¿Que recomendaciones podrían hacerle ante la presencia de microcalcificaciones de sospecha?

Imagen de un cielo estrellado. Evoca a las microcalcificaciones dispersas presentes en una mamografía
Las microcalcificaciones depósitos de calcio que pueden estar dispersos en el tejido glandular mamario o formando pequeños grupos

Las microcalcificaciones representan un motivo de consulta frecuente a pesar que la mayoría de las veces no produce síntomas. Estas pequeñas estructuras no son más que depósitos de calcio que pueden estar dispersos en el tejido glandular mamario o formando pequeños acúmulos (1).

Se diagnostican posterior a la realización de una mamografía con fines de pesquisa para cáncer de mama.

Si en el reporte de dicho estudio se evidencia la presencia de microcalcificaciones que presentan características de sospecha, el radiólogo que interpreta estas imágenes podría recomendarle cualquiera de las siguientes conductas:

1.- Realizar una mamografía especial que permita evaluar las características de estas microcalcificaciones de una manera focalizada y magnificada.

2.- Revisar las imágenes de mamografías anteriores para buscar cambios en las características de estas estructuras.

3.- Referir el caso a su médico tratante.

Su médico la examinará y revisará las imágenes mamográficas así como el informe del imagenólogo. Esto va a servir para decidir si amerita:

Realizar una biopsia especial que utiliza la mamografía para ayudar a determinar con precisión el sitio exacto de la mama que amerita la biopsia. A este procedimiento se le conoce como biopsia estereotáctica (2).

Recomendar exámenes cada 6 meses para evaluar si ocurren cambios en las microcalcificaciones.

Indicar que se realicen estudios adicionales como la resonancia magnética.

¿Puede el dolor de la pared torácica sentirse como un dolor mamario?

Mujer con las manos en el pecho en señal de dolor mamario, sin saber si es en el seno o en la pared torácica

El dolor en la pared torácica puede parecer que proviene de la mama, pero en realidad procede de otro lugar. A este también se le conoce como dolor extramamario.

El dolor de la pared torácica puede tener varias causas, entre ellas:

Un pequeño desgarro de un músculo de la pared torácica.
Inflamación alrededor de las costillas, causada por la enfermedad denominada costocondritis.
La neuralgia intercostal, producida por una neuropatía por compresión de un nervio intercostal.

El dolor mamario puede tener otras causas, pero por sí solo no suele ser un signo de cáncer de mama.

¿Que síntomas produce el dolor en la pared torácica?

El dolor puede ser unilateral, localizado en una zona concreta o alrededor de una zona amplia del tórax. Podría ser descrito como un ardor que puede o no extenderse por el brazo y que tiende a empeorar con el movimiento.

¿Como se diagnóstica el dolor en la pared torácica?

Siempre es conveniente que acuda a su médico si su dolor mamario o torácico es de reciente aparición y se prolonga.
Su médico le examinará las mamas y la pared torácica lo que permitirá realizar un diagnóstico preciso de la causa que produce esta afección.

Cáncer de Mama Multifocal y Multicéntrico: ¿Peor pronóstico?

Fondo estructuras esferoidales, color gris, de diversos tamaños, unas cercanas y otras distantes

Existen varias definiciones para referirse a estas entidades, una utilizada frecuentemente se hace en base a la situación anatómica de las lesiones. Los tumores multifocales están localizados en un mismo cuadrante de la mama, mientras que los tumores multicéntricos se ubican en cuadrantes distintos. Existen otras acepciones en las que se cuantifica la distancia entre los tumores, donde lesiones a menos de 2 cm son considerados multifocales y los localizados a una distancia mayor de este punto de corte se consideran multicéntricos. En otras clasificaciones la distancia utilizada es 5 cm (1).

Desde el punto de vista morfológico representan dos entidades distintas, siendo la multifocalidad más frecuente.

Tradicionalmente, la multifocalidad y la multicentricidad han estado asociadas con un pronóstico desfavorable, por lo que tienden a tener un tratamiento quirúrgico un poco más agresivo.

Un meta-análisis reciente, de 22 estudios (2) que incluye un poco más de 65.000 mujeres reportó la presencia de enfermedad multifocal en casi el 10% de las pacientes y mostró una tendencia a tener un pronóstico peor, sin embargo hay que destacar que en varios de los parámetros estudiados los resultados no fueron estadísticamente significativos. Los estudios utilizados en este análisis fueron heterogéneos lo que origina que las conclusiones obtenidas sean imprecisas y de utilidad limitada.

En otro trabajo llevado a cabo analizando retrospectivamente datos de cáncer de mama de 17 centros en Alemania, donde comparan la enfermedad multifocal y multicéntrica con los tumores unifocales en casi 9000 pacientes (3), obtuvo como resultados multifocalidad en un poco más del 15% de las pacientes en relación a 5% que presentó enfermedad multicéntrica. Estos dos grupos de pacientes presentaron un peor pronóstico en relación a la enfermedad unifocal con un porcentaje significativamente mayor de ganglios positivos y tumores de alto grado histológico. No obstante, en cálculos estadísticos posteriores donde ciertos parámetros son corregidos en pacientes sometidas a cirugía y tratamiento adyuvante, no hubo diferencias pronósticas entre los grupos de pacientes, siempre y cuando cumplieran a cabalidad los lineamientos establecidos.

En la práctica clínica, el tumor que presenta el mayor tamaño es el utilizado cuando se realiza el estadiaje de estas lesiones así como para tomar una decisión terapéutica. Quizás por esta razón, se le confiere un pronóstico similar a la enfermedad unifocal. A pesar de esto, esto no es tomado en cuenta al momento de decidir el tratamiento quirúrgico pertinente, manteniéndose  conductas quirúrgicas más agresivas.

Esto está progresivamente cambiando con la incorporación de diversas técnicas de cirugía oncoplástica que permiten una extirpación completa de las lesiones con un resultado cosmético aceptable. Sin embargo, es necesario evaluar con estudios con adecuados niveles de evidencia la seguridad oncológica de esta práctica quirúrgica en estos tipos lesiones.