
4 características de alto riesgo en las secreciones del pezón…en video



Según la epidemiología un factor de riesgo es toda circunstancia o situación que aumenta las probabilidades de una persona de contraer una enfermedad o cualquier otro problema de salud.
Existen una serie de estos factores, sobre los cuales no se tiene control, a estos se les denominan factores de riesgo no modificables; a continuación se mencionan algunos de ellos.
Sexo:
Aunque el cáncer de mama se puede desarrollar tanto en mujeres como hombres, el ser de sexo femenino, le confiere una probabilidad 100 veces mayor en relación al sexo masculino de desarrollar cáncer de mama.
Edad:
El riesgo de desarrollar cáncer de mama se incrementa en la medida que se va envejeciendo. De acuerdo al National Cancer Institute, la edad de diagnóstico mas frecuente en mujeres se evidencia en los rangos de edad entre los 55 y 64 años, con una mediana de edad para su diagnóstico de 62 años.
Mutaciones genéticas:
Los genes BRCA1 y BRCA2 producen una serie de proteinas, que intervienen en la reparación del ADN de ciertos tejidos como el tejido mamario. Si hay cambios o mutaciones en ellos, el riesgo de desarrollar cáncer de mama se incrementa significativamente, con una posibilidad cercana al 70% a los 80 años.
Las mujeres portadoras de estas mutaciones, tienen mayor probabilidad de desarrollarlo a una edad joven y de que este sea bilateral. También presentan un mayor riesgo de cáncer de ovario.
Historia familiar:
Tener antecedentes familiares para cáncer de mama incrementa el riesgo de desarrollar esta condición. De acuerdo a lo señalado por la Sociedad Americana contra el Cáncer, el riesgo casi se duplica si tienen un familiar de primer grado con cáncer de mama y se triplica si posee 2 de estos. Se entiende por familiares de primer grado a padres y hermanos.
Menstruación Precoz:
Usualmente antes de los 12 años, riesgo atribuido a la exposición prolongada a los estrógenos y progesterona.
Menopausia luego de los 55 años:
Tambien atribuido a la exposición prolongada a los estrógenos y progesterona.
Densidad mamaria:
Las mujeres con mamas densas tienen una probabilidad mayor de desarrollar cáncer de mama en relación a aquellas que presentan mamas con mayor proporción de tejido adiposo.
Historia personal de enfermedades de la mama:
Las mujeres que han padecido previamente cáncer de mama tienen mayor riesgo de desarrollar un segundo cáncer de mama, bien sea en la misma mama o en la mama contralateral.
El padecer o haber padecido ciertos tipos de lesiones mamarias, incrementa también el riesgo, estas incluyen lesiones proliferativas con atipia, el carcinoma lobulillar in situ así como el carcinoma ductal in situ.
Es importante conocer un poco sobre los factores de riesgo para cáncer de mama, porque puede ayudar a tomar decisiones relativas al estilo de vida e influir en la pesquisa apropiada para su detección temprana.

Las mamas están compuestas por tejido glandular mamario, rodeado por tejido adiposo y tejido conectivo, cuando estos tejidos se presentan en una mayor proporción en relación al tejido adiposo, se habla de una mama mamográficamente densa.
En un post previó de este blog, se trataron algunos aspectos de la densidad mamaria y su posible influencia en el diagnóstico del cáncer de mama (1).
Casi la mitad de las mujeres mayores de 40 años a quienes se les realiza una mamografía, tienen mamas con incremento de su densidad. Esta condición puede ser hereditaria o influenciada por otros factores, como el uso de terapia de reemplazo hormonal y un bajo índice de masa corporal.
Es importante mencionar que normalmente durante el transcurso de los años en las mujeres, el tejido glandular mamario es reemplazado por tejido adiposo, disminuyendo progresivamente la densidad de las mamas, sin embargo esto no sucede en todas las mujeres, persistiendo este incremento de la densidad durante el período post-menopáusico.
Las mujeres con mamas densas tienen una probabilidad mayor de desarrollar cáncer de mama cuando se les compara con aquellas que presentan mamas con mayor proporción de tejido adiposo y mientras mayor es esta densidad mayor es el riesgo (2).
La densidad mamaria es considerada un factor de riesgo no modificable para el cáncer de mama, debido a que esta condición en la mujer no es susceptible de ser alterada (3).
La causa por la cual existe este incremento del riesgo no ha sido establecida todavía.

1.- Se desarrollan a lo largo de la línea mamaria, la cual está representada por dos líneas imaginarias que recorren longitudinalmente el torax y el abdomen, partiendo de la axila y llegando a línea media del ligamento inguinal.
2.- La mayor proporción ocurre en la axila, siendo muy rara su ocurrencia por fuera del área axilo-pectoral.
3.- Su incidencia se estima en 1% a 6% de la población femenina.
4.- Responde a la estimulación hormonal del ciclo menstrual.
5.- Este tejido mamario accesorio puede estar aislado o manteniendo una conexión a un pezón supernumerario.
6.- Durante el embarazo y lactancia causan molestias e incomodidad a la paciente.
7.- Pueden padecer todos los procesos patológicos que ocurren en las mamas, incluyendo el cáncer de mama.
8.- Si es causante de molestias e incomodidad a la paciente, se recomienda su extirpación quirúrgica.

En este breve post se hará referencia a las distintas formas de presentación clínica de la ectasia ductal, tema que ha sido tratado previamente en este blog (1).
Esta entidad es una afección benigna de la glándula mamaria en la que un conducto galactóforo, debajo del pezón se ensancha y engrosa. Esto puede hacer que este conducto se bloquee y se acumule líquido en su interior (2).
Las manifestaciones clínicas incluyen:
1.- Salida usualmente espontánea de líquido a través de los pezones.
2.- Dolor mamario.
3.- Retracción en el complejo areola-pezón.
4.- Procesos inflamatorios locales, abscesos y fístulas.
La ectasia ductal es más común en las mujeres que se acercan a la menopausia o pasaron por ella.

La terapia de remplazo hormonal (TRH) es un tratamiento indicado para reducir la sintomatología producida por la disminución de los niveles hormonales de la mujer, que sucede durante la menopausia.
Se utiliza para tratar síntomas comunes durante este período como los sofocos y las molestias vaginales además de prevenir la pérdida ósea y reducir así el riesgo de fracturas
Existen dos tipos principales de terapia hormonal, el tratamiento basado solo en estrógenos y la terapia combinada de estrógenos y progesterona.
Ambos tipos de tratamiento incrementan el riesgo de padecer cáncer de mama, no obstante este riesgo es mayor cuando se utiliza la terapia combinada de TRH.
Cuando este tratamiento es administrado durante un período menor de un año el riesgo se incrementa levemente, sin embargo mientras mayor sea el tiempo de uso mayor será el riesgo.
Aspectos como la edad de inicio de tratamiento, la medicación concurrente y el estado general de salud condicionan a que el impacto de este riesgo sea individualizado.
Las mujeres que inician la TRH antes o durante la menopausia presentan un mayor riesgo que aquellas que la comienzan más tardiamente.

1.- Los quistes mamarios son estructuras por lo general de forma nodular que contienen algún tipo de fluido.
2.- Generalmente son benignos.
3.- Se pueden presentar en una o ambas glándulas mamarias.
4.- Se observa frecuentemente en mujeres con edades comprendidas entre los 35 y 50 años.
5.- Se incluyen dentro de lo que se denomina condición fibroquística estimándose que aproximadamente el 50% de las mujeres padecen de esta condición.
6.- El dolor mamario y la presencia de nodularidad son motivos de consulta frecuentes.
7.- Al examen físico son estructuras móviles de consistencia blanda o renitente, bien delimitadas, en algunas instancias dolorosas a la palpación.
8.- El ultrasonido mamario es el estudio de elección para su evaluación permitiendo su diferenciación de los nódulos sólidos.
9.- Generalmente no ameritan ningún tipo de tratamiento.
10.- Medidas terapéuticas frecuentemente indicadas para esta condición como la restricción de la ingesta de cafeina, la suplementación con vitamina E, centella asiática etc no han demostrado ser efectivas (1).
11.- La punción, aspiración, con aguja fina (PAAF), asistida o no por ultrasonido está indicada en caso de presencia de dolor focal persistente e intenso con una lesión que adquiere ciertas dimensiones.
12.- No tienen indicación de tratamiento quirúrgico. Medida controversial que podría ser discutida en caso de lesiones quísticas a las que luego de varias punciones con fines de drenaje recurren.

El autoexamen mamario es un método diagnóstico llevado a cabo por la paciente en el cual realiza una inspección y palpación de ambas glándulas mamarias y axilas en busca de retracciones, asimetrías, nódulos o aumentos de volumen.
Este procedimiento es realizado periódicamente, por lo general dentro de los primeros siete días posterior a la menstruación, cuando las mamas ya no presentan sensibilidad o ingurgitación.
Dentro de los beneficios de la realización de este procedimiento se mencionan a continuación los siguientes:
1.- Provee un mejor conocimiento sobre como lucen y se perciben normalmente las glándulas mamarias y axilas, por lo que de ocurrir cualquier alteración esta es más facilmente detectada.
2.- Es un procedimiento sencillo, económico y no invasivo, muchas veces realizado en un segmento de la población donde no hay politicas de pesquisa con mamografía.
3.- Permite la detección de cáncer de mama en un estadio temprano en relación a la mujer que no lo realiza.

La mastología es una especialidad en la que se evalúa de forma integral a la glándula mamaria. Se evalúa tanto a la mama sana como la enferma.
A continuación se mencionan algunos beneficios de la evaluación mastológica:
1.- Determinación del riesgo de padecer cáncer de mama:
Este es calculado utilizando modelos estadísticos tomando en cuenta los distintos factores de riesgo que pudiese presentar la paciente.
Estos modelos tienen diversos usos y permiten aconsejar a las pacientes, informar acerca de como se debería realizar la pesquisa hasta lo relativo a cuando se debe referir el paciente a evaluación genética.
2.- Realizar pesquisa de cáncer de mama:
La pesquisa, o despistaje como también se le conoce para el cáncer de mama, consiste en detectar la enfermedad precozmente en una persona sin síntomas conocidos de esa enfermedad. La evaluación de la mamografía constituye uno de los pilares fundamentales en los que se basa esta investigación.
3.- Establecer un diagnóstico específico a la afección referida por la paciente:
Dolor mamario, nódulos y salida de líquido por pezones son motivos de consulta frecuentes. La evaluación mastológica permite diagnosticar las causas que podrían estar ocasionando cualquier sintomatología referida por la paciente.
4.- Proporcionar un tratamiento o manejo idoneo de dicha afección:
Este se realizará basado en el diagnóstico previamente establecido y podría comprender desde un manejo médico de la enfermedad con evaluaciones periódicas, hasta un tratamiento quirúrgico de dicho padecimiento.

Como se mencionó en un post previo de este blog en relación al riesgo para el cáncer de mama (1), el consumo de alcohol aún en niveles bajos o moderados, representa un factor de riesgo para el desarrollo del cáncer de mama.
En los Estados Unidos, de acuerdo a los lineamientos establecidos por el Departamento de Salud y Servicios Humanos, en relación a la dieta de sus habitantes recomiendan para la mujer, en caso que vaya a consumir alcohol, no más de una bebida al día (2).
Esta definición varía en cada país, no obstante el National Institute of Alcohol Abuse and Alcoholism (NIAAA) de Estados Unidos define como una bebida standard a aquella que contiene 14 gr de etanol que equivaldría a 355 cc de cerveza (3).
Sin embargo, la realidad es que no existe un nivel de ingesta que sea seguro, de acuerdo a lo establecido por el World Cancer Research Fund/American Institute for Cancer Research (4).
Esta relación ha sido evaluada en estudios epidemiológicos de cohorte así como de casos y controles en cuyos resultados se evidencia asociación del consumo etílico con distintos tipos de cáncer entre los que se mencionan el de cavidad oral, faringe, laringe, esófago, mama, colo-rectal e hígado.
Esta correlación es observada independientemente del tipo de bebida alcohólica consumida (3).
Esto también ha estado asociado a un incremento del riesgo, aquellas que consumen 2 a 3 bebidas al día tienen un riesgo 20% más alto cuando se les compara a quien no consume alcohol (1).
Los resultados de estudios que se han enfocado en tratar de responder a esta interrogante, en los casos de cáncer del tracto aero-digestivo superior, indican que el riesgo disminuye en aquellas personas que dejan de consumir alcohol cuando se les compara a quienes continuan con el hábito. Para otros tipos de cáncer como el cáncer de mama, los datos sobre el impacto en el riesgo son limitados.
El etanol es metabolizado mediante una reacción bioquímica, en acetaldehido siendo esta sustancia considerada como un probable carcinógeno debido a que tendría la capacidad de producir daños en el ADN de quien lo consume, pudiendo esta acción ser causante del cáncer (3).
El consumo de alcohol representa un factor de riesgo modificable para cáncer de mama, por lo que es importante crear conciencia en la población sobre todo en mujeres menores de 40 años sobre los posibles peligros que su ingestión frecuente implica.