Un motivo de consulta frecuente lo constituye este hallazgo mamográfico que aunque la mayoría de las veces no produce síntomas, en ocasiones es causa de preocupación y angustia en las pacientes a quienes se les realiza este estudio con fines de pesquisa.
Estas pequeñas estructuras no son más que depósitos de calcio que pueden estar dispersos en el tejido glandular mamario o formando pequeños acúmulos.
La mayoría de las veces son benignas y no están relacionadas con cáncer, sin embargo cuando estas están agrupadas, son irregulares en tamaño y forma ó siguen un trayecto lineal ameritan una evaluación por su médico.
Durante esta evaluación, si las microcalcificaciones presentan características de sospecha, su médico decidirá si requieren la realización de una biopsia o son susceptibles de ser evaluadas mediante seguimiento periódico.
La presencia de una masa tumoral indolora representa la forma de presentación más frecuente del cáncer de mama y por esta razón ha sido el foco de múltiples campañas educativas con el propósito de crear conciencia y promover la prevención de esta entidad.
Sin embargo esta afección no siempre se presenta como un tumor.
El cáncer de mama en sus primeras etapas generalmente no presenta ningún síntoma y cuando se manifiesta con una sintomatología distinta a la de un tumor, la paciente las puede atribuir erroneamente a causas variables como podrían ser cambios hormonales, producto de algún tipo de actividad física deportiva, traumatismos ó alergias, entre otros.
Estas formas de presentación atípicas, por llamarlas de alguna manera, ocasionan retrasos en el diagnóstico y tratamiento oportuno del cáncer de mama.
Por esta razón preste atención a cualquiera de los signos que a continuación se mencionan y si presenta alguno de ellos infórmeselo a su médico de inmediato.
• Tumor o nódulo en el seno. Por ser el más frecuente y a pesar de no ser considerado atípico, debe siempre ser considerado prioritario en su mención. • Aumento de volumen en o alrededor de su seno, clavícula o axila. • Engrosamiento o enrojecimiento de la piel en o alrededor de su seno. • Presencia en la piel de la mama o axila de una lesión ulcerada. • Sensación de calor y prurito en los senos. • Cambios en el pezón o secreción. • Dolor en los senos o axilas que dura más de tres o cuatro semanas.
Para finalizar es importante reiterar la importancia de la mamografía como principal estudio de pesquisa para la detección precoz del cáncer de mama. La edad a partir de la cual debe ser realizada puede variar por estar sujeta a las politicas de pesquisa de cada país.
A mi consulta, en algunas oportunidades, acuden pacientes, que confundidos con el término «oncólogo«, solicitan una evaluación para tratar medicamente algún padecimiento oncológico.
Es por esto que en este post, se dará respuesta a algunas preguntas frecuentes que surgen cuando cuando se les aclara a los pacientes, que por desconocimiento en cuanto al tipo de oncólogo que lo debería de evaluar, acudió al que no le corresponde.
¿Que es la cirugía oncológica?
Es una subespecialidad quirúrgica, que utiliza la cirugía para tratar el cáncer.
¿Es lo mismo un cirujano oncólogo y un oncólogo médico?
No. Son 2 especialidades distintas. La oncología médica es una subespecialidad de la medicina interna y la cirugía oncológica es una subespecialidad de la cirugía general.
¿Prescriben quimioterapia los cirujanos oncólogos?
No. El oncólogo médico es quien indica el tratamiento con quimioterapia.
¿Cuando debería consultar usted a un cirujano oncólogo?
• Si desea una consulta de pesquisa o despistaje de cáncer. • Si presenta alguna lesión tumoral de sospecha para cáncer que amerite una biopsia. • Para tratar quirúrgicamente algún tipo de lesión tanto benigna como maligna. • En el seguimiento de pacientes que previamente recibieron tratamiento quirúrgico, médico o radiante de alguna lesión maligna.
La ectasia ductal es una condición en la que ocurre dilatación en los ductos mamarios, con diversos hallazgos histológicos en los que se evidencia mastitis periductal, infección bacteriana asociada y fibrosis alrededor de los ductos mamarios. Este conjunto de procesos, es frecuente que sea bilateral.
¿Que síntomas presenta?
Las manifestaciones clínicas incluyen salida usualmente espontánea de líquido a través de los pezones, la cual puede o no ser sanguinolenta, dolor mamario, retracción en el complejo areola-pezón, procesos inflamatorios locales, abscesos y fístulas. Es frecuente que suceda asociada procesos infecciosos, tendiendo estos a permanecer crónicamente en las pacientes.
¿Como es su tratamiento?
En raras ocasiones ocurre mejoría o cura con tratamiento médico. Para los casos crónicos el tratamiento de elección es el tratamiento quirúrgico, siendo este llevado a cabo con el fín de extirpar el ducto o ductos que presentan la anormalidad.
El dolor mamario es uno de los síntomas más frecuentes que padece la mujer durante su vida adulta, se dice que más de la mitad de estas lo padecen en algún momento.
La mayoría de las causas de dolor mamario mejorarán con el paso del tiempo, bien sea por cambios relacionados con el estilo de vida ó el uso de medicación destinada a tratar la causa subyacente, sin embargo si usted experimenta cualquiera de estas circunstancias que se mencionan a continuación, es recomendable consultar a su médico para una evaluación.
1.- El dolor no está relacionado con el ciclo menstrual.
2.- Se presenta en un área específica de la mama.
3.- Se manifiesta como una masa o nódulo doloroso.
4.- Cuando ocurre un incremento en la intensidad del dolor o cambios en su localización.
5.- Ocurre asociado a cambios en la coloración o grosor de la piel.
6.- Sucede asociado a la salida de líquido espontánea a través de los pezones.
Los nódulos mamarios son masas redondeadas, lisas, móviles.
El término nódulo es utilizado tanto para las lesiones sólidas como quísticas. El ultrasonido mamario permite, en la mayoría de los casos, establecer diferencias entre estos tipos de estructuras.
El Colegio Americano de Radiología estableció un sistema, conocido por el acrónimo BIRADS, obtenido de las siglas en inglés de Breast Imaging Reporting and Data System, el cual aporta un lenguaje unificado que permite la mejor comunicación entre médicos y ofrece según las características y en función del grado de sospecha, una conducta recomendada (1).
Los nódulos mamarios sólidos se incluyen dentro de la categoría BIRADS 3, hallazgos que implican menos de 2% de riesgo de malignidad.
Lo esperado, es que no ocurran cambios en los controles subsecuentes. El caso representativo de esa categoría es el nódulo redondo u oval solitario circunscrito no calcificado, que ecográficamente se observa sólido con estructura homogénea. El fibroadenoma no calcificado es el ejemplo más frecuente (1).
En un post previo de este blog se trató sobre las posibles conductas a seguir en relación a este tipo de lesiones (2).
En un post previo, realizado en video se trató sobre las principales características que confieren un alto riesgo para carcinoma en las secreciones del pezón (1).
Las 4 principales características con un bajo riesgo para una lesión maligna en las secreciones del pezón, son las siguientes:
1.- Solo se obtiene al comprimir el pezón, por lo que no tiende a salir espontáneamente.
2.- Por lo general ocurre en ambas glándulas mamarias, siendo por lo tanto una telorrea bilateral.
3.- Es pluriorificial. Su salida es observada por múltiples orificios en el pezón.
4.- La apariencia de esta secreción es variable, teniendo coloraciones que pudieran ser turbias o verdosas hasta un aspecto blanquecino espeso similar a un líquido lacteo.
Al leer el título es dificil no recordar, quienes ya tenemos unos años de recorrido aquella famosa película del genero western de los años 60 «el bueno, el malo y el feo«, film que ví, valga la aclaratoria, por televisión, porque no había nacido para esa época.
En este post breve, conciso y preciso voy a referirme a estos tres aspectos de esa entidad conocida como la mastitis granulomatosa crónica, afección que a pesar de ser infrecuente, representa en algunas instancias para quienes la padecen, una verdadera pesadilla.
Si tenemos que decir algo bueno de esta enfermedad, es que no se trata de un cáncer y por lo tanto no hay capacidad de producir metástasis. Las pacientes durante la presentación de este raro proceso inflamatorio crónico, frecuentemente manifiestan la presencia de tumores que simulan una lesión mamaria maligna, tanto al examen físico como en estudios de imagen. En otras instancias producen un cuadro clínico similar al de una mastitis periductal que tiende a ser persistente y recurrente.
Lo malo es que es idiopático por lo que su causa es desconocida. A estas pacientes durante su evaluación diagnóstica se les solicitan múltiples estudios clínicos como cultivos bacteriológicos para tuberculosis, hongos, pruebas inmunológicas, etc. para tratar de identificar una causa aparente, con resultados poco satisfactorios en la mayoría de los casos. Esto se traduce en la instauración de un tratamiento empírico, basado en antibióticos, anti-inflamatorios esteroideos, drogas antineoplásicas e incluso cirugía, siendo cada uno de estos de efectividad limitada.
Lo feo de este cuadro clínico es que en ocasiones, afortunadamente muy poco frecuentes, ameritan la realización de una mastectomía total debido a la severidad de su presentación y a lo refractario al tratamiento médico administrado previamente, lo que hace que su tratamiento sea incluso a veces más radical que el de un cáncer de mama.
Los traumatismos mamarios son comunes durante la práctica de deportes
Se define como traumatismo mamario, cualquier acción o incidente que causa daño a la glándula mamaria o al tejido mamario. Una gran proporción de estos no producen un daño permanente.
Usualmente ocurre en mujeres que practican deportes de contacto y también en los cuales se utilizan raquetas.
Dentro de estos traumatismos hay varios tipos, siendo los mas frecuentes laceraciones, contusiones y hematomas. La mayoría de estos no son peligrosos.
Las laceraciones pueden sangrar profusamente por la rica vascularidad de la glándula mamaria, sin embargo si aplica presión firme a la herida se controlará la hemorragia mientras se traslada al área de emergencia para sutura.
Las contusiones y hematomas son producto de un traumatismo cerrado a la glándula mamaria. Las secuelas de estos traumatismos son desconocidas, sin embargo existe una relación entre estos y la necrosis grasa, la cual en un momento dado se puede confundir con un carcinoma al examen físico y estudios de imagen. La necrosis grasa puede en ocasiones ser causante de masas dolorosas en la mama (1).
En un estudio realizado en Michigan en el año 2018, en 194 estudiantes universitarias participantes en disciplinas deportivas como el basketball, futbol, softball y volleyball, con el fín de medir la prevalencia, tipo e impacto de los traumatismos en la mama, se obtuvo como resultado que el 47.9% de las atletas sufrió traumatismos durante la práctica de estos deportes, siendo estos reportados y documentados en menos de un 10%. Los traumatismos fueron mas prevalentes en jugadoras de softball y basketball en casi un 60% y 50% respectivamente (1). Una de las recomendaciones de este trabajo establece la necesidad de utilizar algún tipo de protección pectoral, con el fín de disminuir el impacto de estos traumatismos en la glándula mamaria.
El tratamiento inmediato incluye la utilización de hielo, analgésicos y anti-inflamatorios con la intención de minimizar el hematoma (2).
Se recomienda la crioterapia asociada a compresiones por 15 a 20 minutos repetidos en intervalos de 60 minutos. Cuando se le compara a una recuperación pasiva la crioterapia ha demostrado ser más efectiva (2).
Otra terapia ampliamente recomendada es el ultrasonido terapéutico, sin embargo la evidencia que soporta su efectividad es limitada (2).
Tiempo atrás, durante una evaluación médica a una paciente joven de veintitantos años, que consultó por un nódulo mamario, ocurrió algo interesante.
Observo durante la inspección del examen físico la presencia de una lesión hipercrómica protuberante ubicada por debajo de la glándula mamaria derecha, en lo que se conoce como linea mamaria o linea de la leche.
Las líneas de leche, también conocidas por el término técnico de las crestas epidérmicas ventrales, son precursoras de las glándulas mamarias y los pezones.
El diagnóstico más probable de este hallazgo casual del examen físico era en consecuencia el de un pezón supernumerario.
Le pregunto a la paciente si sabía a que se debía esta lesión en la piel, respondiendo que lo tenía desde la infancia y que siempre había sido considerado un lunar agregando además que su pareja, de origen mexicano, suele cantarle a modo de broma una versión parafraseada de «cielito lindo«, una canción tradicional mexicana. Espontáneamente comienza a entonar la parte referente al lunar, que en esta versión no estaba junto a la boca; me rio de la ocurrencia de la paciente y le digo que «es un pezón…»
«¿Es un pezón?» responde con cara de incredulidad y sorpresa ante la noticia, lo que dió origen a numerosos comentarios e interrogantes por parte de la paciente. Le expliqué un poco más detallamente que no era nada malo, que no requería tratamiento alguno, pero que era importante que supiera a que se debía.
Los pezones supernumerarios son nacimientos truncados de pezones adicionales a lo largo de la línea clavicular media del tórax. Estas pápulas hiperpigmentadas pueden tener características más o menos típicas de un pezón completamente formado y se presentan unos pocos centímetros debajo del pezón bien ubicado. Por lo general aparecen en forma singular y unilateral (1).
La politelia o pezones supernumerarios son términos frecuentemente utilizados para denominar a estas estructuras.
Pueden ocurrir asociados a tejido glandular accesorio o como sucede frecuentemente presentarse solos. Estos pezones a menudo son confundidos en algunas instancias con nevus o lunares.
Su incidencia, cuando se revisa la literatura médica, es variable. La mayoría de los casos son esporádicos, existiendo algunas veces casos con una clara y demostrable predisposición hereditaria (2).
Esta condición no requiere tratamiento alguno, excepto cuando el paciente lo considera cosmeticamente inaceptable.