El presente video explica mediante una analogía sencilla, el mecanismo de acción de las hormonas femeninas y algunos de los fármacos utilizados en el tratamiento hormonal para el cáncer de mama.
Por lo breve y simple de la explicación no toma en cuenta el mecanismo de acción de los inhibidores de la aromatasa.
Este término es utilizado para describir el edema en la piel de las mamas observado en ocasiones, durante la evaluación clínica de las pacientes.
¿Que características tiene al examen físico?
La superficie cutánea presenta un aspecto engrosado e irregular con pequeños hoyuelos, pudiendo, en algunas oportunidades, estar asociada a cambios de coloración en la piel, exhibiendo la mama afecta con esta condición un tamaño mayor al de la mama contralateral.
Cuando la piel de las glándulas mamarias manifiesta estas características siempre es importante precisar si este edema es unilateral o bilateral.
¿Que afecciones están relacionadas con esta entidad?
El edema unilateral lo produce la mastitis, el carcinoma inflamatorio, la obstrucción local y regional de los ganglios linfáticos, los traumatismos o la radioterapia(1).
Cuando este ocurre de forma bilateral, hay que buscar causas sistémicas que lo originen tales como, la insuficiencia cardiaca congestiva, enfermedades del hígado, insuficiencia renal u otras condiciones causantes de edema generalizado en el organismo.
¿Porqué debe ser evaluado clínicamente?
Ante la presencia de este signo, es indispensable realizar una historia clínica rigurosa con el fín de evaluar cualquier indicio que indique la presencia de cáncer.
¿Que características tiene en los estudios de imagen?
La mamografía evidencia engrosamiento de la piel y la grasa subcutánea, debido a la presencia de fluido dentro de los linfáticos subdérmicos.
En el ultrasonido se observa además de este aumento en el grosor de la piel, alteraciones en la morfología de los ligamentos de Cooper y en casos severos, líquido en los linfáticos subdérmicos dilatados.
¿Que tipo de cáncer tiene relación con este padecimiento?
El cáncer inflamatorio, aunque ocurre con muy poca frecuencia, es un diagnóstico diferencial importante de este signo cuando se presenta de forma unilateral.
Debido a que se asocia a cambios de coloración en la piel, este tipo de tumor suele ser confundido frecuentemente con episodios de mastitis.
El American Joint Committee on Cancer (AJCC) y la International Union Against Cancer (UICC) crearon el sistema de estadificación para el cáncer más utilizado conocido como TNM. La letra T describe el tamaño del tumor y la diseminación del cáncer al tejido cercano; la letra N describe la diseminación del cáncer a los ganglios linfáticos cercanos y la letra M describe las metástasis (diseminación del cáncer a otras partes del cuerpo) (2).
A este tipo de cancer se le clasifica como T4d de acuerdo al TNM.
No obstante, a pesar de que se hace énfasis en el carcinoma inflamatorio cuando se habla de piel de naranja, es importante destacar que de acuerdo a este sistema de clasificación el tipo T4b, que es un tumor que ha crecido hasta afectar la piel, tambien puede cursar con este edema de piel.
La presencia de piel de naranja en las mamas no quiere decir de forma definitiva que usted tiene un cáncer de mama, pero podría ser un indicador de su presencia. Por esta razón es importante acudir a su médico para una evaluación ante este signo.
Mucho es lo que se ha escrito en este blog acerca del dolor mamario por ser quizás uno de los motivos de consulta más frecuentes, sín embargo a pesar de su frecuencia en muchas ocasiones es dificil precisar durante el interrogatorio a la paciente, si este presenta algún tipo de periodicidad en relación al ciclo menstrual.
La paciente por lo general no logra determinar con claridad esta asociación, porque lo que le preocupa es que el dolor esté relacionado a la presencia de un cáncer de mama y quizás este hecho obnubila cualquier tipo de pensamiento distinto.
El dolor mamario puede ser cíclico, cuando se repite con cierta frecuencia específica cada mes, ó no cíclico cuando sucede sin ningún tipo de patrón particular.
Esta mastalgia cíclica por lo general ocurre una a dos semanas previo al inicio de la menstruación y remite cuando esta acontece.
Dentro de sus características más relevantes se podría mencionar su tendencia a ser de distribución difusa en ambas glándulas mamarias, pudiendo estar asociado a una sensación de nodularidad en el parénquima mamario.
La causa es atribuida a alteraciones en el balance hormonal que debería existir normalmente.
Cuando por su intensidad se hace necesario administrar algún tipo de tratamiento, tiende a responder bien a la manipulación hormonal.
El dolor mamario no cíclico carece de esta base hormonal, presentando una etiopatogenia variada, asociada a distintos factores como infecciosos, inflamatorios o incluso tumorales.
Como se tratan de dos entidades distintas, siempre es importante precisar cual es el tipo de dolor mamario que está presentando la paciente.
Para esto, suelo recomendar a las pacientes anotar en un calendario usualmente de los de papel o de los que vienen en una pequeña tarjeta, los días en los que existe dolor mamario y los días en los que presenta la menstruación, sin utilizar ningún código en particular, durante un periodo de dos meses.
Esta acción acostumbro recomendarla basándome, de una manera quizás muy rudimentaria, en el gráfico creado y utilizado en la Clínica de Mastalgia de Cardiff, Reino Unido.
No obstante, la experiencia no ha sido buena por diversas razones, siendo la que más destaca la pérdida del calendario.
Es por esta causa que he decidido adoptar una estrategia diferente que permita a la paciente registrar los días en los que existe dolor mamario y la menstruación.
Para ello se utilizará una hoja de cálculo sencilla, codificada con los colores del semáforo, donde la paciente empleará una escala del uno al diez, que cuantificará la severidad del dolor, en donde el número cero significará la ausencia de dolor, los números del uno al cuatro representarán un dolor moderado y los números del cinco al diez la presencia de un dolor severo. Estos datos serán introducidos en las celdas de una columna, que se convierte automáticamente en un círculo de color verde cuando no hay dolor, amarillo cuando el dolor sea moderado y rojo cuando este sea intenso. En otra columna, adyacente a la anterior se registrará si la paciente presenta la menstruación. En esta oportunidad, solo es necesario escribir en las celdas el número uno si tiene la menstruación y en este caso esta adquirirá un color rojo. En caso de no presentarla, se introduce el número cero y la celda tomará un color verde.
Este procedimiento deberá ser realizado diariamente por un periodo de dos meses.
Una vez concluido este periodo, solo con evaluar la hoja de cálculo a simple vista permitirá observar la presencia o no de periodicidad relacionada a la menstruación. Si se desea ser un poco más exhaustivo, realizando un gráfico, que bien podría ser de barras, evidenciaría cuan intenso podría ser este dolor y su correlación con el ciclo menstrual de la paciente.
La hoja de cálculo está diseñada para ser utilizada en un celular inteligente, compatible con cualquiera de las aplicaciones de ofimática (MS Office, Google Sheets, WPS Office etc) evitándose de esta manera la pérdida de la misma y permitiendo su acceso a la paciente en cualquier momento.
A diferencia del gráfico utilizado en Cardiff, esta hoja de cálculo toma en cuenta de una forma un poco más detallada la severidad del dolor, en un periodo de tiempo menor.
Esto parece un poco complicado cuando se lee, es por esto que a continuación anexo un video donde muestro como utilizar esta plantilla.
Pulse el botón del link si desea descargar esta hoja de cálculo.
Existe una posible causa del dolor mamario, que en muchas oportunidades pasa inadvertida y no se toma en cuenta por encontrarse enmascarada por los diversos procesos que pueden dar origen a esta afección.
Los sostenes, también conocidos como sujetadores en algunos paises, pueden contribuir a exacerbar el dolor mamario si se usan en una talla inapropiada.
A continuación se mencionan algunos signos a tomar en cuenta, que sugieren el uso de un sostén en una talla inadecuada:
1.- Los tirantes dejan marcas en los hombros al retirarlos. Estas huellas en la piel tienden a desaparecer cuando el uso del sostén es esporádico y por poco tiempo, sin embargo cuando su uso es prolongado y continuo estos signos tienden a permanecer de forma permanente adquiriendo con el paso del tiempo cambios de coloración en la piel. La piel de esta área presentará una coloración más oscura.
2.- Las copas, los sitios del sostén que albergan a las glándulas mamarias, cuando son muy pequeñas pierden esta capacidad de alojamiento, ocasionando que las mamas tiendan a salir por fuera de ellas.
3.- Si la banda, la estructura del sostén que rodea al tórax que es el sitio encargado de proveer el soporte, tiene un ajuste inapropiado, no tendrá la capacidad suficiente para sujetar a las mamas en las zonas laterales ni en las inferiores, debido a que esta tenderá a moverse del sitio que debería ocupar normalmente.
4.- Diversas manifestaciones en la piel producto de una sujeción incorrecta como enrojecimiento focal producto de irritación y abrasión en las áreas de contacto, las cuales pueden sufrir una sobreinfección bacteriana o micótica.
El sostén deportivo podría ser de ayuda en estos casos, tema previamente tratado en este blog (1).
Un motivo de consulta frecuente lo constituye este hallazgo mamográfico que aunque la mayoría de las veces no produce síntomas, en ocasiones es causa de preocupación y angustia en las pacientes a quienes se les realiza este estudio con fines de pesquisa.
Estas pequeñas estructuras no son más que depósitos de calcio que pueden estar dispersos en el tejido glandular mamario o formando pequeños acúmulos.
La mayoría de las veces son benignas y no están relacionadas con cáncer, sin embargo cuando estas están agrupadas, son irregulares en tamaño y forma ó siguen un trayecto lineal ameritan una evaluación por su médico.
Durante esta evaluación, si las microcalcificaciones presentan características de sospecha, su médico decidirá si requieren la realización de una biopsia o son susceptibles de ser evaluadas mediante seguimiento periódico.
La presencia de una masa tumoral indolora representa la forma de presentación más frecuente del cáncer de mama y por esta razón ha sido el foco de múltiples campañas educativas con el propósito de crear conciencia y promover la prevención de esta entidad.
Sin embargo esta afección no siempre se presenta como un tumor.
El cáncer de mama en sus primeras etapas generalmente no presenta ningún síntoma y cuando se manifiesta con una sintomatología distinta a la de un tumor, la paciente las puede atribuir erroneamente a causas variables como podrían ser cambios hormonales, producto de algún tipo de actividad física deportiva, traumatismos ó alergias, entre otros.
Estas formas de presentación atípicas, por llamarlas de alguna manera, ocasionan retrasos en el diagnóstico y tratamiento oportuno del cáncer de mama.
Por esta razón preste atención a cualquiera de los signos que a continuación se mencionan y si presenta alguno de ellos infórmeselo a su médico de inmediato.
• Tumor o nódulo en el seno. Por ser el más frecuente y a pesar de no ser considerado atípico, debe siempre ser considerado prioritario en su mención. • Aumento de volumen en o alrededor de su seno, clavícula o axila. • Engrosamiento o enrojecimiento de la piel en o alrededor de su seno. • Presencia en la piel de la mama o axila de una lesión ulcerada. • Sensación de calor y prurito en los senos. • Cambios en el pezón o secreción. • Dolor en los senos o axilas que dura más de tres o cuatro semanas.
Para finalizar es importante reiterar la importancia de la mamografía como principal estudio de pesquisa para la detección precoz del cáncer de mama. La edad a partir de la cual debe ser realizada puede variar por estar sujeta a las politicas de pesquisa de cada país.
A mi consulta, en algunas oportunidades, acuden pacientes, que confundidos con el término «oncólogo«, solicitan una evaluación para tratar medicamente algún padecimiento oncológico.
Es por esto que en este post, se dará respuesta a algunas preguntas frecuentes que surgen cuando cuando se les aclara a los pacientes, que por desconocimiento en cuanto al tipo de oncólogo que lo debería de evaluar, acudió al que no le corresponde.
¿Que es la cirugía oncológica?
Es una subespecialidad quirúrgica, que utiliza la cirugía para tratar el cáncer.
¿Es lo mismo un cirujano oncólogo y un oncólogo médico?
No. Son 2 especialidades distintas. La oncología médica es una subespecialidad de la medicina interna y la cirugía oncológica es una subespecialidad de la cirugía general.
¿Prescriben quimioterapia los cirujanos oncólogos?
No. El oncólogo médico es quien indica el tratamiento con quimioterapia.
¿Cuando debería consultar usted a un cirujano oncólogo?
• Si desea una consulta de pesquisa o despistaje de cáncer. • Si presenta alguna lesión tumoral de sospecha para cáncer que amerite una biopsia. • Para tratar quirúrgicamente algún tipo de lesión tanto benigna como maligna. • En el seguimiento de pacientes que previamente recibieron tratamiento quirúrgico, médico o radiante de alguna lesión maligna.
La ectasia ductal es una condición en la que ocurre dilatación en los ductos mamarios, con diversos hallazgos histológicos en los que se evidencia mastitis periductal, infección bacteriana asociada y fibrosis alrededor de los ductos mamarios. Este conjunto de procesos, es frecuente que sea bilateral.
¿Que síntomas presenta?
Las manifestaciones clínicas incluyen salida usualmente espontánea de líquido a través de los pezones, la cual puede o no ser sanguinolenta, dolor mamario, retracción en el complejo areola-pezón, procesos inflamatorios locales, abscesos y fístulas. Es frecuente que suceda asociada procesos infecciosos, tendiendo estos a permanecer crónicamente en las pacientes.
¿Como es su tratamiento?
En raras ocasiones ocurre mejoría o cura con tratamiento médico. Para los casos crónicos el tratamiento de elección es el tratamiento quirúrgico, siendo este llevado a cabo con el fín de extirpar el ducto o ductos que presentan la anormalidad.
El dolor mamario es uno de los síntomas más frecuentes que padece la mujer durante su vida adulta, se dice que más de la mitad de estas lo padecen en algún momento.
La mayoría de las causas de dolor mamario mejorarán con el paso del tiempo, bien sea por cambios relacionados con el estilo de vida ó el uso de medicación destinada a tratar la causa subyacente, sin embargo si usted experimenta cualquiera de estas circunstancias que se mencionan a continuación, es recomendable consultar a su médico para una evaluación.
1.- El dolor no está relacionado con el ciclo menstrual.
2.- Se presenta en un área específica de la mama.
3.- Se manifiesta como una masa o nódulo doloroso.
4.- Cuando ocurre un incremento en la intensidad del dolor o cambios en su localización.
5.- Ocurre asociado a cambios en la coloración o grosor de la piel.
6.- Sucede asociado a la salida de líquido espontánea a través de los pezones.
Los nódulos mamarios son masas redondeadas, lisas, móviles.
El término nódulo es utilizado tanto para las lesiones sólidas como quísticas. El ultrasonido mamario permite, en la mayoría de los casos, establecer diferencias entre estos tipos de estructuras.
El Colegio Americano de Radiología estableció un sistema, conocido por el acrónimo BIRADS, obtenido de las siglas en inglés de Breast Imaging Reporting and Data System, el cual aporta un lenguaje unificado que permite la mejor comunicación entre médicos y ofrece según las características y en función del grado de sospecha, una conducta recomendada (1).
Los nódulos mamarios sólidos se incluyen dentro de la categoría BIRADS 3, hallazgos que implican menos de 2% de riesgo de malignidad.
Lo esperado, es que no ocurran cambios en los controles subsecuentes. El caso representativo de esa categoría es el nódulo redondo u oval solitario circunscrito no calcificado, que ecográficamente se observa sólido con estructura homogénea. El fibroadenoma no calcificado es el ejemplo más frecuente (1).
En un post previo de este blog se trató sobre las posibles conductas a seguir en relación a este tipo de lesiones (2).