El dolor mamario no representa un síntoma frecuente del cáncer de mama
El dolor mamario, es una afección frecuente por la que las pacientes acuden al médico. Cuando se estudia su prevalencia en la población femenina, se le atribuye una cifra cuantificada en un 70 a 80%; esto en términos sencillos lo que quiere decir es que de cada 100 mujeres, entre 70 y 80 padecen esta sintomatología (1).
Sin embargo, el dolor o la sensibilidad mamarios rara vez se debe a un cáncer cuando no están asociados a una masa palpable u otro hallazgo clínico sospechoso.
Diversos análisis muestran que la incidencia de cáncer de mama en pacientes con dolor mamario como único síntoma es menor a un 3%, lo que significa que en este grupo de pacientes, el cáncer de mama es poco frecuente cuando el único síntoma experimentado es el dolor mamario (1).
En términos prácticos el dolor mamario puede ser clasificado en una de las dos categorías siguientes:
1.- Dolor que no es sospechoso de malignidad asociada:
Este tiene como características:
• Suele ser cíclico -asociado temporalmente al ciclo menstrual- • Difuso • Puede ser unilateral o bilateral
2.- Dolor que puede ser clínicamente significativo:
Este tipo se le ha encontrado ocasionalmente asociado a malignidad. Cuando esto sucede,
• El dolor suele estar bien localizado, también podría denominarsele focal, definido así cuando afecta a menos del 25% del tejido mamario y axilar (1).
• Persistente, el cual no desaparece y se mantiene constante a lo largo del tiempo.
No obstante, es importante recordar que estos síntomas también pueden ser causados por otras afecciones distintas al cáncer de mama.
Si experimenta alguno de estos síntomas, es importante consultar a un profesional médico para obtener una evaluación adecuada.
La edad de diagnóstico del cáncer de mama influye en el pronóstico de las mujeres
Es bien sabido, que el riesgo de desarrollar cáncer de mama se incrementa con la edad y la mayoría de los diagnósticos de cáncer de mama se realizan en mujeres mayores de 50 años. Aproximadamente el 25% de los casos se desarrollan en mujeres menores de 50 años, y el 20% de estos en mujeres mayores de 75 años (1).
Se ha observado que la historia natural de esta enfermedad y su evolución varía en función de la edad.
Cuando este diagnóstico se realiza en mujeres jóvenes, estos tumores tienden a ser biológicamente más agresivos y podrían tener una mayor probabilidad de estar causados por un síndrome de cáncer de mama hereditario subyacente. Por lo tanto, tanto las terapias locorregionales como las sistémicas tienden a ser más agresivas en las mujeres más jóvenes (1).
Por el contrario, cuando el diagnóstico de cáncer de mama se lleva a cabo en mujeres de edad avanzada estos tumores son biológicamente más indolentes, estando estos asociados a una mayor prevalencia de enfermedades comórbidas en esta población. Por lo tanto, la terapia tiende a ser menos agresiva para las mujeres mayores (1).
En cuanto al pronóstico y sobrevida se refiere, esta repercusión de la edad de la paciente en el momento del diagnóstico no está del todo clara.
Se han llevado a cabo estudios en cuyos resultados han reportado que el diagnóstico de cáncer de mama en mujeres jóvenes puede influir negativamente en la supervivencia a pesar del subtipo y del tratamiento administrado convencionalmente (2), y en las mujeres mayores a pesar de una biología tumoral que podría considerarse menos agresiva, esta no produce un impacto de manera favorable en una mejor sobrevida, lo que podría ser atribuido a una pesquisa y/o tratamiento subóptimos, más que a la biología del tumor en si (1).
Un trabajo reciente, utilizando datos obtenidos en más de 130.000 pacientes, concluye que las mujeres jóvenes tienen peor sobrevida cuando se les compara con grupos de mayor edad, independientemente del estadio en el momento de la presentación inicial y las mujeres con una edad de 60 años representan un factor significativo de un mal pronóstico (3).
Aunque los estudios anteriores indican que tanto la edad avanzada como la más temprana en el momento del diagnóstico del cáncer de mama confieren un peor pronóstico, existen otros ensayos que no apoyan esta conclusión (4).
Cuando a las pacientes se les discrimina de acuerdo a la edad y al subtipo molecular, como sucede en uno de los últimos trabajos, realizado en Canada -con datos obtenidos en más de 24000 pacientes– y de reciente publicación (5), tanto la edad temprana como la avanzada en el momento del diagnóstico del cáncer de mama son factores de riesgo independientes de mal pronóstico, especialmente entre las pacientes de mayor riesgo con cáncer de mama de tipo luminal B, HER2 positivo o triple negativo.
En conclusión, la edad en el momento del diagnóstico del cáncer de mama pareciera que si influye en el pronóstico y la sobrevida de las pacientes. Por lo general, las mujeres más jóvenes tienden a tener una forma más agresiva de cáncer de mama y su pronóstico puede ser peor en comparación con las mujeres mayores. Sin embargo, las mujeres mayores pueden tener otros problemas de salud asociados que pueden complicar su tratamiento y recuperación.
Es importante tener en cuenta que la situación de cada persona es única y que factores como el estadio del cáncer, las características del tumor y el estado general de salud también pueden influir en el pronóstico. La detección precoz y el tratamiento adecuado son cruciales para mejorar el pronóstico de las pacientes con cáncer de mama, independientemente de su edad.
El consumo moderado de soya no aumenta el riesgo de cáncer de mama
El cáncer de mama es un importante problema de salud para las mujeres de todo el mundo. Con numerosos factores que contribuyen al riesgo de desarrollar esta enfermedad, es esencial comprender el papel de la dieta en la prevención del cáncer de mama.
Durante las dos últimas décadas, ha surgido la creencia en la que las intervenciones dietéticas pueden reducir significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de mama y la tasa de mortalidad de la enfermedad (1).
Un alimento que ha sido objeto de mucho debate es la soya, por esta razón abordaremos preguntas comunes así como conceptos erróneos sobre la relación entre el consumo de soya y el cáncer de mama en las mujeres, utilizando para esto un formato de preguntas y respuestas fácil de entender.
¿Qué es la soya y por qué es un tema de preocupación en relación con el cáncer de mama?
La soya, es una planta herbácea, familia de las leguminosas que contiene una proteína vegetal. Este tipo de prótido es considerado una proteína completa debido a que contiene los nueve aminoácidos esenciales. La soya ha sido un tema de preocupación en relación con el cáncer de mama porque contiene isoflavonas, que son compuestos vegetales que tienen una estructura similar al estrógeno, una hormona que puede promover el crecimiento de algunas células de cáncer de mama (2).
¿Aumentan las isoflavonas de la soya el riesgo de cáncer de mama?
Contrariamente a la creencia popular, numerosos estudios han demostrado que el consumo moderado de soya no aumenta el riesgo de cáncer de mama. De hecho, algunas investigaciones sugieren que su ingesta puede incluso tener un efecto protector contra el cáncer de mama (1) (3). Las isoflavonas de la soya pueden unirse a los receptores de estrógeno, bloqueando potencialmente los efectos del estrógeno natural del cuerpo y reduciendo el riesgo de lesiones malignas de la mama sensibles a las hormonas (2).
¿Qué cantidad de soya se considera segura para el consumo femenino?
Las palabras claves en relación a esta interrogante son consumo moderado. En lo que respecta al consumo de isoflavonas 20 a 30 mg diarios, es considerado un consumo moderado (1). Un consumo moderado significa incluir en la dieta alimentos a base de soya como el tofu, el tempeh o la leche de soya, sin que sean la principal fuente de proteínas.
El American Institute for Cancer Research (AICR) recomienda que los adultos consuman de 1 a 2 raciones de alimentos integrales de soya al día (4).
Una ración de alimentos integrales de soya equivale a:
• 1 taza de leche de soya
• 1/2 taza de tofu
• 1/4 taza de edamame
• 2 cucharadas de nueces de soya
• 2 onzas de tempeh
Es importante señalar que esta recomendación se refiere a los alimentos de soya enteros, no a los suplementos de soya concentrada ni a los suplementos de isoflavonas.
La American Cancer Society no recomienda tomar estos suplementos de soya -que contienen concentraciones de isoflavonas mucho más elevadas que los alimentos- hasta que se realicen más investigaciones (5).
¿Puede ser beneficioso el consumo de soya para quienes padecieron de cáncer de mama?
Sí, el consumo de soya puede ser beneficioso para quienes padecieron cáncer de mama. Varios estudios han demostrado que el consumo moderado de proteína de soya no aumenta el riesgo de recurrencia del cáncer de mama e incluso puede mejorar las tasas de supervivencia (6). Sin embargo, es esencial que las supervivientes de cáncer de mama consulten con su equipo médico tratante antes de realizar cualquier cambio dietético significativo.
¿Existen otros beneficios de la soya para la salud de la mujer?
Además de sus posibles efectos protectores contra el cáncer de mama, la soya ofrece otros beneficios para la salud de la mujer.
Entre ellos se incluyen:
1.- Salud cardiaca: Se ha demostrado que la soya reduce el riesgo de enfermedades del corazón, cuando se incluye en una dieta baja en grasas saturadas y colesterol (7). 2.- Salud ósea: La soya contiene nutrientes esenciales, que pueden ayudar a mantener la densidad ósea y prevenir la osteoporosis (8). 3.- Alivio de la menopausia: Las isoflavonas de la soya pueden ayudar a aliviar los síntomas de la menopausia, como los sofocos y los sudores nocturnos, actuando como una terapia hormonal sustitutiva natural (9).
En conclusión, la relación entre el consumo de soya y el riesgo de cáncer de mama en las mujeres ha sido un tema muy debatido. Sin embargo, las investigaciones actuales sugieren que el consumo moderado de soya no aumenta el riesgo de cáncer de mama e incluso puede ofrecer efectos protectores. Es esencial que las mujeres mantengan una dieta equilibrada, que incluya una variedad de proteínas vegetales como la soya, para promover la salud y el bienestar general. Como siempre, es fundamental consultar a un profesional de la salud antes de hacer cambios importantes en la dieta, especialmente en el caso de las mujeres que han padecido cáncer de mama.
La pesquisa individualizada divide a las personas en grupos más pequeños en función de su probabilidad de padecer cáncer de mama
El cribado o pesquisa del cáncer de mama basado en el riesgo estratificado es una forma especial de detección que utilizan los médicos para comprobar si alguien puede tener cáncer de mama.
Imagínese que tiene un grupo grande de personas y quiere averiguar quién tiene más probabilidades de enfermar. No se puede examinar a todo el mundo de la misma manera porque algunas personas podrían necesitar más atención que otras. Aunque es importante reconocer que esa estrategia es la que se ha venido utilizando hasta la actualidad -a pesar de las posibles controversias que pudiesen existir- con éxito; en este «one size fits all»el despistaje se realiza utilizando a la mamografía como prueba de pesquisa sobre la cual, en caso de presentar alguna anormalidad, se decide solicitar estudios adicionales para la evaluación de esa paciente.
Un método diferente a este cribado basado en la mamografía, un poco más individualizado, denominado «riesgo estratificado»divide a las personas en grupos más pequeños en función de su probabilidad de padecer cáncer de mama. Es como clasificar artículos de uso diario en diferentes cajas en función de su tamaño o color. Cada grupo de esas personas tiene un nivel de riesgo distinto: bajo, medio o alto.
Para saber a qué grupo pertenece una persona, los médicos se fijan en muchas cosas, como por ejemplo su edad, si tiene antecedentes familiares de cáncer de mama y si tiene algún gen que pueda hacerla más propensa a enfermar. Es como fijarse en las características particulares de cada uno de estos objetos de uso diario para decidir en qué caja debe ir.
Una vez que se conoce a qué grupo pertenece una persona, se puede determinar la mejor manera de detectar el cáncer de mama. En el caso de las personas con un riesgo bajo, es posible que no necesiten someterse a pruebas con tanta frecuencia. Sin embargo, en el caso de las personas con un riesgo más elevado, se podría recomendar controles más frecuentes o pruebas especiales para detectar precozmente cualquier signo de cáncer de mama.
Esta forma de diagnosticar el cáncer de mama ayuda a detectarlo pronto, cuando es más fácil de tratar. También garantiza que las personas que necesitan más atención la reciban, mientras que las que no la necesitan tanto puedan evitar pruebas innecesarias. Es como dar a cada uno de esos artículos de uso diario previamente mencionados los cuidados adecuados en función de sus necesidades.
No obstante, su ejecución no es fácil de implementar, debido a que muchas de las herramientas requeridas disponibles como por ejemplo las de análisis genético son costosas y requieren muchos recursos, por lo que no parecieran ser realmente adecuadas para su uso en el ámbito de la población general. Las tecnologías asociadas a estos métodos de detección aún no se han utilizado eficazmente a gran escala debido, entre otros aspectos, a la complejidad que entraña la interpretación de los datos.
Actualmente se están llevando a cabo varios ensayos clínicos tanto en Europa (1),(2) como en Norteamerica -USA (3) y Canada (4)- investigando estos enfoques de la pesquisa basado en el riesgo estratificado.
En el estudio MyPeBS presentado en el congreso de la European Society for Medical Oncology (ESMO) en 2022, los resultados preliminares de más de 16.000 mujeres inscritas hasta esa fecha indican que la evaluación en tiempo real del riesgo de cáncer de mama -basada en variables personales y familiares y en una puntuación de riesgo poligénico derivada de muestras de saliva- es factible. El genotipado pudo realizarse en la gran mayoría (97,5%) de las extracciones de ADN. Este ensayo clínico demuestra la viabilidad de esta estrategia y representa un primer paso, muy importante, aunque queda por ver si es algo que puede realizarse fuera del contexto de un trabajo de investigación con todas las consideraciones de recursos que ello implica. Con un reclutamiento estimado de 85.000 pacientes y una fecha de finalización prevista para 2025, aún habrá que esperar algún tiempo para saber si el cribado adaptado al riesgo reduce la tasa de incidencia del cáncer de mama en comparación con el enfoque estándar (5).
En resumen, la pesquisa del cáncer de mama basado en el riesgo estratificado es una forma inteligente de detectar el cáncer de mama dividiendo a las personas en grupos en función de su riesgo. Esto podría ayudar a encontrar la mejor manera de examinar a cada persona y detectar precozmente cualquier signo de cáncer de mama, para que puedan recibir el tratamiento adecuado y mantenerse sanas.
Un reporte que concluye BIRADS 0 amerita realizar estudios adicionales
Hace unos años, acudió a la consulta una paciente con el resultado de una mamografía que se le había indicado como estudio de pesquisa para cáncer de mama durante una evaluación previa. La paciente, una mujer llena de energía y buen humor, me comenta que se tomó la libertad de leer el reporte de dicha mamografía razón por la cual estaba asustada, aseverando que temía haber reprobado dicho examen. Curioso ante esta afirmación, le pregunto que porqué consideraba que reprobó el estudio. La situación en sí no era graciosa, pero la forma en que lo contó me causó cierta gracia. Su respuesta fué que en la conclusión afirmaban que tenia BIRADS 0, y que basado en la experiencia de sus años como estudiante, una calificación con cero nunca había sido considerada algo bueno y por lo tanto este resultado «no pintaba nada bien…».
Para aquellos que no lo sepan, BIRADS es una clasificación que se utiliza para evaluar los hallazgos en estudios de imagen mamaria. La palabra deriva del acrónimo de Breast Imaging Reporting and Data System y representa una herramienta de garantía de calidad diseñada originalmente para su uso en mamografías. El sistema es fruto de la colaboración de muchos grupos sanitarios, pero está publicado y registrado por el Colegio Americano de Radiología (ACR). Esta clasificación está diseñada para estandarizar los informes de los estudios de imagen y lo utilizan los profesionales médicos para comunicar el riesgo de que una paciente desarrolle cáncer de mama (1).
La paciente al leer el informe, no entendió qué significaba exactamente ese BIRADS 0, así que decidió interpretarlo a su manera. Le expliqué de una manera sencilla, buscando además disminuir un poco sus niveles de ansiedad, que un BIRADS 0 significa que se requiere información adicional o estudios adicionales para llegar a una conclusión. En su caso ameritaba que le realizaran un ultrasonido mamario complementario a la mamografía.
Satisfecha con la explicación, se sometió a las pruebas adicionales y, afortunadamente, recibió un diagnóstico claro y preciso que sirvió para aliviar sus preocupaciones.
Anécdotas como la anterior tienden a suceder con cierta frecuencia en la consulta y son causa de incertidumbre y ansiedad en las pacientes.
Como se afirmó anteriormente BIRADS 0 indica que necesitamos realizar pruebas adicionales, como una ecografía o una resonancia magnética, para obtener una imagen más clara y determinar si realmente hay algo de lo que preocuparse.
La medicina de precisión utiliza información específica sobre el tumor para ayudar a planificar un tratamiento
La medicina de precisión, también llamada «medicina individualizada» o «personalizada», de acuerdo a la definición del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos de Norteamérica (NCI por sus siglas en inglés) es una forma de medicina que utiliza información sobre los propios genes o proteínas de una persona para prevenir, diagnosticar o tratar enfermedades. En el cáncer, la medicina de precisión utiliza información específica sobre el tumor de una persona para ayudar a hacer un diagnóstico, planificar el tratamiento, averiguar la eficacia del tratamiento o hacer un pronóstico (1).
Ofrece la promesa de un tratamiento altamente individualizado, en el que cada paciente, en este caso con cáncer de mama, recibe el diagnóstico y las terapias dirigidas más apropiadas en función del perfil genético de este tipo de lesión maligna (2). De esta manera se adapta específicamente a la situación única de cada persona. Es como hacerse un traje a la medida que le quede perfecto, en lugar de comprar una camisa de talla única que quizás no le quede del todo bien.
El cáncer de mama es un trastorno heterogéneo con diferentes subtipos moleculares y características biológicas. Esto hace que el tipo de cáncer que padece cada persona sea un poco diferente, razón por la cual debe considerarse la personalización del tratamiento para cada paciente, en función de estas características moleculares. En consecuencia ha originado que existan diversos enfoques terapéuticos y resultados clínicos específicos para cada subtipo molecular.
La aparición de los tratamientos dirigidos ha mejorado significativamente la sobrevida de las pacientes con cáncer de mama y ha contribuido a reducir los costos económicos del sistema sanitario (2).
La medicina de precisión es muy importante porque puede ayudar a las personas con cáncer de mama a mejorar más rápidamente y con menos efectos secundarios. En el futuro será aún más importante a medida que los médicos aprendan más sobre cómo tratar el cáncer de mama y otras enfermedades.
La IA pueden analizar mamografías, ecografías y otras técnicas de imagen para identificar posibles alteraciones de la morfología mamaria
En los últimos años, la inteligencia artificial (IA) ha hecho avances significativos en diversos campos, revolucionando la forma en que abordamos problemas y tareas complejas. Uno de esos campos en los que la IA ha demostrado un inmenso potencial es el de la detección precoz y el tratamiento de las enfermedades mamarias, que afectan a millones de mujeres en todo el mundo.
Desde finales del año pasado, por diversas razones, el uso de chatbots de inteligencia artificial se ha incrementado. Estas aplicaciones de software están diseñadas para simular una conversación de tipo humano con los usuarios a través de interacciones de texto o voz, en la que se utilizan algoritmos de procesamiento del lenguaje natural e inteligencia artificial para comprender y responder a las entradas de los usuarios, proporcionándoles información, respondiendo a preguntas o realizando tareas.
El uso de estas aplicaciones puede beneficiar a las mujeres con enfermedades mamarias de varias formas. A continuación se enumeran algunas aplicaciones concretas:
1.- Detección precoz:
Los algoritmos de IA pueden analizar mamografías, ecografías y otras técnicas de imagen para identificar posibles alteraciones de la morfología mamaria con mayor precisión y antes que los métodos tradicionales. Esto puede conducir a una intervención más temprana y a mejores resultados (1).
2.- Diagnóstico:
Puede ayudar a distinguir entre lesiones mamarias benignas y malignas mediante el análisis de datos de imágenes y otra información clínica. Esto puede favorecer la reducción de biopsias innecesarias y proporcionar diagnósticos más precisos (1).
3.- Planificación del tratamiento:
La IA puede analizar el historial médico del paciente, la información genética y las características del tumor para recomendar planes de tratamiento personalizados. Con eso se optimizaría la eficacia del tratamiento y se podrían minimizar los efectos secundarios (2).
4.- Seguimiento continuo:
Otro beneficio de su uso radica en la capacidad de realizar un seguimiento de la evolución del paciente durante el tratamiento y vigilar cualquier signo de recurrencia o metástasis. Esto puede ayudar a intervenir a tiempo si la enfermedad reaparece o se extiende (3), (4). Tenga en cuenta que los estudios previamente referidos pueden no ser específicos del seguimiento postratamiento, pero demuestran el potencial de la IA en la detección y el tratamiento del cáncer de mama. En relación a este punto se necesita más investigación para comprender plenamente los beneficios de la IA en el seguimiento postratamiento de las pacientes con cáncer de mama.
5.- Investigación:
La IA puede analizar grandes conjuntos de datos para identificar patrones y tendencias en las enfermedades mamarias, lo que conduce a nuevos conocimientos y posibles avances en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento (1).
6.- Apoyo y educación:
Los chatbots y asistentes virtuales potenciados por IA pueden proporcionar información, recursos y apoyo emocional a las mujeres con enfermedades mamarias, ayudándolas a transitar en su recorrido por las distintas disciplinas de atención médica.
Cuando se aprovecha la IA en alguno de estos formatos, las mujeres con enfermedades mamarias pueden beneficiarse de diagnósticos más precisos, planes de tratamiento personalizados y mejores resultados generales.
La hiperplasia ductal atípica se asocia a un mayor riesgo de cáncer de mama
1.- La hiperplasia ductal atípica (HDA) es una afección benigna de la mama que se caracteriza por el crecimiento anormal de células en los conductos galactóforos de la mama.
2.- Se asocia a un mayor riesgo de cáncer de mama y, por lo tanto, se clasifica como lesión de alto riesgo, pero no como lesión precursora; la distinción radica en que el mayor riesgo de cáncer de mama puede darse en cualquier parte de las mamas y no limitarse a la zona de la HDA (1).
3.- La hiperplasia ductal atípica es un hallazgo patológico, normalmente encontrado de forma incidental en una biopsia de mama, provocada por hallazgos anormales en la mamografía.
4.- Dado que la mayoría de las HDA se detectan de forma incidental, se desconoce su incidencia real. Se sabe que, una vez identificada, quintuplica aproximadamente el riesgo de cáncer de mama (2).
5.- Las pacientes son mujeres en su quinta o sexta década de vida, ya que es la población con más probabilidades de someterse a biopsias de mama (1).
6.- La hiperplasia ductal atípica se detecta con mayor frecuencia tras una biopsia realizada por presentar calcificaciones detectadas en mamografías. La HDA también puede encontrarse incidentalmente en otros tejidos mamarios que se envían a patología por diversos motivos, como resecciones oncológicas, resecciones de cirugía plástica, biopsias excisionales, etc.
7.- Usualmente es asintomática y sin hallazgos físicos en el examen.
8.- Si se detecta hiperplasia ductal atípica en la biopsia con aguja gruesa, es necesario obtener tejido adicional mediante una mastectomía parcial del área biopsiada previamente. La razón de la reexcisión es que con una muestra de tejido más extensa, existe la posibilidad de diagnosticar carcinoma in situ o carcinoma invasivo presente en la zona donde se obtuvo el hallazgo de HDA.
9.- Una vez identificado el diagnóstico de hiperplasia ductal atípica y descartado el carcinoma de mama, es fundamental abordar estrategias de reducción del riesgo.
10.- Los estudios han demostrado que las mujeres con hiperplasia ductal atípica que toman tamoxifeno, un medicamento utilizado para tratar y prevenir el cáncer de mama, pueden tener un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama; sin embargo, hay que considerar los riesgos y beneficios que implica su posible indicación (1).
11.- A las mujeres con hiperplasia ductal atípica se les suele recomendar que se sometan regularmente a pruebas de pesquisa del cáncer de mama, que incluyen mamografías y exámenes clínicos de las mamas, dado el mayor riesgo de desarrollar un carcinoma de mama en el futuro.
12.- Se recomienda a estas pacientes adicionalmente pautas habituales para reducir el riesgo de cáncer, como normalizar el Indice de Masa Corporal y dejar de fumar.
HER2 es el receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano, proteína que se encuentra en algunas células de nuestro organismo
¿Qué significa HER2?
HER2 significa receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano. El término HER2 puede referirse al gen HER2 o a la proteína HER2, que produce el gen (1).
Esta es una proteína que se encuentra en algunas células de nuestro organismo. Ayuda a las células a crecer y dividirse. A veces, cuando hay demasiada cantidad de esta proteína en las células del cáncer de mama, puede hacer que el cáncer crezca más rápido. Esto se denomina cáncer de mama HER2-positivo.
¿Es frecuente este tipo de cáncer?
Alrededor del 15% al 20% de los tumores de mama tienen niveles más altos de HER2-neu. Los médicos pueden detectar esta proteína para ayudar a decidir cuál es el mejor tratamiento para la paciente (2).
¿Porqué se consideran más agresivos los tumores HER2 positivo?
Estos subtipos de cáncer se consideran un poco más agresivos porque tienden a crecer y extenderse más rápidamente que los subtipos de cáncer de mama HER2 negativos.
¿Se puede decir algo bueno de este subtipo de cáncer?
Sí se puede. Es mucho más probable que respondan al tratamiento con fármacos dirigidos contra la proteína HER2. Esto quiere decir que cuando se administra esta terapia, los tumores pueden disminuir su tamaño e incluso en algunas instancias hasta desaparecer (3).
¿Tiene algún otro tipo de denominación?
El HER2-neu también se conoce como ErbB-2 y pertenece a la familia de los receptores del factor de crecimiento epidérmico (EGFR). Esta familia incluye EGFR, HER2, HER3 y HER4 (4).
¿Ya sabemos que el HER2 es una proteina, pero a que tipo pertenece?
HER2-neu es una tirosin kinasa transmembrana glicosilada que está constituida en dos partes, una extracelular, que interactúa con otros miembros de la familia EGFR y otra intracelular. Una tirosin kinasa es una enzima que regula la actividad celular y su mal funcionamiento puede contribuir al desarrollo del cáncer (4).
HER2 forma heterodímeros con otros miembros de la familia EGFR, inducidos por la unión del Factor de Crecimiento Epidérmico al EGFR.
Un heterodímero es como un juguete que tiene varias partes diferentes que encajan entre sí. Cada pieza está hecha de materiales diferentes y tiene una forma distinta. Del mismo modo, un heterodímero está formado por proteínas diferentes que encajan como piezas de un rompecabezas.
La interacción permite a los heterodímeros HER2-neu servir como coreceptor del EGFR.
¿Que hace que se produzca esta proteina?
La proteina HER2 es el producto de un oncogén; los oncogenes son genes que tienen el potencial de causar cáncer. Son genes normales que pueden mutar y convertirse en oncogenes por diversas razones, como la exposición a radiaciones, sustancias químicas, virus o mutaciones hereditarias. Los oncogenes pueden causar cáncer promoviendo el crecimiento y la división celular o inhibiendo la muerte celular.
HER2 es un oncogén cuyo producto proteico puede funcionar como receptor de un factor de crecimiento.
¿Como se diagnostica el HER2?
Su diagnóstico puede ser realizado por inmunohistoquímica del producto proteico o por amplificaciones génicas como la hibridación fluorescente in situ (FISH). Esta es una prueba que «mapea» el material genético de las células de una persona. Esta prueba puede utilizarse para visualizar genes específicos o porciones de genes. La prueba FISH se realiza en tejido de cáncer de mama extraído durante una biopsia para ver si las células tienen copias adicionales del gen HER2. Cuantas más copias del gen HER2 haya, más receptores HER2 tendrán las células (5).
¿Que tipo de quimioterapia actúa mejor contra este subtipo de cáncer?
La sobreexpresión de HER2-neu se ha utilizado como factor predictivo de la respuesta a determinados agentes quimioterapéuticos. En particular, se ha descrito una mayor respuesta a la terapia basada en antraciclinas como la doxorrubicina en el tratamiento de pacientes con ganglios positivos y sobreexpresión de HER2-neu.
¿En que consiste la terapia dirigida a este subtipo de cáncer?
El trastuzumab es un anticuerpo monoclonal humanizado que se une al HER2. Se trata de una terapia dirigida que bloquea la capacidad de las células cancerosas HER2-positivas para recibir señales químicas que les ordenan crecer. En otras palabras, ayuda a impedir que las células cancerosas crezcan y se propaguen bloqueando los receptores HER2 en la superficie de las células cancerosas.
En resumen, el HER2 es una proteína que ayuda a algunas células a crecer rápidamente. Cuando hay demasiada cantidad de esta proteína en las células del cáncer de mama, puede hacer que el cáncer crezca más deprisa. Los médicos pueden analizar esta proteína para ayudar a decidir cuál es el mejor tratamiento para la paciente.
Actividades normales y el ejercicio, especialmente en mujeres con mamas grandes, pueden ser causantes de mastalgia o de exacerbación de esta sintomatología sin el uso de un adecuado soporte externo (1).
Los sostenes deportivos proporcionan sujeción al restringir el movimiento de las mamas durante el ejercicio, lo que puede evitar daños en las estructuras mamarias.
Debido a que existen muchos modelos a considerar, es normal sentir cierto grado de confusión al momento de elegir uno específico que se adapte a las necesidades individuales de la mujer.
Por esta razón, para tratar de aclarar algunas dudas que pudiesen surgir durante su elección, se responde a tres interrogantes frecuentes e importantes que debe considerar.
¿Cuantos tipos de sostén deportivo existen?
Existen tres tipos principales de sostén deportivo:
• Los sostenes encapsulados: Estos tienen un aspecto similar al de los sujetadores de uso diario, ya que inmovilizan cada seno dentro de las copas. Tienen tirantes anchos y son más adecuados para mujeres con mamas grandes o que hacen ejercicio de alto impacto.
• Los sostenes de compresión: Suelen ser más adecuados para mamas pequeñas. Cumplen su función de sujeción presionando los senos contra el tórax.
• Los sostenes combinados: En este tipo de sostén se acoplan elementos de los dos previamente mencionados.
¿Que otros aspectos se deben considerar al elegir uno de estos modelos?
• Siempre es conveniente elegir un un modelo que tenga un cierre cubierto de tela, para que no haya roces con la piel.
• Los tirantes deberían ser ajustables. Dos personas pueden tener la misma talla de mamas pero distinta estatura, por lo que no tendrán la misma distancia entre los senos y los hombros.
• Los sitios laterales del sostén no deben hundirse en la pared torácica debido a que podrían causar escoriaciones.
• Los escotes altos suelen ofrecer más sujeción.
¿Cada cuanto tiempo se recomienda cambiarlos?
Es recomendable cambiar de sostén deportivo como mínimo una vez al año, de acuerdo a los resultados de un estudio publicado en marzo 2022 que demuestra la pérdida de sujeción después de unos 25 lavados (2).