traumatismos en la mama, se obtuvo como resultado que el 47.9% de las atletas sufrió traumatismos durante la práctica de estos deportes, siendo estos reportados y documentados en menos de un 10%. Los traumatismos fueron mas prevalentes en jugadoras de softball y basketball en casi un 60% y 50% respectivamente (5). Una de las recomendaciones de este trabajo establece la necesidad de utilizar algún tipo de protección pectoral, con el fín de disminuir el impacto de estos traumatismos en la glándula mamaria.

En conclusión la glándula mamaria durante la práctica de distintas disciplinas deportivas puede estar sujeta, en un porcentaje nada despreciable, a distintos tipos de lesiones, que guardan relación con el tipo de actividad física realizada, por lo que es necesario estar en conocimiento de estas con el fín de tomar las medidas preventivas pertinentes.

Cáncer de mama: Hablemos de Riesgo

Mamografía con la imagen de un tumor en la que se observa de manera superpuesta un tiburón
Es importante conocer los factores de riesgo para cáncer de mama y como se calcula este riesgo

El diccionario de la lengua española define riesgo como contingencia o proximidad de un daño (1).
Al hablar de riesgo, en mi caso en particular, la primera imagen mental que evoca es una de las escenas iniciales de la película Tiburón o Jaws como también se le conoce, en la cual una pareja de jóvenes, corriendo en la noche a la orilla de una playa, se dirigen hacia el mar con intenciones de nadar, el joven aparentemente medio borracho intenta alcanzar a la muchacha, pero termina rodando por la arena hasta la orilla de la playa sin poderse levantar. Ella, riendo se quita toda la ropa y entra corriendo al agua, para comenzar a nadar en dirección a una boya a lo lejos…el resto de la historia para todos es conocida, si no la recuerda o no la ha visto en el siguiente enlace la puede apreciar. Riesgo es precisamente eso, es esa exposición a un peligro desconocido, que en este caso está representado por ese gran tiburón blanco hambriento, que tanto terror causa a lo largo de toda la película. Cuando se realizan cálculos estadísticos con el fín de cuantificar el riesgo, este viene dado por una relación entre aquellos expuestos a un factor de riesgo y aquellos no expuestos a dicho factor.

De acuerdo a la American Cancer Society (ACS), el cáncer de mama es el tipo de cáncer más común en mujeres de los Estados Unidos, cuando no se toma en cuenta al cáncer de piel de tipo no melanoma (2).

El conocer los factores de riesgo para cáncer de mama, puede ayudar a cualquier persona a tomar decisiones relativas al estilo de vida que lleva, así como de pesquisa para su detección temprana.

Existen una serie de estos factores, sobre los cuales no se tiene control, a estos se les denominan factores de riesgo no modificables, a continuación se mencionan algunos de ellos.
Sexo:
Aunque el cáncer de mama se puede desarrollar tanto en mujeres como hombres, el ser de sexo femenino, le confiere una probabilidad 100 veces mayor en relación al sexo masculino de desarrollar cáncer de mama (3).
Edad:
El riesgo de desarrollar cáncer de mama se incrementa en la medida que se va envejeciendo, de acuerdo al National Cancer Institute, la edad de diagnóstico mas frecuente en mujeres se evidencia en los rangos de edad entre los 55 y 64 años, con una mediana de edad para su diagnóstico de 62 años (4).
Mutaciones genéticas:
Los genes BRCA1 y BRCA2 producen una serie de proteinas, que intervienen en la reparación del ADN de ciertos tejidos como el tejido mamario. Si hay cambios o mutaciones en ellos, el riesgo de desarrollar cáncer de mama se incrementa significativamente, con una posibilidad cercana al 70% a los 80 años (3).
Las mujeres portadoras de estas mutaciones, tienen mayor probabilidad de desarrollarlo a una edad joven y de que este sea bilateral. También presentan un mayor riesgo de cáncer de ovario.
Historia familiar:
Tener antecedentes familiares para cáncer de mama incrementa el riesgo de desarrollar esta condición. De acuerdo a lo señalado por la ACS el riesgo casi se duplica si tienen un familiar de primer grado con cáncer de mama y se triplica si posee 2 de estos (3). Se entiende por familiares de primer grado a padres y hermanos.
Menstruación Precoz:
Usualmente antes de los 12 años, riesgo atribuido a la exposición prolongada a los estrógenos y progesterona.
Menopausia luego de los 55 años:
Tambien atribuido a la exposición prolongada a los estrógenos y progesterona.
Densidad mamaria:
La mama está compuesta por tejido mamario, rodeado por tejido adiposo y tejido conectivo, cuando estos tejidos se presentan en una mayor proporción en relación al tejido adiposo, se habla de una mama mamográficamente densa.
Las mujeres con mamas densas tienen una probabilidad mayor de desarrollar cáncer de mama en relación a aquellas que presentan mamas con mayor proporción de tejido adiposo.
Historia personal de enfermedades de la mama:
Las mujeres que han padecido previamente cáncer de mama tienen mayor riesgo de desarrollar un segundo cáncer de mama, bien sea en la misma mama o en la mama contralateral.
El padecer o haber padecido ciertos tipos de lesiones mamarias, incrementa también el riesgo, estas incluyen lesiones proliferativas con atipia, el carcinoma lobulillar in situ así como el carcinoma ductal in situ (3).

Existen también una serie de estos factores, sobre los cuales se tiene control, a estos se les denominan factores de riesgo modificables y usualmente están relacionados con hábitos y estilo de vida. Seguidamente me referiré a algunos de ellos.
Sedentarismo:
La inactividad física incrementa el riesgo de padecer cáncer de mama mientras que la práctica de ejercicio de forma regular ayuda a reducirlo (5).
Sobrepeso:
Después de la menopausia, las personas con sobrepeso tienen mayor posibilidad de desarrollar cáncer de mama, debido a que presentan una cantidad variable de estrógenos circulantes, proviniendo estos de su conversión en el tejido adiposo, igualmente los niveles de insulina, en estas pacientes, tienden a estar incrementados, siendo asociándos estos también a algunos tipos de cáncer, siendo el de mama uno de ellos (5).
Consumo de alcohol:
Esto también ha estado asociado a un incremento en el riesgo, sobre todo cuando se le relaciona a la cantidad consumida. Aquellas que consumen 2 a 3 bebidas al día tienen un riesgo 20% más alto cuando se les compara a quien no consume alcohol (5).
Nuliparidad:
El no haber tenido hijos, o tenerlos despues de los 30 años confiere un discreto riesgo de padecer cáncer de mama. La multiparidad y el haber tenido el primer embarazo a una edad temprana reduce esta riesgo. El efecto del embarazo sobre los diversos tipos de cáncer de mama pareciera ser diferente. Para los tumores triple negativos, el embarazo incrementa el riesgo (5).
Lactancia materna:
Algunos estudios sugieren que la lactancia disminuye ligeramente el riesgo, sobre todo si es mantenida durante uno o dos años, pero esto ha sido dificil de demostrar. La posible explicación pudiera estar relacionada con la reducción del número de ciclos menstruales (5).
Anticonceptivos que utilizan hormonas:
Los anticonceptivos orales (ACO) son quienes mejor representan a esta categoría. La mayoría de los estudios realizados han encontrado que su uso confiere un discreto incremento del riesgo, cuando se le compara a quienes nunca los han utilizado. Cuando estos se dejan de utilizar, el riesgo tiende a bajar a lo largo del tiempo (5).
Terapia de remplazo hormonal:
Usualmente utilizada para mejorar la sintomatología producida por la depleción hormonal que ocurre durante la menopausia.
Existen 2 tipos principales de terapia hormonal, para las mujeres que poseen utero, usualmente se prescribe una terapia combinada basada en estrógenos y progesterona. Para las mujeres a quienes se le realizó una histerectomía, la terapia a base de solo estrógenos puede ser utilizada.
El uso de terapia combinada luego de la menopausia incrementa el riesgo de cáncer de mama, así como la posibilidad que su diagnóstico se haga en un estado avanzado. El uso de estrógenos solos, no parece incrementar mucho el riesgo de cáncer de mama, sin embargo otros estudios han evidenciado incremento en el riesgo para cáncer de ovario (5).

Modelos estadísticos para el cálculo de riesgo:
Se han desarrollado un amplio rango de modelos estadísticos con el fín de cuantificar los posibles efectos combinados de estos factores de riesgo previamente mencionados. Estos modelos han tenido diversos usos, desde aconsejar pacientes, informar acerca de como se debería realizar la pesquisa hasta lo relativo a cuando se debe referir el paciente a evaluación genética.
Estos a su vez se pueden dividir en varias categorías de acuerdo a los factores de riesgo que incorporan y al tipo de información que proveen. En general estos se pueden agrupar en 3 grandes categorías: En la primera categoría estiman el riesgo de padecer cáncer de mama. En la segunda estiman riesgo de ser portador de una mutación genética, como la mutación de los genes BRCA1 y BRCA2, con riesgo elevado para cáncer de mama. Por último la tercera categoría es una combinación de ambas (6).
Modelo Gail:
Este modelo es el mejor representante de la primera categoría mencionada.
Desarrollado usando datos del Breast Cancer Detection Demonstration Project (BCDDP) de casos y controles, descrita en 1989. Los factores tomados en cuenta son hormonales (menarquia, edad del primer parto), patológicos (número de biopsias mamarias, antecedentes de hiperplasía atípica) así como reconoce un riesgo hereditario al incorporar el número de familiares de primer grado con cáncer de mama. El modelo predice el riesgo de desarrollar cáncer de mama a lo largo del tiempo, hasta los 90 años.
Este modelo se aplica a mujeres mayores de 35 años, en pesquisa mamográfica regular y carecen de un riesgo hereditario.
Es débil en pacientes de alto riesgo hereditario, cuando hay càncer lobulillar in situ y subestima el riesgo en pacientes afro-americanas.
Este modelo se utiliza para identificar mujeres que necesitan quimioprevención (6).
Disponible en inglés en el  siguiente enlace: Modelo de Gail
Modelo Care:
Desarrollado en 2007, es una extensión del modelo Gail a mujeres afro-americanas. Se realizó usando metodología similar al modelo Gail y usa los mismos factores de riesgo. Se desarrolló usando datos de mujeres afro-americanas del estudio de casos y controles Women’s Contraceptive and Reproductive Experiences (CARE). Identifica al igual que el modelo Gail, a mujeres afroamericanas elegibles para quimioprevención, debido a que se solventa la subestimación de riesgo vista en el modelo Gail (6).
Dentro de esta primera categoría existen modelos que incorporan la densidad mamaria, siendo uno de los màs representativos el realizado por el Breast Cancer Surveillance Consortium (BCSC) el cual incorpora la categorización de densidad dada por BIRADS al modelo Gail.
Modelo Claus:
Se utiliza en mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama, por lo menos un familiar de primero o segundo grado. Utiliza variables hereditarias para predecir el riesgo de padecer cáncer de mama a lo largo de la vida, tanto invasivo como in situ. Originalmente solo tomaba en cuenta familiares de primer grado y fué posteriormente actualizado para incorporar familiares de segundo grado y antecedentes familiares de primer grado para cáncer de ovario.
Este modelo predice el riesgo de desarrollar un cáncer de mama invasivo o no basado en la sospecha de mutación genética de alto riesgo de herencia autosómica dominante.
Los estudios realizados al compararlo con el modelo Gail demuestran una menor sensibilidad, debido a que utiliza menor cantidad de factores de riesgo.
Una versión modificada de este, está disponible como modelo Claus extendido e incorpora factores de riesgo para cáncer de mama bilateral, cáncer de ovario y si hay 2 o mas familiares afectados (6).
En la segunda categoría se estima el riesgo de ser portador de una mutación genética, estándo representado por los modelos:
Myriad I:
En el cual se determina el riesgo de mutación del gen BRCA1 en mujeres con antecedentes personales o familiares de cáncer de mama, utilizando variables hereditarias. Este modelo no puede ser aplicado, sin antecedentes personales de cáncer de mama u ovario.
Modelo Myriad II:
Predice la probabilidad de ser portador de mutación tanto del gen BRCA1, como del BRCA2.
En la tercera y última categoría en la que predicen tanto el riesgo de cáncer de mama como de portador de mutación genética, el modelo BRCAPRO es uno de sus mejores exponentes (6).
Estos modelos estadísticos, pueden tener diversos usos en el área clínica, donde son utilizados para informar y aconsejar pacientes, incorporar a pacientes a pesquisa con resonancia magnética, considerar aspectos quirúrgicos como la cirugía de reductora de riesgo o en que pacientes se debe considerar consejo genético. También pueden ser aplicados en estudios de investigación como los realizados por el NSABP en los estudios P1 y P2, en cuanto a quimioprevención y continuan siendo utilizados para seleccionar pacientes candidatos a quimioprevención (6).

Volviendo a lo señalado al principio de este post en relación a la escena de la película tiburón, siempre me quedó la duda si el muchacho fingió no poder levantarse, para de esa manera evitar no estar expuesto al riesgo que significaba entrar al agua a esa hora por el estado en que se encontraba o porque le tenia miedo al agua fria.

¿Existe relación entre el dolor mamario y el cáncer de mama?

Mamografía con la imagen de un tumor hacia los cuadrantes externos
La relación entre el dolor mamario y el cáncer de mama es usualmente baja

El dolor mamario es un síntoma muy común, ocurre en 7 a 8 de cada 10 mujeres en algún momento de su vida. Cuando se han hecho estudios en relación a su asociación con cáncer de mama, se ha evidenciado que tiene un bajo riesgo, usualmente menor a un 3%.

En un estudio retrospectivo reciente, realizado en el Ottawa Hospital de Canada, (1), publicado en Breast Cancer Research and Treatment en Julio 2019, se examinaron 953 pacientes con dolor mamario sin otro tipo de sintomatología asociada, en un periodo de 2 años desde Octubre 2013 hasta Septiembre 2015. Con una mediana de edad de 50 años, a las pacientes se les realizó mamografía + ultrasonido mamario en más del 60% de las pacientes, solo ultrasonido mamario en casi 25% de ellas y solo mamografia en un 13%. La tasa de detección de cáncer fué de solo 0.8%. Concluyéndose que en aquellas pacientes con dolor mamario, sin otra sintomatología asociada y sin factores de riesgo o un riesgo elevado para cáncer, solo la mamografía y el ultrasonido mamario, son suficientes para su evaluación, por lo que no amerita realizar estudios adicionales.

Con este estudio se corrobora una vez más lo anteriormente dicho en relación a la baja asociación que hay entre dolor mamario y cáncer de mama.

I. A. + Cáncer de Mama = Futuro?

Rol de la inteligencia artificial en el diagnóstico del cáncer de mama

La Inteligencia Artificial es la capacidad de un sistema de computación de interpretar datos, aprender de dichos datos y emplearlos en el logro de tareas o metas, adaptando flexiblemente los conocimientos adquiridos. Esto recientemente ha estado siendo empleado en distintos campos que abarcan desde el financiero, pasando por el control robótico y descubrimientos científicos hasta llegar al campo de la salud.

Refiriéndome a la ecuación que da titulo a este artículo, lo hago preguntándome, si la aplicación de la inteligencia artificial en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama, será fundamental en el futuro.

Identificar a las pacientes afectas de esta enfermedad precozmente, ha sido una de las metas fundamentales que se tiene en la utilización de la mamografía como método de pesquisa.

Con esta premisa en mente, un equipo del laboratorio de ciencias de la computación e inteligencia artificial del Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT por sus siglas en inglés y del Hospital General Massachusetts (HGM) han creado un modelo computacional de aprendizaje profundo o deep learning como tambien se le conoce, que puede predecir mediante el análisis de una mamografía, la probabilidad de una paciente de desarrollar un cáncer dentro de los proximos 5 años, según un reporte realizado desde el blog del MIT.

En este modelo se estratifica a las pacientes en base al riesgo de padecer cáncer de mama, este modelo es propio y diferente a los conocidos hasta ahora.
La realización de la mamografía de pesquisa, si bien ha demostrado una reducción en la mortalidad por cáncer de mama, a que edad se debe comenzar esta pesquisa ha sido controversial. La aplicación de este modelo permitiría teoricamente, individualizar esta pesquisa en las mujeres con mayor riesgo de desarrolllar este cáncer.

El equipo del MIT en conjunto con el del HGM, utilizó este modelo para analizar la información de más de 90.000 mamografías del HGM, con el fín de detectar patrones de pacientes con y sin desarrollo de cáncer a futuro y así el modelo aprender de los datos obtenidos. Estos patrones para el ojo humano, podrían ser muy sutiles de evaluar.

Este modelo en sus resultados ha demostrado ser significativamente mejor que los hasta ahora utilizados en predecir que pacientes están en una categoría de alto riesgo de padecer cáncer de mama, siendo esto incluso aplicable a las pacientes de ascendencia afro-americana.

Luce interesante lo que está por venir con el uso de la Inteligencía Artificial aplicada a la medicina.

¿De donde venimos?, ¿hacia donde vamos?…en el tratamiento quirúrgico del cáncer de mama

Mamografía con imagen superpuesta de un De Lorean como el usado en la película "Back to the Future"
Recuento histórico sobre el tratamiento quirúrgico del cáncer de mama y sus posibilidades futuras

Esta frase, repetida frecuentemente en la última novela de Dan Brown, Origen, sirve para ilustrar todo lo que ha sucedido y está sucediendo en el tratamiento quirúrgico del cáncer de mama.

A continuación y de una forma resumida voy a tratar de describir, el amplio panorama de procedimientos realizados en el tratamiento quirúrgico del cáncer de mama que abarcó todo el periodo de tiempo transcurrido desde finales del siglo 19 hasta la actualidad, donde veremos como el tratamiento ha ido cambiando progresivamente con el paso de los años.

¿De donde venimos?

Hacia el final del siglo 19, William Stewart Halsted publicó la experiencia del Hospital John Hopkins en el tratamiento del cáncer de mama, independiente del tamaño de la lesión, es decir para una lesión pequeña o grande, el tratamiento era igual. Este procecimiento consistía en la extirpación de toda la mama, todos los ganglios axilares del lado donde estaba el tumor y los músculos pectorales mayor y menor. De esta manera, al publicarse este trabajo y en vista de los buenos resultados obtenidos para la epoca, la mastectomía radical se convierte en el standard de tratamiento.

Halsted alcanzó una baja tasa de recurrencia local a 3 años, sin mortalidad operatoria. La sobrevida de los pacientes tratados era del doble en relación a los pacientes no tratados. La tasa de sobrevida a 5 años, implicaba que a los 5 años del tratamiento 4 de cada 10 pacientes estaban aun con vida y todo esto a pesar que no existía ninguna otra forma de terapia adyuvante.

Lo postulado por Halsted se basaba en la hipótesis en la cual la diseminación del cáncer se realizaba de manera ordenada desde la mama a los ganglios linfáticos y desde aqui se extendía a otros órganos. De esta manera la mastectomía radical fue el método quirúrgico de elección por casi 80 años. Este procedimiento se realizaba con una alta tasa de complicaciones, debido a que para llevarse a cabo se necesitaba de grandes heridas operatorias, las cuales se dejaban abiertas para cicatrizar por segunda intención, la presencia de linfedema era casi universal, lo que a su vez se traducía en limitación funcional e incapacidad para la paciente.

Seguidamente se desarrollan 2 vertientes de conducta que concurren, casi de forma paralela.
La primera vertiente se guiaba por aquello de «más es siempre mejor«, así se realizan entonces…

Procedimientos más Radicales

Esto consistía en realizar procedimientos quirúrgicos todavía más extensos, debido a la evidencia, en aquella epoca, de enfermedad por fuera del tejido extirpado con la mastectomía radical. De esta manera se publican trabajos como los descritos por Urban y Sugarbaker, en la cual se recomendaba la remoción de los ganglios linfáticos de los vasos sanguineos mamarios internos, adicionalmente a todo lo extirpado con la cirugía Halsted.

Procedimientos Ultra-radicales

Por si eso no bastaba, aparecen procedimientos muchisimo más radicales todavía y se pregunta uno ¿era eso posible? pues si, procedimientos como el descrito por Prudente incluía a lo resecado con la mastectomía radical más la desarticulación del brazo homolateral, es decir le realizaban una amputación del brazo desde el hombro, del lado donde se encontraba el cáncer.
En este punto, el Dr. Leopoldo Moreno Brandt, quien era el jefe de servicio de Patología Mamaria del entonces Hospital Oncológico Padre Machado, en Caracas, cuando era yo residente, solía decir que «de prudente no tenia nada«…

Tambien se realizaba, enmarcado dentro de estos procedimientos más radicales, la mastectomía ultrarradical, en la cual además de la remoción de los tejidos de la mastectomía radical, se resecaban los ganglios supraclaviculares, de la cadena mamaria interna y los ganglios mediastinales.

Para nadie es una sorpresa, que estos procedimientos aumentaron la morbilidad y mortalidad operatoria, implicando esto que había un mayor número de complicaciones por la cirugía y se morían más pacientes, todo esto sin aumentar tasa de sobrevida.

Procedimientos menos Radicales

Casi de forma paralela, se desarrolló otra corriente en la cual, se realizaron procedimientos de menor envergadura, con y sin radioterapia postoperatoria, obteniéndose resultados similares, pero con un menor grado de mutilación.

Patey y Dyson a finales de la década de los 40 , publicaron sus resultados en los que se realizaba una mastectomía radical con preservación del músculo pectoral mayor y extirpación del pectoral menor, obteniendo resultados similares a la mastectomía radical.

Al finlandés Mustakalio se le atribuye el haber sido el primero el presentar sus resultados del tratamiento, mediante la resección local del tumor y radioterapia postoperatoria de pacientes con cáncer de mama.

Madden publica en 1965 sus resultados con la utilización de una mastectomía radical con conservación de ambos músculos pectorales, presentando resultados similares a los obtenidos con la mastectomía radical.

La creencia postulada por Halsted, en la que el cáncer se diseminaba por extensión directa junto con progresión ordenada y no existía diseminación hematógena, estaba por llegar a su final…

Dr. Bernard Fisher

A Bernard Fisher, en la década de los 60, se le atribuye ser el principal opositor a esta hipotesis postulada por Halsted, estableciendo que el cáncer de mama era una enfermedad sistémica y por lo tanto la progresión ordenada a ganglios linfáticos y extensión directa no era válida.

En la segunda mitad de los años 60, motivado por la poca satisfaccion con los resultados de la mastectomia radical e informacion anecdótica en relación a otros procedimientos más limitados, que sugerian que una cirugia menos radical podria ser tan efectiva como los procedimientos extensos que se venian realizando hasta la epoca, se realiza el estudio en USA, del NSABP B-04.
Este estudio, comparó de forma aleatoria, la mastectomía radical a la mastectomía total con y sin irradiación, mostrando sus resultados que no existía diferencia en sobrevida en ninguno de sus brazos.

¿Que nos quiere decir esto? Sencillamente, que no es necesario realizar procedimientos tan radicales, como se venian realizando hasta la epoca y que no siempre » mas es siempre mejor«…

¿Hacia donde vamos?

A partir de este momento crucial, en el cual se nos demuestra de forma confiable, que no es necesario realizar procedimientos tan radicales, surge otra interrogante que da pié a lo que sucede en décadas posteriores… Esta interrogante la realizo de forma fabulada, en aras de hacer este relato un poco mas digerible.

¿Cuanto es lo menos que puedo quitar de tejido mamario, para obtener sobrevidas similares a las obtenidas en el estudio anterior?

Esta pregunta nos guía en la entrada a un nuevo periodo de tiempo en donde «menos es mejor o por lo menos igual«.

En la década de los 70, se diseña un nuevo estudio del NSABP, a este lo denominan B-06 y tiene como fín evaluar la eficacia de la cirugía conservadora. Por cirugía conservadora se entiende quitar el tumor con tejido sano alrededor y ganglios linfáticos de la axila. Aqui comparan 2 grupos de pacientes sometidas ambas a cirugía conservadora, un grupo con radioterapia postoperatoria y el otro sin este tratamiento. Cuando evalúan la sobrevida, no hay diferencias en ambos grupos, pero cuando evalúan recurrencia, es decir la reaparición del tumor en la mama, se evidencia que 4 de cada 10 pacientes que no reciben radioterapia les recurre el cancer, en comparación a 1 de cada 10 que la recibe.

A las mismas conclusiones se llegó en otros trabajos realizados en otros paises, demostrándose con esto que los resultados obtenidos en este primer estudio son reproducidos y que se puede confiar en estos resultados.
Con esto, la cirugía conservadora se convierte en el standard de tratamiento para el cáncer de mama en estadio precóz, siempre y cuando no existan contraindicaciones para su realización.

Con la axila pasó algo similar a la mama, en este tránsito de ser de cada vez menos radical, cuando en la década de los 90 se realizan los trabajos con ganglio centinela , demostrándose que realizar este procedimiento es similar a extirpar a la mayoría de los ganglios de la axila, siempre y cuando este ganglio sea negativo.

Dr. Armando Giuliano

Ya en el inicio de esta década, el Dr. Armando Giuliano, demuestra en el estudio del Colegio Americano de Cirujanos ACOSOG Z0011 que a las pacientes a quienes se les realiza mastectomía conservadora y tienen hasta 2 ganglios centinelas positivos, entendiéndose por esto, que la enfermedad de la mama se extendió a estos ganglios y que hasta ese momento implicaba que el tratamiento a seguir, requería de la extirpación del resto de los ganglios de la axila, no tienen diferencias en cuanto sobrevida y recurrencias, cuando se le compara a pacientes a quienes se les extirpan la mayoría de los ganglios de la axila, siempre y cuando estas pacientes reciban radioterapia en toda la mama.

Con esto ya lo que vemos es que aún con ganglios positivos, eso si con el debido cumplimiento de los requerimientos mencionados arriba, no hace falta otro procedimiento adicional en la axila.
Con estos resultados y nuevamente fabulando un poco las interrogantes
¿Haría falta realizar el ganglio centinela, en pacientes a quienes no se palpan ganglios en la axila, antes de cualquier tipo de tratamiento?… ya que como hemos visto, aun con ganglios positivos no hay mayores diferencias…

Para responder a esta interrogante en el Instituto Europeo de Oncología, se está llevando a cabo un estudio al cual denominan SOUND donde están comparando el realizar la biopsia del ganglio centinela, con la observación del paciente, eso si habiendo realizado un ultrasonido axilar previo, con el fín de determinar que los ganglios axilares no tengan enfermedad. No tenemos resultados todavia, pero tengan la seguridad que se esperan con ansias…

Y así como en las presentaciones que hacía para promocionar los productos de Apple, Steve Jobs dejaba para el final un «…one more thing» y de forma maliciosa presentaba al producto vedette del momento, he dejado para el final la última interrogante, tambien fabulada acerca de lo que podría suceder con el tratamiento quirúrgico

¿Es necesaria la cirugía, en pacientes con cáncer de mama a quienes se les administró quimioterapía, antes de cualquier otro tipo de tratamiento y posterior a haberlo recibido, la lesión no se logra visualizar por estudios de imagen, dicho en terminos simples la lesión desaparece?

Para esto, se están haciendo al respecto estudios, donde evalúan a las pacientes tratadas con quimioterapía y la lesión desaparece por estudios de imagen, siendo estas sometidas a la extirpación del lecho donde se encontraba el tumor, con agujas utilizadas para realización de biopsias, como son aquellas llamadas de corte y vacio, todo esto guiado por estudios de imagen, como la mamografía o ultrasonido. Hasta ahora los estudios son de factibilidad, llevados a cabo con un número reducido de pacientes, sin embargo la importancia de esto es que nos da una muestra de lo que está por venir.

En conclusión

En relación a la primera pregunta
¿De donde venimos? De quitar mama, ganglios, el brazo y hasta casi que la cabeza para tratar al cáncer de mama… ¿hacia donde vamos? Pareciera que lo que está por venir, para las próximas décadas, es practicamente reducir los tratamientos quirúrgicos a procedimientos percutáneos, usualmente guiados por estudios de imagen. Siempre se necesitará de la cirugía pero pareciera que estará reservada para casos avanzados o que no respondan a quimioterapía.

Vienen tiempos interesantes…

Conducta ante nódulos mamarios sólidos

Silueta de una mujer realizando un autoexamen mamario en la que se superpone la imagen de una mamografía con un nódulo radiodenso
El fibroadenoma representa la lesión nodular sólida más común en las glándulas mamarias

La presencia de nódulos mamarios representa uno de los motivos de consulta más frecuentes de cualquier institución especializada en la evaluación de glándulas mamarias, por lo general es una paciente joven, usualmente en un rango de entre 16 a 25 años. Detectada, mientras se baña o se viste y la distinguen estas 3 características, la primera es el tamaño, el cual en la mayoria de los casos oscila entre 1 a 2 cm, la segunda es su consistencia, generalmente firme, recuerda a la consistencia de la borra de un lapiz y la tercera es su movilidad aumentada, pero limitada al sitio donde se palpa.
Cuando estamos en presencia, de un caso con estas características, muy probablemente su causa se deba a la presencia de un Fibrodenoma.

El Fibroadenoma aunque es una de las lesiones sólidas benignas mas frecuentes de la mama, amerita evaluación especializada, debido a que siempre es necesario descartar otras patologías y tener evidencia, de que en efecto se trata de esta lesión.

¿Que hacer ante su presencia?

Lo primero, es necesario la evaluación por un médico especialista, quien en la consulta luego de hacer el interrogatorio pertinente, realizará un examen físico con énfasis en ambas glándulas mamarias, ambas axilas y de las regiones por encima y debajo de las clavículas.
Una vez realizado esto, siempre es conveniente complementar el examen físico, con estudios de imagen que nos permitan confirmar la posibilidad de que se trata de esta patología. El ultrasonido mamario es el estudio de elección para su evaluación y en sus imágenes se evaluarán las características físicas que caracterizan a esta lesión y nos ayuda a diferenciarla de otras que pudieran tener síntomas parecidos.

Una vez realizado estos procedimientos necesarios, se nos presentan 3 tipos de conducta a seguir:
La primera, usualmente la más recomendada debido a que tiene el aval de estudios realizados por el Colegio Americano de Radiólogos (CAR), es la observación, la cual amerita evaluaciones en consulta y realización de ultrasonido mamario cada seis meses, por un periodo de 2 años, con el fín de evaluar que la lesión no tenga cambios en cuanto a tamaño. De acuerdo a lo señalado por los estudios del CAR esta conducta no necesita de realización de biopsia, debido a que la posibilidad de ser algo no benigno es menor a un 2%.
La mamografía, si bien es el estudio de elección para el diagnóstico del cáncer de mama, en estos rangos de edad, no estaria indicada, aunque en casos especiales, que en este momento no se discute, si habría de ser realizada.

La segunda conducta, considerándose aquí otros aspectos como son los deseos de la paciente, el miedo a padecer de cáncer, la presencia de dolor o que la lesión tenga un tamaño mayor a 2 cm, sería la extirpación quirúrgica de la lesión. Si se va a tomar esta conducta, siempre se debe biopsiar a la lesión antes de ser intervenida quirúrgicamente, para ir al quirófano con un diagnóstico establecido.

La tercera conducta implica la realización de una biopsia, preferiblemente guiada por ultrasonido e implica al igual que en la primera conducta, observar por un periodo de tiempo similar a lo establecido en el primer punto.

En conclusión la presencia de cualquier nódulo mamario amerita ser evaluada por su médico especialista de confianza, con el fín de establecer de forma concertada la conducta a seguir.

Dolor mamario 3 razones para su evaluación médica:

Imagen de una mujer oprimiendo el seno izquierdo debido a que siente dolor mamario o mastalgia. El área de dolor lo muestra un área enrojecida en la imagen.
El dolor mamario amerita evaluación médica para aclarar su origen

El dolor mamario es uno de los síntomas mas frecuentes que padece la mujer durante su vida adulta, se dice que más de la mitad de estas lo padecen en algún momento. Este síntoma es causa de preocupación para a quien se ve afectada, debido a que esta frecuentemente lo asocia con la posibilidad de padecer cáncer y por ende representa uno de los motivos de consulta mas frecuentes en especialidades dedicadas al tratamiento de la patología mamaria.


En los libros de texto acerca del estudio del dolor mamario, clásicamente se ha enseñado que las pacientes que se presentan a consulta con esta sintomatología era poco probable que padecieran de cáncer, esto por lo general es cierto cuando el dolor mamario sucede de forma bilateral y de forma cíclica. Varios trabajos realizados al respecto señalan que aunque el dolor mamario es un síntoma poco frecuente en cáncer de mama, su presencia no excluye su diagnóstico.

Es por esto que presentamos a continuación 3 razones por la cual acudir a evaluación médica ante la presencia de dolor mamario:

1.- La evaluación médica permite, mediante la realización del interrogatorio y el examen físico, conocer acerca de las características del dolor y las circunstancias en las que sucede a fín de establecer la posible causa.

2.- La realización de estudios imagenológicos de mama permite complementar y aclarar en muchas ocasiones el origen de esta afección.

3.- Una vez establecida la posible causa, el solo hecho de descartar que su genesis no es atribuida a cáncer, permite brindar calma a la paciente y de esta manera instaurar un tratamiento adecuado.