Algunas recomendaciones para evitar el pezón de la corredora:

Mujer vestida en ropa deportiva trotando

El pezón del corredor o la corredora es una lesión bastante común en quienes practican esta disciplina deportiva, sobre todo si se efectúa recorriendo grandes distancias.

Los corredores del sexo masculino probablemente fueron los primeros en notar la aparición de esta condición, la cual ocurre cuando la ropa utilizada para esta actividad roza los pezones.

La piel de los pezones sufre tal grado de fricción que produce escoriaciones que pudiesen sangrar y si ocurriese una infección secundaria, la areola pudiese estar comprometida también. Esta entidad usualmente está asociada a dolor.

Por lo general ocurre en mujeres que no usan brassiere durante la práctica de este deporte (1).

En un estudio realizado en Brazil, en el año 2014, se evidenció que el 35.7% de las personas que corrían más de 64 km a la semana, sufrían de esta condición, mientras que ocurría solo en un 3.6% de los que corría 24 km o menos a la semana (2).

Este proceso generalmente es autolimitado, si se evita esta fricción continua.

Para evitar la aparición de esta condición, se mencionan las siguientes recomendaciones:

1.- Uso de lubricantes en los pezones: Estos forman una barrera protectora y ayudan a reducir la fricción.

2.- Uso de la ropa adecuada: Se recomienda el uso de franelas de tela compuesta por material sintético, con capacidad para absorber la humedad, de esta manera la piel se mantiene seca y evita un mayor grado de fricción.

3.- Uso de talco en los pezones: El talco es un mineral en forma de polvo. La función de este es llevada a cabo al ejercer una acción protectora en el pezón, manteniéndolo seco.

4.- Aplicar una curita o apósito en los pezones: Actúa como barrera protectora.

5.- Uso de sostén deportivo: Ejerce la función de soporte y evita la fricción. Se recomienda de material semi-sintético, suave y ajustado apropiadamente sin compresión excesiva.

6.- Mantener los pezones limpios.

7.- Uso de cremas: Una crema con contenido esteroideo anti-inflamatorio y antibiotico ayuda a reducir pezones edematizados y los ayuda en su curación.

4 características de alto riesgo en las secreciones del pezón…en video

Mamas supernumerarias: Bits Informativos

Fontana de Diana de Efeso. Tivoli, Italia. Es una imagen representativa de las mamas supernumerarias debido a que es una escultura con múltiples mamas de las cuales sale un chorro de agua por cada una
Fontana de Diana de Efeso. Tivoli

1.- Se desarrollan a lo largo de la línea mamaria, la cual está representada por dos líneas imaginarias que recorren longitudinalmente el torax y el abdomen, partiendo de la axila y llegando a línea media del ligamento inguinal.

2.- La mayor proporción ocurre en la axila, siendo muy rara su ocurrencia por fuera del área axilo-pectoral.

3.- Su incidencia se estima en 1% a 6% de la población femenina.

4.- Responde a la estimulación hormonal del ciclo menstrual.

5.- Este tejido mamario accesorio puede estar aislado o manteniendo una conexión a un pezón supernumerario.

6.- Durante el embarazo y lactancia causan molestias e incomodidad a la paciente.

7.- Pueden padecer todos los procesos patológicos que ocurren en las mamas, incluyendo el cáncer de mama.

8.- Si es causante de molestias e incomodidad a la paciente, se recomienda su extirpación quirúrgica.

¿Puede la terapia de reemplazo hormonal incrementar el riesgo de cáncer de mama?

Blister de comprimidos pequeños similar a las que se usan en los anticonceptivos orales o la terapia de rempla hormonal

La terapia de remplazo hormonal (TRH) es un tratamiento indicado para reducir la sintomatología producida por la disminución de los niveles hormonales de la mujer, que sucede durante la menopausia.

Se utiliza para tratar síntomas comunes durante este período como los sofocos y las molestias vaginales además de prevenir la pérdida ósea y reducir así el riesgo de fracturas

Existen dos tipos principales de terapia hormonal, el tratamiento basado solo en estrógenos y la terapia combinada de estrógenos y progesterona.

Ambos tipos de tratamiento incrementan el riesgo de padecer cáncer de mama, no obstante este riesgo es mayor cuando se utiliza la terapia combinada de TRH.

Cuando este tratamiento es administrado durante  un período menor de un año el riesgo se incrementa levemente, sin embargo mientras mayor sea el tiempo de uso mayor será el riesgo.

Aspectos como la edad de inicio de tratamiento, la medicación concurrente y el estado general de salud condicionan a que el impacto de este riesgo sea individualizado.

Las mujeres que inician la TRH antes o durante la menopausia presentan un mayor riesgo que aquellas que la comienzan más tardiamente.