Consulta de Mastología en Caracas
La mastología es una especialidad en la que se evalúa de forma integral a la glándula mamaria se evalúa tanto a la mama sana como la enferma.
Dolor mamario, nódulos y salida de líquido por pezones son los motivos de consulta mas frecuentes.
Si presenta alguno de estos síntomas o desea una evaluación anual de pesquisa
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¿Una biopsia benigna de la mama incrementa el riesgo de cáncer de mama?

Si se le realizó una biopsia a una lesión mamaria con resultado benigno, asumiendo que fué llevada a cabo en el sitio donde se visualizó en la mamografía y en el ultrasonido la anormalidad, este resultado no es realmente lo que preocuparía, lo que esto quiere decir es que en los estudios de imagen hubo algo significativo que atrajo la atención del especialista que ameritó la realización de este procedimiento.
Como ya se mencionó en un artículo previo (1) en donde se trató diversos aspectos referentes al riesgo de cáncer de mama, en el modelo estadístico de determinación de riesgo para cáncer de mama de Gail, uno de los parámetros utilizados para su cálculo incluye establecer si previamente en las mamas se han realizado biopsias, obteniéndose un riesgo mayor de cáncer mientras más elevado sea este número. Visto de esta manera se podría argumentar que el solo hecho de realizar una biopsia en la mama confiere un mayor riesgo de cáncer, sin embargo la interpretación es distinta, el riesgo establecido no lo produce el acto de la realización de la biopsia como tal, sino la presencia de un mayor número de alteraciones visibles en los estudios de imagen, como asimetrías, nódulos o calcificaciones, que motivan a que se realice este procedimiento.
Se podría concluir entonces, en respuesta a la interrogante que da título a este artículo, afirmativamente, en efecto existe un incremento en el riesgo para cáncer de mama posterior a una biopsia benigna pero de una forma indirecta.
5 contraindicaciones para preservar la mama con diagnóstico de cáncer

Ante un diagnóstico de cáncer de mama, una de las tantas preocupaciones que afectan a las pacientes ante la incertidumbre referente al tratamiento es la relativa a la parte cosmética y el posible compromiso en la imagen corporal. A lo largo del siglo pasado la tendencia en el tratamiento del cáncer de mama es a ser cada vez más conservadores, significando esto que los tratamientos instaurados actualmente son mucho menos radicales en relación a lo que anteriormente se realizaba.
Los estudios realizados en la segunda mitad del siglo pasado demostraron que no había mayor diferencia en cuanto a sobrevida se refiere, entre un tratamiento radical, que implica la extirpación total de la glándula mamaria afecta y uno conservador en donde se extirpa solo el tumor con un pequeño margen de tejido sano alrededor del mismo, seguida posteriormente de radioterapia (1).
Así como el tratamiento ha ido progresivamente cambiando a lo largo del tiempo, las exigencias y expectativas de las pacientes también lo han hecho. Anteriormente la única preocupación y solicitud de las pacientes al médico era preservar la vida, hoy en día, posiblemente motivado al advenimiento de internet, donde el acceso a la información es sencillo, expedito y abundante, además de la solicitud relativa a la preservación de la vida, esta viene acompañada de peticiones estéticas en donde la simetría de la imagen corporal se vea afectada lo menos posible.
Como mencionaba en un artículo anterior (2) actualmente las decisiones en cuanto al tratamiento tienden a ser concertadas, en donde la paciente ejerce una parte activa, sin embargo estas tienen un límite debido a que existen situaciones que contraindican la realización de un tratamiento preservador por más deseos que tenga la paciente.
A continuación se señalan las cinco situaciones en las que la preservación de la mama con cáncer está contraindicada de manera absoluta.
1.- Enfermedad multicéntrica:
En esta condición existen varios focos de la enfermedad en distintos cuadrantes de la mama, por lo que se hace muy dificil su extirpación completa con un resultado cosmético aceptable.
2.- Microcalcificaciones de apariencia maligna extensas:
Estas son depósitos pequeños de calcio, que pueden indicar o acompañar la presencia de un cáncer (3). Si estas ocupan una gran extensión en la glándula mamaria, se incumple una de las premisas fundamentales de la cirugía conservadora como lo es la extirpación completa del tumor, con márgenes adecuados y una cosmesis óptima.
3.- Radioterapia previa al área torácica y de la mama:
La radioterapia es parte del tratamiento para la mayoría de las personas con linfoma de Hodgkin. En la actualidad, es un tratamiento que se emplea en pocas ocasiones, pero en el pasado se administraba la radioterapia a las áreas principales de ganglios linfáticos que contenían linfoma, así como a las áreas de ganglios linfáticos normales circundantes. Esto se hacía en caso de que el linfoma se hubiese extendido, a pesar de que los médicos en realidad no podían detectarlo en estas áreas. A esto se le llama radiación de campo extendido (4).
Como ya se mencionó anteriormente, el término cirugía conservadora implica que la paciente debe recibir radioterapia posterior a la extirpación de la lesión, por lo que si ya la recibió, no se le puede volver a administrar. De forma similar, es necesario enfatizar que ante la imposibilidad de recibir radioterapia, cualquiera sea la causa, está contraindicada la cirugía conservadora.
4.- Embarazo:
En la paciente embarazada está contraindicada la radioterapia, por lo que la cirugía preservadora en los primeros dos trimestres no puede ser llevada a cabo. Es discutible en una paciente en el tercer trimestre en donde se pudiera realizar la cirugía y recibir la radioterapia posterior al parto.
5.- Márgenes positivos posterior a la cirugía:
En una paciente a la que se le realizó una mastectomía parcial con fines de preservación y en cuyo resultado en el tejido extirpado alrededor de la lesión, hay enfermedad, se podria plantear una nueva intervención con el propósito de ampliar los márgenes, no obstante si posterior a este tratamiento persiste enfermedad en la biopsia postoperatoria y no se puede garantizar un resultado cosmético adecuado, se debe extirpar completamente la mama.
Como se señaló previamente, estas circunstancias especiales imposibilitan ofrecer a la paciente un tratamiento conservador de la mama, y lo más recomendable es la extirpación total de la glándula independientemente de los deseos de la paciente.
3 preguntas esenciales a su médico ante un diagnóstico de cáncer de mama

La primera imagen que evoca este artículo, es la de una mujer sentada delante del escritorio de su médico, triste, preocupada y bajo un estado de ansiedad importante, a quien ya probablemente se le ha realizado la biopsia de una lesión en la mama, que bien pudo haber sido detectada por la propia paciente mediante su palpación o por haberse practicado una mamografía y ultrasonido mamario complementario, con fines de pesquisa.
Una vez que se está ante la presencia de este diagnóstico, en medio de esa vorágine de pensamientos de todo tipo que surgen en el momento de esta noticia, siempre surge la interrogante acerca de que es lo que viene a continuación y cual es el mejor camino a seguir.
Es conveniente, ante la sospecha de este diagnóstico, obtener toda la información posible acerca de esta condición, debido a que esta es necesaria para la discusión con el especialista de una forma concertada, de la conducta más apropiada a seguir.
En el ejercicio de la medicina actual, la opinión de la paciente acerca de su enfermedad es muy importante y esta debería, en la medida de lo posible, de participar activamente en la toma de decisiones a seguir referentes al tratamiento. La medicina paternalista donde era el médico quien tomaba todas las decisiones en cuanto al tratamiento, es un asunto del pasado.
Lo primero que debe tener claro la paciente antes de cualquier decisión terapéutica, son sus deseos, por ejemplo ¿es primordial para la paciente, siempre que sea posible, que se le preserve la mama?, en caso de no ser esto posible por existir contraindicaciones absolutas, ¿desea algun tipo de procedimiento recontructivo?, así como estas surgen muchas otras interrogantes, por lo que es muy importante tener conocimiento de los deseos y expectativas antes de cualquier decisión de tratamiento.
Una vez que la paciente ha establecido cuales son sus deseos y expectativas es importante formularle a sú médico tratante estas tres preguntas esenciales.
1.- Estadio de la enfermedad
La etapa en la cual se encuentra la lesión es muy importante conocerla, porque a la hora de decidir si se debe operar primero o recibir tratamiento médico, este va a depender del estadio en el cual se encuentra la enfermedad. Para tratar de ilustrar que representa el estadio, se podría utilizar como analogía a una escalera de cuatro escalones, en donde a las pacientes situadas en los dos primeros escalones, que corresponderían a los estadios uno y dos, se les ofrece de entrada como tratamiento, la cirugía y a las pacientes en el tercer y cuarto escalón, tratamiento médico. Para poder conocer el estadio se realizan posterior a la biopsia los llamados estudios de extensión, donde lo que se busca es descartar que no exista enfermedad secundaria en pulmón, hígado o hueso.
2.- Tamaño del tumor
Usualmente este se determina con el ultrasonido mamario y aunque conforma uno de los componentes que determinan el estadio de la enfermedad, es importante que la paciente sepa cual es su dimensión, debido a que a la hora de decidir si la mama es susceptible de ser preservada, la relación del tamaño de la mama con el tamaño del tumor es fundamental, debido a que una adecuada relación permitiría una completa extirpación de la lesión con márgenes adecuados y un resultado cosmético satisfactorio en la mama.
Si la relación es inadecuada, con una única lesión y los deseos de la paciente son preservar la mama en la medida de lo posible, se le puede ofrecer a la paciente antes de cualquier tratamiento quirúrgico, tratamiento médico, con el fín de tratar de reducir el tamaño tumoral hasta un nivel que permita la conservación de la misma.
3.- Estado de los ganglios axilares
Si bien es sabido que el cáncer de mama desde sus inicios es una enfermedad sistémica, los ganglios linfáticos de la axila en el lado donde se realizó el diagnóstico, representan uno de los sitios hacia donde más frecuentemente se disemina esta entidad. Es muy importante para la paciente conocer si existen sospechas de extensión de la enfermedad a este nivel, porque de esto va a depender el tipo de tratamiento a realizar en la axila. Si no hay sospechas tanto clínicas como imagenológicas de afección en estas estructuras, estos pudieran ser susceptibles de ser tratados mediante la realización de una biopsia de un ganglio conocido como centinela. Si por el contrario se demuestra que existe compromiso de estos, el tratamiento va a requerir de la disección de una buena proporción de los ganglios presentes en la axila y si estos ganglios adquieren grandes dimensiones o conforman una masa debido a la unión de varios de ellos, requerirá de la administración de tratamiento médico antes de considerar cualquier tipo de tratamiento quirúrgico.
Como ya se mencionó previamente es importante para la paciente, antes de recibir cualquier tipo de tratamiento, conocer cuales son sus deseos y expectativas en relación a la enfermedad, informarse sobre los tipos de tratamiento disponibles de acuerdo a su caso en particular y participar en conjunto con su médico sobre las decisiones relativas a este.
¿Que pasaría si…? Algunos beneficios de la curiosidad en medicina

La curiosidad en la medicina es un fenómeno interesante, esa pregunta que en algún momento surge «que pasaria si…» ha salvado muchas vidas. Albert Salomon (1), es un ejemplo de esto que estoy señalando, cirujano alemán, trabajaba en la Clínica Real de la Universidad Quirúrgica de Berlin, en la segunda década del siglo XX y no se le ocurrió otra cosa que aplicar a piezas quirúrgicas de mastectomía obtenidas de la morgue, un descubrimiento relativamente reciente para la epoca como lo eran los Rayos X. Lo hizo en 3000 especímenes, a los que posteriormente disecaba, en un intento para tratar de identificar que ocurría dentro de la mamas de las pacientes con cáncer. De esta manera logró asociar, dentro de otros hallazgos, a las microcalcificaciones con el cáncer de mama.
Lamentablemente Salomon no pudo utilizar esta técnica en la práctica, debido a que el no trabajaba con pacientes con cáncer de mama y era, por otro lado, muy dificil detectar cáncer porque la calidad de la imagen era muy pobre. En aquel momento, todavía no se habia descubierto los efectos de la compresión. Pero este «que pasaría si…» dió origen posteriormente a lo que hoy es la mamografía.
Algunos datos que debes saber de la salida de líquido a través de los pezones

La telorrea, es el término que define la salida de líquido por los pezones, siendo este un signo referido con cierta frecuencia por las pacientes que acuden a una consulta de mastología.
Es una causa de considerable ansiedad en las pacientes debido a que pudiese ser un síntoma de presentación del cáncer de mama. A pesar de esta ansiedad asociada, la telorrea es usualmente fisiológica o debido a una causa benigna y es un síntoma poco frecuente de presentación del cáncer de mama (5% a 12%) (1). En la evaluación de estas pacientes la meta principal es distinguir una causa fisiológica de una causa patológica.
Causa fisiológica:
Usualmente es bilateral, involucra múltiples ductos y puede estar asociada a la estimulación del pezón o a la compresión de la mama.
Aproximadamente entre un 50 a un 80% de las mujeres en edad reproductiva pueden tener salida de algún tipo de fluido a través de los pezones cuando estos son comprimidos (1). Durante la estimulación hormonal normal causada por la lactancia y el embarazo, las glándulas mamarias frecuentemente producen una descarga de leche y calostro. Esta descarga puede verse hasta un año después del posparto, después de que ha cesado la lactancia. Aunque la salida fisiológica es más común que sea blanca o clara también puede tener otros colores como grisáceo, amarillo, verde o marrón.
Galactorrea se define como la salida bilateral de líquido lechoso por los pezones, siendo esta fisiológica en una mujer que está lactando o está embarazada, en otras situaciones clínicas la galactorrea está frecuentemente causada por hiperprolactinemia. Es por esto que para su evaluación se debe solicitar primero una prueba de embarazo para descartarlo, posteriormente prolactina y tsh para determinar la presencia de una endocrinopatía, sin olvidar que la ingesta de algunos medicamentos pudieran ser también causa de galactorrea, principalmente aquellos que inhiben la dopamina.
Causa patológica:
La salida de líquido por el pezón se clasifica como patológica cuando ésta es unilateral, sanguínea, serosa o clara, si está asociada con una masa o sale por un solo orificio. Causas comunes de estas son el papiloma intraductal, la ectasia ductal, el carcinoma y la infección; de estas la más comunmente vista es el papiloma intraductal, el cual se identifica hasta en un 57% de los casos de secreción por el pezón, la ectasia ductal es otra causa común y se ve aproximadamente en un tercio de los casos y el cáncer es encontrado entre un 5 y un 15% de los casos de estas descargas patologicas y el más común de este es el carcinoma ductal in situ (1).
Como se ha evidenciado de acuerdo a lo anteriormente señalado, a pesar de que es un motivo de consulta relativamente frecuente y es causa de preocupación en las mujeres que lo padecen, su asociación con el cáncer de mama es baja, no obstante ante la presencia de este sintoma se recomienda siempre la evaluación por un especialista en mastología.
Quistes complejos: Ventajas y desventajas de las conductas a seguir posterior a su diagnóstico.

En un post anterior se trató todo lo relativo sobre el adecuado proceder ante las lesiones de la mama quísticas simples (1). En este se tratará lo referente al dilema que representa para el médico las posibles directrices a seguir ante el diagnóstico de una lesion quística compleja. Es necesario antes de entrar en materia, definir que caracteriza a este tipo de lesión y en que se diferencia de una lesión quística simple. Cuando se definió previamente que era un quiste (1) se dijo que eran estructuras recubiertas de tejido, de forma sacular o nodular, las cuales se podían originar en cualquier parte del organismo, usualmente conteniendo algún tipo de fluido, aire, pus u otro material. Los quistes complejos son lesiones que tienen un componente líquido y un componente sólido, cuyos bordes pueden ser irregulares o festoneados, sus paredes pueden ser gruesas, contener áreas sólidas en su interior, así como septos o tabiques y detritos o impurezas en el fluido (2).
Una analogía que utilizo frecuentemente cuando trato de explicar a las pacientes estas lesiones, es la de imaginar una pecera, donde el cristal que contiene a todos los elementos que coexisten en su interior representa las paredes del quiste, el agua el fluido contenido, el fondo usualmente con pequeñas piedras o arena, el elemento sólido y los peces junto con las burbujas formadas, los detritos. Esto si bien es una forma muy simplificada y rudimentaria de describir a estas lesiones, sirve para ilustrar en que consisten. Si se desea una descripción más detallada de los diferentes tipos de estas lesiones descritas al ultrasonido, en el siguiente artículo se puede revisar (3).
Un término que algunas veces se presta a confusión y que ocasionalmente es utilizado de forma incorrecta como sinónimo, es el de quiste complicado, en el cual no existe componente sólido y lo único que hay son detritos en el fluido (4).
Al igual que lo expresado en el post sobre las lesiones nodulares sólidas (5) y lesiones nodulares quísticas (1), es necesario la evaluación por un médico especialista, quien en la consulta luego de hacer el interrogatorio pertinente, realizará un examen físico con énfasis en ambas glándulas mamarias, ambas axilas y de las regiones por encima y debajo de las clavículas.
Una vez realizado esto, siempre es conveniente complementar el examen físico, con estudios de imagen que nos permitan confirmar la posibilidad de que se trata de esta patología. La mamografía, si bien es el estudio de pesquisa principal para cáncer de mama, no permite distinguir una lesión sólida de una quística, razón por la cual el ultrasonido mamario es el estudio de elección para su evaluación y en sus imágenes se evaluarán las características físicas que caracterizan a esta lesión y nos ayuda a diferenciarla de otras que pudieran tener síntomas parecidos.
Conductas a seguir posterior al diagnóstico de estas lesiones:
1.- Biopsia con aguja gruesa:
Los quistes complejos, a diferencia de los simples e incluso de los complicados, tienen la posibilidad de ser malignos. De los estudios realizados 20 a 30% de estas lesiones, son malignas (3). De acuerdo a la clasificación de BIRADS son categorizadas 4B, por lo que ameritarían para su diagnóstico la realización de una biopsia con aguja gruesa (6), sin embargo este tipo de biopsias, representan un verdadero reto, cuando se le compara a las realizadas a otros tipos de lesiones de la mama, debido a la posibilidad que se produzca una ruptura en el componente quístico durante la ejecución de este procedimiento. Esta descompresión del quiste dificulta la detección al ultrasonido del componente sólido remanente, sitio al cual se debe dirigir la biopsia, por lo que se hace muy difícil obtener una muestra apropiada de esta área (3).
2.- Tratamiento quirúrgico:
Lo referido en el párrafo anterior, es una de las razones por las cuales se podría justificar el adoptar la conducta quirúrgica de entrada con el fín de extirpar este tipo de lesiones, no obstante si anteriormente se señaló que hasta un 30% de estas podrían estar asociadas a cáncer, esto podría ser interpretado también desde otro punto de vista, en el cual se podría argumentar que más de las dos terceras partes de estas lesiones pudiesen ser benignas, por lo que asumir una conducta quirúrgica de entrada implicaría un sobretratamiento a lesiones que por otra parte no lo necesitarían.
3.- Punción, aspiración con aguja fina (PAAF):
En las lesiones quísticas complejas no existe certeza sobre la naturaleza del contenido del mismo, pudiendo este tener diversas características, por lo que la aspiración de parte del contenido tendría utilidad porque podría orientar sobre su posible causalidad e incluso contribuir en algunos casos en su tratamiento. Por ejemplo si lo aspirado es purulento, lácteo, lipídico o turbio, pudiese ayudar a descartar malignidad y si lo aspirado es de caracter hemático, esta muestra se podría enviar para estudio citológico, advirtiéndose que no es aconsejable descartar malignidad en estos casos si el resultado llegase a ser benigno, debido a que existe la posibilidad que el material aspirado pudiese no contener células malignas, aún en presencia de cáncer en la masa residual (3).
En conclusión, ante la presencia de estas lesiones, siempre es necesario individualizar cada caso en particular, cualquiera de las tres conductas mencionadas previamente tienen ventajas y desventajas, sin embargo es necesario hacer hincapié en la necesidad de tener un diagnóstico previo a cualquier eventual intervención quirúrgica en la medida de lo posible.
Conducta ante nódulos mamarios quísticos

En un post anterior se discutió lo relativo a la conducta a seguir ante nódulos mamarios sólidos (1), en esta oportunidad se tratará sobre nódulos mamarios quísticos. Los quistes son estructuras recubiertas de tejido, de forma sacular o nodular, los cuales se pueden originar en cualquier parte del organismo, usualmente conteniendo algún tipo de fluido, aire, pus u otro material (2). Por lo general son benignos, pudiendo presentarse en una o ambas glándulas mamarias en mujeres con edades comprendidas, en su mayoría, entre los 35 y 50 años. Esta entidad está incluida dentro de lo que se denomina condición fibroquística estimándose que aproximadamente el 50% de las mujeres padecen de esta condición, siendo el dolor mamario y la presencia de nodularidad en mama, los motivos de consulta más frecuentes (3).
Al igual que en las lesiones nodulares sólidas, es necesario la evaluación por un médico especialista, quien en la consulta luego de hacer el interrogatorio pertinente, realizará un examen físico con énfasis en ambas glándulas mamarias, ambas axilas y de las regiones por encima y debajo de las clavículas.
Una vez realizado esto, siempre es conveniente complementar el examen físico, con estudios de imagen que nos permitan confirmar la posibilidad de que se trata de esta patología (1). La mamografía, si bien es el estudio de pesquisa principal para cáncer de mama, no permite distinguir una lesión sólida de una quística, razón por la cual el ultrasonido mamario es el estudio de elección para su evaluación y en sus imágenes se evaluarán las características físicas que caracterizan a esta lesión y nos ayuda a diferenciarla de otras que pudieran tener síntomas parecidos.
Una vez confirmado por el examen físico y estudios de imagen que estamos en presencia de una lesión quística se nos presenta 3 tipos de conducta a seguir.
La primera, usualmente la más recomendada debido a que tiene el aval de estudios realizados por el Colegio Americano de Radiólogos (CAR), es la evaluación anual, debido a que se trata de una lesión benigna, clasificada como BIRADS 2, no asociada a cáncer (4).
La segunda conducta, considerándose aquí otros aspectos como son los deseos de la paciente, la presencia de dolor o que la lesión tenga ciertas dimensiones, implica la realización de una punción, aspiración, con aguja fina (PAAF), bien sea asistida por ultrasonido para el caso de las lesiones no palpables o no asistida en caso que la lesión sea palpable. En este procedimiento, se introduce una aguja muy delgada en la lesión con el fín de aspirarla para así drenar el fluido contenido. Si el líquido obtenido no es sanguinolento y el nódulo desaparece, no amerita otra conducta, descartándose el fluido obtenido. Si lo que se obtiene de la aspiración es de contenido hemático, amerita ser estudiado por anatomía patológica (5).
La tercera conducta considera el tratamiento quirúrgico con el fín de extirpar la lesión. Este tratamiento usualmente es considerado para aquellas lesiones quísticas a las que luego de varias punciones con fines de drenaje recurren (5).
El tratamiento no farmacológico no ha demostrado ser efectivo para estas lesiones (3).
En conclusión la presencia de cualquier nódulo mamario bien sea sólido o quístico amerita ser evaluada por un médico especializado en el área de la mastología, con el fín de establecer la conducta más apropiada a seguir.
3 tips para tratar con el miedo a la recurrencia del cáncer

El miedo a la recurrencia del cáncer es una entidad bastante frecuente entre los adultos que han padecido esta enfermedad. Aunque no existe la manera de tener control sobre esta posible recurrencia, se puede dominar como este temor afecta la calidad de vida.
Con el fín de estudiar el rol que esta sensación de miedo ejerce tanto en el aspecto emocional como en el comportamiento en relación a hábitos vinculados a la salud, se efectuó un estudio en Harvard (1), donde a 258 pacientes con antecedentes de haber padecido algún tipo de cáncer, se les realizó una encuesta sobre necesidades psicosociales. Se obtuvo como resultado de este análisis, que el miedo a la recurrencia del cáncer estaba relacionado con un mayor número de síntomas físicos, mayor tensión emocional, una reducción en la actividad física e incremento en el consumo de alcohol. Estos hallazgos confirman que el temor a la recurrencia del cáncer tiene un rol dominante en el agobio emocional que sufren los pacientes y es pieza clave en el comportamiento, sobre todo cuando se le relaciona a hábitos con impacto en la salud.
Esta aprensión aunque tiende a disminuir ligeramente con el paso del tiempo, sigue siendo un problema común incluso hasta después de transcurridos 10 años de haber recibido tratamiento para la enfermedad (2).
A continuación se mencionan 3 posibles estrategias para tratar con esta condición:
1.- Grupo de soporte: La incorporación a un grupo de soporte constituido por personas que han tenido un diagnostico similar es de mucha ayuda en los pacientes, debido a que brinda la oportunidad de compartir experiencias, sentimientos y temores con personas que han padecido una condición similar y que entienden por lo que se está pasando. Estos grupos permiten que exista un adecuado intercambio de información práctica y brinda la oportunidad de recibir sugerencias útiles. Esta experiencia de grupo además crea una sensación de pertenencia que ayuda a sentirse comprendido en lo que se está experimentando (3).
2.- Hábitos de vida saludables: Como se mencionó anteriormente, el tipo de hábitos practicados guardan una relación estrecha con esta sensación de temor. Aunque el hecho de que exista correlación no necesariamente implica causalidad, el mantener hábitos saludables como por ejemplo el mantener una nutrición balanceada en conjunto con la realización de algún tipo de ejercicio físico de forma regular, suficientes horas de sueño así como el evitar los hábitos tabáquicos y el consumo en exceso de alcohol, ayuda a la sensación de tener un mayor control sobre la salud (3).
3.- Estrategias de reducción de stress: Las actividades llevadas a cabo están realizadas con el objetivo de disminuir los niveles de ansiedad, dentro de estas se mencionan la práctica de la meditación (4), el enfocarse en algún tipo de hobbie o actividad de disfrute, el realizar algun tipo de disciplina deportiva o la lectura de algún libro interesante por ejemplo (3). Las posibilidades son diversas e incontables, pero tienen un punto en común, estas deben ser placenteras.
Si esta condición persiste a pesar de haber realizado estas medidas e interfiere en las actividades diarias o impide mantener el respectivo seguimiento posterior al tratamiento de la enfermedad es importante buscar ayuda psicológica o psiquiatrica
En conclusión y como dice la trabajadora social del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, Karen Hartman «la realidad es que nadie puede prometer que el cáncer no regresará o se diseminará a otra parte del cuerpo, pero se puede trabajar con las personas para gradualmente apartarlas de ese miedo«(5).
