Galactocele, un souvenir de la lactancia materna…

Mujer en una tienda de bisuteria y prendas de fantasía, buscando un regalo que pueda servir como un souvenir

El galactocele es un tipo de lesión mamaria, poco común, en la cual un quiste contiene material lacteo. Esta entidad, aunque pudiera ocurrir durante el transcurso del período de lactancia, tiende a desarrollarse más frecuentemente al culminar esta fase.

En un post previo de este blog se trató brevemente acerca de esta condición cuando se hizo referencia al caso clínico de una paciente que acudió a consulta por presentar una lesión quística compleja de la mama (1).

Cuando se revisa la bibliografía en relación a este diagnóstico, en algunas oportunidades lo incluyen con otras entidades no relacionadas con su genésis como la ectasia ductal o con abscesos subareolares, originando esto cierto grado de confusión con este término.

Esta condición hace referencia a un síndrome clínico en el cual una mujer desarrolla un aumento de volumen focal, por lo general de consistencia blanda, localizado en una glándula mamaria, móvil, no doloroso, pocas semanas o meses posterior a haber concluido el período de lactancia. Realmente desde el punto de vista del examen físico no difiere mucho de un quiste simple.

La punción, aspiración con aguja fina (PAAF), procedimiento del cual también he escrito en otros posts (2) (3), obtiene un fluido de aspecto lechoso. Esta lesión, si se vacía completamente desaparece, quedando la paciente de esta manera curada de esta condición.

El ultrasonido es uno de los métodos más apropiados para su diagnóstico y sus características imagenológicas varían entre lesiones quísticas o multiquísticas a lesiones quísticas complejas o incluso en algunas instancias a imágenes compatibles con una lesión sólida.

¿Que causa esta condición?

Realmente su origen no está bien establecido. Existe el antecedente de la lactancia y se ha postulado como hipótesis en su posible génesis, la presencia de un quiste pre-existente mamario, en el que existe conexión con el sistema ductal congestionado todavía por la leche materna producida, el cual va progresivamente llenando el quiste de este material lacteo, a través del pequeño ducto que sirve de enlace. Esta pequeña estructura conectiva se obstruye, dada la consistencia de este material, quedando la leche atrapada sin salida, por decirlo de alguna manera, dentro del quiste.

Esto pudiera pasar inadvertido durante un largo período de tiempo y manifestarse posteriormente como un lesión abscedada producto de la sobreinfección de este material, cuando ya practicamente su asociación con la lactancia no existe, por lo que erroneamente pudiera atribuirsele a una ectasia ductal o absceso subareolar.

Así que al galactocele, bien podría caracterizarlo una frase como  «recuerdos de mi lactancia…«

¿Se puede omitir el tratamiento quirúrgico en el cáncer de mama?

Persona sosteniendo un cartes que le cubre la cara con un signo de interrogación escrito en el mismo

En un post previo realizado en este blog (1) en uno de sus tópicos finales se postulaba como una probabilidad de conducta a futuro, basado en lo que para ese momento parecía promisorio, la posibilidad de omitir el tratamiento quirúrgico en pacientes con diagnóstico de cáncer de mama, posterior a la administración de tratamiento neoadyuvante, en cuya respuesta no se evidencie enfermedad residual en los estudios de imagen, donde se corroborarían estos hallazgos mediante una biopsia negativa del lecho donde se encontraba originalmente la lesión tumoral. Sin embargo a la luz de la evidencia actual, esta conducta pareciera no ser segura.

La cirugía no puede ser omitida en estas pacientes, debido a que aún cuando los estudios de imagen demuestren que pareciera no existir enfermedad posterior al tratamiento, las biopsias realizadas no aportan la suficiente precisión a la hora de evaluar esta respuesta.

El estudio Minimal Invasive Complete Response Assessment (MICRA), publicado recientemente (2) reportó que a pacientes evaluadas por Resonancia Magnética previo y posterior al tratamiento neoadyuvante y a las que posteriormente, antes de extirpar el área donde se encontraba el tumor, se les realizó biopsia de esa región guiada por ultrasonido, demostró que este procedimiento fué incapaz de comprobar la existencia de enfermedad residual en aproximadamente un tercio de estas pacientes, con respuesta radiológica parcial o completa al tratamiento.

Basado en estos resultados es posible argumentar que podría existir enfermedad remanente en el lecho tumoral a pesar de no ser visible en los estudios de imagen, por lo que esta conducta no debería ser puesta en práctica.

En conclusión, a la pregunta que da título a este post se le podría responder «no todavía…«

¿Influye el uso de hormonas en la aparición de patología mamaria benigna?

Blister de comprimidos de color marron claro y otros color blanco, similar al utilizado en los anticonceptivos orales o la hormonoterapia

En este segmento de mastobits voy a referirme brevemente a los resultados de un estudio reciente realizado en Suecia (1) en más de 60.000 pacientes, donde caracterizan a enfermedades benignas en las mamas y su asociación con distintos factores como la edad, factores hormonales e historia familiar de cáncer.

La evaluación en mujeres premenopáusicas recibiendo anticonceptivos orales por un período mayor a 8 años evidenció una disminución en el riesgo de desarrollo de fibroadenoma.

Cuando se evalúa el uso de terapia de reemplazo hormonal en mujeres postmenopáusicas, se observó un incremento en el riesgo de desarrollo de lesiones epiteliales proliferativas con atipias, condición fibroquística y quistes.

De acuerdo a los resultados de este estudio el uso de hormonas si influye en la aparición de patología mamaria benigna, tanto en mujeres premenopáusicas como postmenopáusicas.

Consulta de prevención del cáncer: ¿En que consiste?

Una lupa mirando al horizonte sin un foco fijo, con el fondo desenfocado. En tonos azules claros

El despistaje del cáncer, también conocido como pesquisa o cribado, se realiza con la intención de identificar lesiones malignas cuando estas inician.

A esta detección precoz se le conoce como prevención secundaria y continúa siendo una de las herramientas fundamentales en el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad, debido a que todavía no existe una manera primaria de evitar la adquisición de la mayoría de estas lesiones a pesar de los grandes avances en años recientes en cuanto a tecnología biomédica.

El médico en esta consulta actúa como una suerte de detective realizando una investigación en la que va colectando pequeñas piezas de información o evidencias que conducirán finalmente a identificar al autor de un posible acto criminal. 

La primera herramienta con la que cuenta el especialista para esta búsqueda es el interrogatorio y el examen físico. Este es uno de los procedimientos más importantes durante la consulta del despistaje del cáncer porque es lo que permitirá armar ese rompecabezas que implica el diagnóstico precoz de una lesión maligna.

Es importante destacar que el paciente que asiste a esta consulta es una persona que luce aparentemente sana y por lo general no refiere ningún tipo de sintomatología oncológica.

El indagar sobre diversos aspectos de la vida del paciente como los hábitos psico-biológicos, parejas sexuales, lactancia materna, antecedentes de cáncer en la familia y otros más, así como un minucioso examen físico forman parte de esas piezas de información que contribuirán de manera importante en este diagnóstico.

Existen dentro del campo de la oncología algunos órganos en los que esta patología se desarrolla con mayor frecuencia en relación a otros, por citar un  ejemplo, en Venezuela de acuerdo a datos aportados por la Sociedad Anticancerosa (1), el cáncer de mama y cuello uterino ocupan los primeros lugares en cuanto a incidencia en la mujer, mientras que en el hombre lo es el de próstata.

De esta manera no es descabellado pensar que estudios como la mamografía, la citología cervical uterina y el examen prostático tengan un énfasis importante en esta evaluación.

Esta detección temprana va a  permitir:

1.- Reducir la extensión del tratamiento.

2.- Impedir progresión de la enfermedad.

3.- Mejorar la sobrevida del paciente.

Si usted desea una consulta de prevención del cáncer estamos a su orden. Nos puede contactar pulsando el link

Consulta de Prevención del Cáncer en Caracas, Venezuela

Una recomendación en relación a lesiones sólidas de la mama

Una pelota de golf sobre un cesped verde recién cortado. La imagen sirve como ejemplo para resaltar lo que se señala en el post en relación a las lesiones sólidas de la mama, donde se menciona que al cortar una pelota de golf esta es maciza

Las lesiones sólidas a diferencia de las quísticas son macizas. Quizás una de las mejores maneras de explicar la anterior afirmación es imaginar que se corta una pelota de beisbol o de golf por el medio, en donde va a observar que en su interior no hay huecos, sino un relleno que la ocupa totalmente.

A las lesiones sólidas de la mama sin características de sospecha para malignidad tanto al examen físico como en estudios de imagen, por lo general no se les realiza una biopsia y de acuerdo a lo recomendado por el Colegio Americano de Radiólogos son observadas semestralmente durante un período de 2 años. De esta manera se puede evaluar si la lesión presenta cambios en cuanto a tamaño. Esto ya ha sido discutido previamente en otro post de este blog (1).

¿Como saber si esta lesión está aumentando de tamaño?

Siempre se ha dicho que quien mejor conoce su cuerpo es la paciente, es por esto que el autoexamen mamario es muy importante en estos casos.

Si la lesión no era palpable y ahora usted percibe la sensación de una masa que no estaba presente anteriormente, esto es un signo que podría sugerir que hay crecimiento. Por esta razón cuando converse con su médico pregúntele hacia que lugar de la mama está localizada la lesión de acuerdo a lo que se evidencia en los estudios de imagen, para poder tener un patrón de referencia durante su próxima autoevaluación.

Si la lesión es palpable, usted o alguien de su confianza podría durante su primer autoexamen posterior a la evaluación médica, marcar en los 4 puntos cardinales del nódulo un pequeño punto con un marcador y así medir la distancia entre estos, tanto horizontal como verticalmente, obteniendo así una medición que servirá como base para comparar futuras mediciones.

Durante estos primeros 6 meses, si usted nota que la lesión presenta aumento de tamaño, no espere a culminar este lapso de tiempo y acuda lo más pronto que pueda a una evaluación médica. Esto permitirá precisar las características de esta lesión tanto al examen físico como en los estudios de imagen y de esta manera se podría realizar una biopsia que permitiría establecer un diagnóstico y un tratamiento oportuno.

Crónica de un inquilino incómodo en el pezón…

Cuadro de colores como azul en distintos tonos, amariilo, naranjas y rojos realizado en óleo con espátula

Sobre afecciones en la areola y pezón ya he escrito anteriormente en este blog (1), (2). En esta oportunidad me voy a referir a un caso en particular que llegó a mi consulta hace un tiempo.

Una paciente de unos cuarenta y tantos años acude a evaluación, refiriendo presentar desde aproximadamente 6 meses previos a la consulta, prurito en el pezón de la mama derecha, condición que le genera una gran incomodidad durante el desempeño de su actividad laboral, debido a la frecuente necesidad de tener que estar movilizándose al baño a rascar esta comezón.

Según lo señalado por la paciente, ya esta condición había sido evaluada por otro especialista quien le prescribió diversos tipos de tratamiento tópico, sin mejoría alguna en la sintomatología.

Durante la evaluación clínica el único hallazgo significativo fué el de una discreta lesión descamativa en el pezón de la mama derecha, estando el resto del examen físico dentro de la normalidad.

Los exámenes previamente realizados como la mamografía, ultrasonido mamario, perfiles hematológicos,  no evidenciaban ningún tipo de alteración.

Este cuadro clínico ya lo había observado en otras oportunidades en la consulta, así que basado en esta experiencia, la enfermedad de Paget (2) pasó ser un sospechoso habitual de esta sintomatología.

Le realizo una biopsia incisional en el pezón de la mama derecha, en cuyo resultado no reportan alteraciones neoplásicas y para mi sorpresa reportan infección por Demodex folliculorum.

El Demodex folliculorum es un parásito que habita comunmente en la piel humana y por lo general es asintomático. Cuando en alguna ocasión produce algún tipo de sintomatología esta suele ser inespecífica como el prurito y eccema (3).

La paciente recibió tratamiento tópico en base a Permetrina, con mejoría significativa de la sintomatología.

Tumor Filodes de la mama. Bits Informativos… En Video

En este video podrá ver de una manera sencilla y práctica los aspectos más resaltantes del Tumor Filodes de la mama.

3 Razones por las que el cigarrillo incrementa las complicaciones en el tratamiento del cáncer de mama

Varios cigarrillos, uno de ellos encendido, sobre una superficie blanca. En el extremo inferior izquierdo se observa de tamaño pequeño, el símbolo de no fumar

El consumo de cigarrillos forma parte de los numerosos factores que conforman ese conjunto de comportamientos y conductas de los individuos de un grupo poblacional conocido como el estilo de vida.

Es bien sabido que el consumo de tabaco es una de las principales causas de cáncer en paises desarrollados. El riesgo de cáncer de un fumador es 2 a 10 veces mayor que el de una persona que nunca ha fumado, dependiendo esto de la duración y cantidad de tabaco consumido (1).

Cuando se hace referencia en particular al cáncer de mama, se sabe también que este hábito está asociado a un incremento en el riesgo de cáncer de mama en mujeres jóvenes y en mujeres postmenopáusicas.

Sí este consumo de tabaco sucede en pacientes con un diagnóstico de cáncer de mama, la posibilidad de complicaciones en el tratamiento de esta afección podrían verse incrementadas.

A continuación se mencionan tres de estas posibles razones:

1.- Incremento de complicaciones post-quirúrgicas:

Una de las complicaciones más temidas que podría ocurrir en pacientes sometidas a tratamiento con una mastectomía o una reconstrucción mamaria sobre todo cuando se utilizan colgajos musculo-cutáneos, es el de la necrosis en los colgajos. Esto usualmente sucede por el compromiso de la micro-vascularización ocasionado por la vasconstricción inducida por el hábito tabáquico (2, 3). Todo esto a su vez produce un retraso en el inicio de un eventual tratamiento adyuvante que podría ser requerido por la paciente.

2.- Mayor riesgo de recurrencia durante el tratamiento con hormonoterapia:

Posterior a la cirugía, a las pacientes con receptores hormonales positivos usualmente se les indica un tratamiento basado en hormonas con la finalidad de disminuir el riesgo de recurrencia. Existen desde el punto de vista práctico dos grandes grupos de terapia hormonal para el tratamiento del cáncer de mama, los moduladores selectivos de los receptores de estrógenos, donde el tamoxifen es su principal representante y los inhibidores de las aromatasas, estando constituido este grupo en gran proporción por el anastrozol y el letrozol.
Cuando se evalúa el riesgo de recurrencia de cáncer de mama en pacientes con hábitos tabáquicos recibiendo hormonoterapia, este es tres veces mayor en las que reciben tratamiento con inhibidores de aromatasas (4).

3.- Influye en el impacto de la radioterapia adyuvante:

Como cambios en la densidad pulmonar, reacciones a nivel de la piel posterior a procedimientos reconstructivos, que afectan el resultado cosmético final de estas pacientes y la posibilidad de mayor riesgo de eventos cardiovasculares entre otros (3).

Todo lo anteriormente expresado no es más que una pequeña muestra de los múltiples efectos nocivos que el tabaco puede producir en el organismo, es por esto que se hace necesario exhortarle a las pacientes fumadoras, el hacer un esfuerzo en tratar de suprimir este hábito con la finalidad de poder optimizar una evolución adecuada en el tratamiento de esta enfermedad.

¿Como influye la actividad física posterior al diagnóstico de cáncer de mama?

Mujer en ropa deportiva, trotando. La imagen tiene un fondo azul.

El comportamiento y las conductas ejercidas posterior a un diagnóstico de cáncer de mama, parecieran influir de manera importante en la evolución de esta enfermedad.

Evidencia obtenida de estudios observacionales, han demostrado que la intervención en factores como el peso, la dieta o la actividad física conduce a una mejoría en la calidad de vida y a una disminución de los efectos secundarios relacionados con la enfermedad y su tratamiento.

El término actividad física, aunque en gran medida pudiera parecer amplio y ambiguo, según los datos obtenidos de la mayoría de los estudios realizados con relación a este factor, por lo general se refiere a algún tipo de actividad aeróbica, donde se incluye el caminar, trotar, correr, la natación, calistenia o el jugar al tenis entre otros.

Es bien sabido que el ejercicio produce una mejoría de la función cardiopulmonar, la fuerza muscular y la resistencia física así como beneficios en la esfera psicológica (1).

Una revisión llevada a cabo en el 2012, donde incluyen 17 estudios evaluando la relación entre la actividad física previo o posterior al diagnóstico de cáncer de mama en relación a mortalidad específica o global de esta enfermedad, encontró evidencia donde niveles adecuados de actividad física estuvieron asociados a un riesgo reducido de mortalidad por cáncer (2).

El Colegio Americano de Medicina Deportiva, en un panel de discusión donde revisaron 54 estudios aleatorizados destinados a la revisión del impacto de la actividad física en pacientes con diagnóstico de cáncer de mama, demostró que el entrenamiento físico es seguro y produce un incremento de la resistencia aeróbica y fortaleza física (3).

De todo lo señalado anteriormente se puede concluir que el ejercicio físico posterior al diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama produce múltiples beneficios a las pacientes, que se traducen en una mejoría de su calidad de vida.

Siempre es importante tener en consideración que esta acción debe ser llevada a cabo de manera progresiva y constante, sobre todo si nunca se ha tenido el hábito de hacer ejercicio.