Un dato estadístico interesante de los nódulos sólidos de la mama

Bolígrafo, calculadora y gráficos de barra -sobre un papel-, representando algunos datos estadísticos interesantes

Los nódulos mamarios son masas redondeadas, lisas, móviles.

El término nódulo es utilizado tanto para las lesiones sólidas como quísticas. El ultrasonido mamario permite, en la mayoría de los casos, establecer diferencias entre estos tipos de estructuras.

El Colegio Americano de Radiología estableció un sistema, conocido por el acrónimo BIRADS, obtenido de las siglas en inglés de Breast Imaging Reporting and Data System, el cual aporta un lenguaje unificado que permite la mejor comunicación entre médicos y ofrece según las características y en función del grado de sospecha, una conducta recomendada (1).

Los nódulos mamarios sólidos se incluyen dentro de la categoría BIRADS 3, hallazgos que implican menos de 2% de riesgo de malignidad.

Lo esperado, es que no ocurran cambios en los controles subsecuentes. El caso representativo de esa categoría es el nódulo redondo u oval solitario circunscrito no calcificado, que ecográficamente se observa sólido con estructura homogénea. El fibroadenoma no calcificado es el ejemplo más frecuente (1).

En un post previo de este blog se trató sobre las posibles conductas a seguir en relación a este tipo de lesiones (2).

Mastitis Granulomatosa Crónica: Lo bueno, lo malo y lo feo

Tres vaqueros montados a caballo cabalgan en el atardecer a la tenue luz de un crepúsculo. Esta imagen refleja a los personajes de los 3 vaqueros, conocidos como "el bueno, el malo y el feo"  de la pélicula homonima

Al leer el título es dificil no recordar, quienes ya tenemos unos años de recorrido aquella famosa película del genero western de los años 60 «el bueno, el malo y el feo«, film que ví, valga la aclaratoria, por televisión, porque no había nacido para esa época.

En este post breve, conciso y preciso voy a referirme a estos tres aspectos de esa entidad conocida como la mastitis granulomatosa crónica, afección que a pesar de ser infrecuente, representa en algunas instancias para quienes la padecen, una verdadera pesadilla.

Si tenemos que decir algo bueno de esta enfermedad, es que no se trata de un cáncer y por lo tanto no hay capacidad de producir metástasis. Las pacientes durante la presentación de este raro proceso inflamatorio crónico, frecuentemente manifiestan la presencia de tumores que simulan una lesión mamaria maligna, tanto al examen físico como en estudios de imagen. En otras instancias producen un cuadro clínico similar al de una mastitis periductal que tiende a ser persistente y recurrente.

Lo malo es que es idiopático por lo que su causa es desconocida. A estas pacientes durante su evaluación diagnóstica se les solicitan múltiples estudios clínicos como cultivos bacteriológicos para tuberculosis, hongos, pruebas inmunológicas, etc. para tratar de identificar una causa aparente, con resultados poco satisfactorios en la mayoría de los casos. Esto se traduce en la instauración de un tratamiento empírico, basado en antibióticos, anti-inflamatorios esteroideos, drogas antineoplásicas e incluso cirugía, siendo cada uno de estos de efectividad limitada.

Lo feo de este cuadro clínico es que en ocasiones, afortunadamente muy poco frecuentes, ameritan la realización de una mastectomía total debido a la severidad de su presentación y a lo refractario al tratamiento médico administrado previamente, lo que hace que su tratamiento sea incluso a veces más radical que el de un cáncer de mama.

Preguntas frecuentes realizadas en la consulta sobre los fibroadenomas mamarios

Imagen de un ecosonograma de una lesión hipoecoica mamaria, de bordes definidos, ovalada, con diámetro horizontal mayor al vertical. Esta imagen es compatible con un fibroadenoma

Los fibroadenomas son lesiones benignas que se manifiestan frecuentemente en mujeres jóvenes, usualmente entre los 15 y 35 años. La presencia de un nódulo mamario siempre es motivo de preocupación y angustia en quienes lo padecen, por el temor a que se trate de un cáncer. Es por esto que durante una evaluación en la consulta surgen algunas interrogantes en relación a esta patología. A continuación se mencionan algunas de las más frecuentes.

¿Que son los fibroadenomas mamarios?

Es una neoplasia benigna formada por tejido glandular y tejido conectivo.

¿Todos los fibroadenomas producen síntomas?

No. Cuando son de tamaño reducido o su localización es profunda en la mama, tienden a ser asintomàticos.

¿Cuales son los síntomas de los fibroadenomas?

Cuando son sintomáticos, por haber adquirido ciertas dimensiones en cuanto a tamaño o por tener una localización superficial en la glándula mamaria, se presentan como una masa o nódulo de consistencia firme y móvil, usualmente únicos y no dolorosos. Pueden ser  múltiples en un 20% de los casos.

¿Cuando se recomienda hacerles una biopsia?

La biopsia con aguja gruesa está indicada en caso de discordancia entre la presentación clínica y los estudios de imagen, para confirmar el diagnóstico de benignidad y en pacientes de alto riesgo para cáncer de mama.

¿Como se tratan los fibroadenomas mamarios?

Usualmente no ameritan tratamiento. Siempre es recomendable ante su diagnóstico, seguimiento semestral por dos años para evaluar estabilidad de la lesión en cuanto a tamaño.

¿Cuando se recomienda su extirpación quirúrgica?

Su indicación quirúrgica depende de varios factores. Algunos estudios médicos recomiendan realizarlo a pacientes mayores de 35 años o en el caso de tener movilidad reducida y ser mal delimitados, también en caso de tener un tamaño mayor a 2.5 cm o cuando la biopsia no sea concluyente para un diagnóstico de fibroadenoma (1).

Algunas recomendaciones para evitar el pezón de la corredora:

Mujer vestida en ropa deportiva trotando

El pezón del corredor o la corredora es una lesión bastante común en quienes practican esta disciplina deportiva, sobre todo si se efectúa recorriendo grandes distancias.

Los corredores del sexo masculino probablemente fueron los primeros en notar la aparición de esta condición, la cual ocurre cuando la ropa utilizada para esta actividad roza los pezones.

La piel de los pezones sufre tal grado de fricción que produce escoriaciones que pudiesen sangrar y si ocurriese una infección secundaria, la areola pudiese estar comprometida también. Esta entidad usualmente está asociada a dolor.

Por lo general ocurre en mujeres que no usan brassiere durante la práctica de este deporte (1).

En un estudio realizado en Brazil, en el año 2014, se evidenció que el 35.7% de las personas que corrían más de 64 km a la semana, sufrían de esta condición, mientras que ocurría solo en un 3.6% de los que corría 24 km o menos a la semana (2).

Este proceso generalmente es autolimitado, si se evita esta fricción continua.

Para evitar la aparición de esta condición, se mencionan las siguientes recomendaciones:

1.- Uso de lubricantes en los pezones: Estos forman una barrera protectora y ayudan a reducir la fricción.

2.- Uso de la ropa adecuada: Se recomienda el uso de franelas de tela compuesta por material sintético, con capacidad para absorber la humedad, de esta manera la piel se mantiene seca y evita un mayor grado de fricción.

3.- Uso de talco en los pezones: El talco es un mineral en forma de polvo. La función de este es llevada a cabo al ejercer una acción protectora en el pezón, manteniéndolo seco.

4.- Aplicar una curita o apósito en los pezones: Actúa como barrera protectora.

5.- Uso de sostén deportivo: Ejerce la función de soporte y evita la fricción. Se recomienda de material semi-sintético, suave y ajustado apropiadamente sin compresión excesiva.

6.- Mantener los pezones limpios.

7.- Uso de cremas: Una crema con contenido esteroideo anti-inflamatorio y antibiotico ayuda a reducir pezones edematizados y los ayuda en su curación.